miércoles, 30 de septiembre de 2015

La guerra contra Venezuela


Estados Unidos y la derecha latinoamericana –cuya cabeza más visible es el expresidente colombiano Álvaro Uribe– están en guerra contra Venezuela. Se valen de todo: la mentira, la especulación económica, el paramilitarismo y la desestabilización de un gobierno democráticamente electo. La solución de la crisis fronteriza colombo-venezolana marcará el derrotero de los bandos en pugna


Stella Calloni/Prensa Latina



Buenos Aires, Argentina. En momentos en que se reanudan las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, sin duda un proceso a largo plazo –como sostiene el gobierno cubano–, ya que continúa el bloqueo de más de medio siglo, la ilegal permanencia militar en Guantánamo y otros aspectos que afectan la soberanía de la isla del Caribe, el gobierno estadunidense incrementa una ofensiva contrainsurgente sobre varios países de la región, lo cual proyecta más sombras que luces.


Es imposible no dudar de una voluntad cierta de terminar con una larga política terrorista hacia Cuba, que este país ha derrotado con una resistencia heroica, cuando el secretario de Estado, John Kerry, iza la bandera estadunidense reabriendo la embajada en La Habana en momentos en que su gobierno agudiza los ataques contra todos los gobiernos progresistas de América Latina, que ayudaron a romper el cruel aislamiento de Cuba que, por otra parte, nunca debió ser.


De hecho fue altamente contradictorio que en diciembre de 2014, cuando se hizo el anuncio de la reanudación de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el gobierno de este país amenazara duramente a Venezuela, y se tomaran medidas intervencionistas que caldearon el clima en la región.


El pasado 9 de marzo, el presidente Barack Obama declaró “emergencia nacional” ante lo que consideraba una “amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y política exterior estadunidense” por parte de Venezuela.


Que Venezuela fuera una amenaza a la seguridad estadunidense resulta increíble desde donde se lo estudie, aunque sabemos todas las mentiras con las que comienza una acción injerencista e intervencionista. Argumentos tan increíbles como éste han servido para las centenares de intervenciones en el mundo, y para las nuevas y genocidas guerras coloniales que se desarrollan contra países hermanos en Oriente Medio, Asia, Europa (Ucrania).


Lo real de este momento es que varios gobiernos de América Latina están bajo un ataque simultáneo de una guerra de baja intensidad (GBI), que hace tiempo dejó atrás los trazados de los golpes blandos más fáciles de aplicar en Europa que en una región que está intentando un verdadero proceso de integración emancipatoria, con todo lo que esto significa.


La simultaneidad del ataque que se escenifica en Ecuador, Brasil, El Salvador, Bolivia, Argentina y Venezuela, especialmente, está diseñada para retacear la solidaridad, que siempre debe actuar rápidamente ante cualquier evento en la región. En estos momentos cada país atacado está organizando sus propias defensas y es evidente que resta fuerza a la reacción solidaria.


Esto por una parte, y por la otra, Estados Unidos y sus socios de la derecha en toda América Latina, la más dependiente y financiada en la historia regional, están actuando en estas desestabilizaciones simultáneas, para facilitar la “tarea” en los planes de recolonización. Si logran dar el golpe duro en cualquiera de estos países, estiman que será más fácil organizar un efecto dominó gracias a la avanzada golpista ya instalada en varias naciones.



El ataque contrainsurgente se produce con viejas y renovadas tácticas y está castigando a Venezuela con todo tipo de guerra: económica, sicológica (asestando golpes mediáticos diariamente), sabotajes, una serie de asesinatos de militares, campesinos militantes chavistas, escoltas de la seguridad de los más importantes funcionarios gubernamentales, desabastecimiento, infiltración de paramilitares colombianos. Es un incremento notable en el marco de todos los intentos golpistas que han dejado decenas de víctimas y destrucción en ese país.


No puede descartarse la infiltración de comandos de Fuerzas Especiales estadunidenses, que tienen su sede en las bases militares y establecimientos de Estados Unidos en Colombia. Y todos sabemos lo que son esas Fuerzas Especiales. Lo saben los pueblos víctimas de guerras coloniales en pleno siglo XXI.


Ahora, cuando ya se ha desgastado el tema de los llamados presos políticos venezolanos, como si el gobierno de Nicolás Maduro y no Estados Unidos fuera el mayor violador de los derechos humanos en la región y en el mundo, ahora giran hacia el tema de la caliente frontera colombo-venezolana, con una incendiaria campaña mediática, mintiendo descaradamente. Resulta que el victimario es la víctima, una vez más.


El cierre de la frontera en Táchira y el decreto de estado de excepción, decidido por el gobierno del presidente Maduro el pasado 20 de agosto, es un necesario acto de defensa de un país que prácticamente desde el fracasado golpe de Estado de abril de 2002 hasta hoy es víctima de un esquema de golpismo eterno, que se incrementó en forma desmedida cuando la muerte del comandante Hugo Chávez Frías, en marzo de 2013, les creó expectativas falsas de lograr rendir fácilmente a Venezuela.


Toneladas de alimentos, que fueron escondidos, robados, en una acción de hecho terrorista, por los sectores opositores, empeñados en derrocar a Maduro, han pasado por esa frontera, por donde también entran los grupos paramilitares colombianos, que han estado vinculados desde hace años a todos los intentos violentos que se dieron en Venezuela.


En el mismo momento en que se decretó el cierre de la frontera con Colombia y el estado de excepción en varios municipios de Táchira, por donde transcurría día tras día el saqueo de gasolina, alimentos y otros artículos para contribuir al desabastecimiento y al caos, ayudando a la oposición golpista de Venezuela, comenzó el ataque opositor y mediático.


Se sabe ahora que grupos paramilitares formaban sociedades para hacer más efectivo el “trabajo” de apoyo al golpismo. Incluso una supuesta “cooperativa” colombiana que negociaba con el Mercado de Alimentos (Mercal) venezolano, una institución de bien social, resultaron ser paramilitares de ese país, disfrazados de cooperativistas.


Paciencia tuvo Venezuela más que suficiente porque ya se había comunicado el gobierno venezolano con su par de Colombia para informar sobre estos graves sucesos.


Inmediatamente después de cerrada la frontera en diversos puntos de Táchira, donde las Fuerzas Armadas Bolivarianas descubrieron nichos del paramilitarismo y hasta un lugar donde los llamados Paracos colombianos operaban la trata de personas entre otros delitos, se activó la oposición y el paraperiodismo de los medios masivos de comunicación de la región.


Montaron un escenario de violencia contra alrededor de 1 millar de personas que estaban ilegalmente en estos lugares, donde se mimetizaba el paramilitarismo. La siembra de rumores y noticias falsas se extendió en segundos, sin aclarar que en Venezuela hay más de 5 millones 600 mil colombianos que han huido de la violencia y del terror en su país, así como de la pobreza y están integrados y protegidos por las leyes nacionales, muchos de los cuales participaron en las marchas populares de apoyo al gobierno de Maduro.


Nada es nuevo


Ya en 2012, el periodista Raúl Bracho había adelantado una denuncia que hoy pocos recuerdan. Comparaba la situación en Venezuela con lo sucedido en Siria, recordando cómo infiltraron los mercenarios disfrazados de Ejército Libre de Siria, bajo el mando de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que han matado miles y miles de sirios, destruido ciudades, infraestructuras, utilizando armas que les provee Estados Unidos e Israel, especialmente. Estos dos países y Gran Bretaña crearon el llamado Estado Islámico, infiltrando columnas de estos mercenarios de 80 países del mundo disfrazados de islamistas, por las zonas fronterizas.


Al argumentar que van a combatir a sus propios mercenarios, destruyen las infraestructuras, como se ha visto en Siria, y también los patrimonios de la humanidad en esos países para borrar toda historia y memoria cultural.

Bracho había advertido en esos momentos que una “oposición que se sabe derrotada contratará a los mercenarios de [Álvaro] Uribe para crear una masacre cerca de la frontera con Colombia, y bien despiertos debemos de estar para impedirlo”.


En estos últimos días, después de encuentros entre las cancillerías de ambos países, autoridades colombianas han comprobado que no hubo los malos tratos que difundieron los medios del poder hegemónico.


En Argentina, si uno quiere saber por dónde vendrá el ataque mediático a Venezuela, basta con buscar el diario electrónico Infobae o consultar los diarios Clarín, La Nación y sus repetidoras.


En estas horas intentan echar más leña al fuego que está ardiendo desde hace 2 semanas. “Nicolás Maduro expulsa colombianos y además se burla de ellos. El presidente venezolano bailó La Pollera Colorá durante la marcha chavista para respaldar las deportaciones masivas del régimen. La cumbia es un símbolo en Colombia y muchos la consideran el segundo himno del país”. Eso decía Infobae.


Léase entre líneas: “Maduro pisotea el himno del país hermano”. ¿Hace falta algo más para saber por dónde viene la línea de Washington y la guerra entre hermanos que desde hace tiempo sueña el expresidente Álvaro Uribe Vélez?


En el “frente de batalla” en el lado colombiano, Washington tiene al ahora senador Álvaro Uribe –que debiera estar en prisión por los crímenes de lesa humanidad que cometió en su país– amparando al paramilitarismo, que es su mejor base política.


A fines de 2011, Uribe creó en Washington la Fundación Internacionalismo Democrático (que él mismo preside), en el intento de estar al frente de un movimiento de ultraderecha a nivel continental.


También fue promotor de la creación de la Fundación UnoAmérica, en Colombia, a fines de 2008, reuniendo a lo más granado de los exmilitares y policías de las dictaduras latinoamericanas, para trabajar infiltrándose en las fuerzas policiales y militares y activarlas contra los gobiernos progresistas. Ya mostraron su efectividad en Honduras, donde el presidente golpista de ese país, Roberto Micheletti, condecoró al presidente de UnoAmérica: nada menos que el venezolano Alejandro Peña Esclusa, involucrado en acciones terroristas en Venezuela y en el intento de asesinar al fallecido presidente Hugo Chávez.


Más aún, Leopoldo López, que en 2014 encabezó otro intento golpista contra el gobierno del presidente Maduro y el Partido Socialista Unificado Venezolano (PSUV), anunciando que se mantendría en las calles hasta derrocar al mandatario, había mantenido una reunión con Uribe, ya presidente de la Fundación, que pretende liderar el golpismo en toda la región, financiado por la estadunidense Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés).


Ésas son las baterías para la guerra sucia activadas en la frontera colombo-venezolana. Menos de 1 semana después de la medida tomada por el presidente Maduro, se encontraron 70 toneladas de alimentos ya preparadas para ser enviadas a Colombia, además el vicepresidente Jorge Arreaza confirmó que en horas se redujeron las filas en Táchira para conseguir gasolina y aparecieron alimentos en los supermercados.


El presidente Maduro propuso la creación de una comisión suramericana por la verdad. “Como hay tanta manipulación, voy a proponer que se establezca de manera paritaria una comisión suramericana de la verdad que venga a ver la situación fronteriza de Venezuela con Colombia, que venga a ver la situación del paramilitarismo, narcotráfico, de la guerra económica y que venga a decir la verdad que no quiere decir ni CNN, ni Caracol (de Colombia) ni muchos medios internacionales”, dijo.


Una manifestación multitudinaria de venezolanos y colombianos que viven en Venezuela hizo evidente la mentira de los medios y de las oposiciones, que han recibido millones de dólares de las fundaciones estadunidenses, transformadas en fuerzas especiales de desestabilización en todos nuestros países.


Lo que es urgente y necesario es que América Latina y el Caribe implanten las medidas necesarias y respondan a la “simultaneidad” operativa de los poderes imperiales, con la solidaridad simultánea de los pueblos nuestroamericanos. “Sé se puede”.


 


Stella Calloni/Prensa Latina


[BLOQUE: ANÁLISIS] [SECCIÓN: LÍNEA GLOBAL]


 


 



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Contralínea 456 / del 28 de Septiembre al 04 de Octubre 2015



 


 



La guerra contra Venezuela

martes, 29 de septiembre de 2015

La pasividad ante el nuevo tsunami monetario


La política monetaria internacional adoptada en los últimos años ha demostrado su incapacidad para que siquiera la economía hegemónica, la estadunidense, vuelva a crecer. La tasa media real anual del crecimiento de Estados Unidos entre 2010 y 2014 fue de 2.1 por ciento. Antes de la experiencia neoliberal era de 4 por ciento. Los países periféricos, como México, enganchados y pasivos a lo que se decida en la metrópolis



La Reserva Federal no ha resuelto ninguno de los problemas que llevó a la crisis financiera de 2008. De hecho, son mucho mayores que antes; debido a lo que hizo la Reserva Federal la crisis será más grande que nunca.


 Con una mala política monetaria ha creado una burbuja mayor.


En cierto modo, somos como un parásito de la economía mundial: nos alimentamos del resto del mundo y necesitamos mantener la ilusión de que el mundo depende de Estados Unidos y no al revés.


Todo lo que tiene la Reserva Federal es gasolina, y todo el mundo espera que el fuego se apague. Esto no puede salir bien


 Peter Schiff, presidente y dueño de Euro Pacific Capital, septiembre de 2014 y agosto de 2015


Para poner esto en términos muy técnicos: estamos todos bastante jodidos


Randall Wray, economista de la University of Missouri-Kansas City


A  fuerza de ser repetitiva como tragedia y comedia, la historia de las consecuencias globales de un cambio en la política monetaria estadunidense, ya sea expansivo o restrictivo, es francamente tediosa. La pregunta, en todo caso, es: ¿qué han hecho los gobiernos para tratar de atenuar y neutralizar los efectos desestabilizadores que generan los aumentos o las bajas en las tasas de interés de referencia estadunidenses, que determinan la orientación de los demás réditos, dentro y fuera de ese país, y la flexibilización o contracción de las medidas monetarias no convencionales, entre ellas la llamada expansión cuantitativa (quantitative easing, cuya sigla en inglés es QE)?


En su sentido expansivo, el segundo instrumento señalado es normalmente empleado por algunos bancos centrales para aumentar la oferta de dinero y las reservas del sistema bancario. Por medio de la compra de bonos emitidos anteriormente por los mismos gobiernos centrales, con el objeto de ampliar la liquidez en la economía y reducir los réditos a largo plazo, como parte del esfuerzo para combatir la deflación (recesión y caída de los precios). Para estimular el consumo, reanimar la economía, el empleo y la tasa de ganancia, aceptándose como un costo necesario el alza de los precios.


 Dicha herramienta busca reforzar los efectos esperados por la baja en las tasas de interés de descuento o interbancaria, cuando éstas son nominalmente cercanas a cero (y negativas, en términos reales, si se elimina la inflación). Su restricción genera los efectos contrarios, una vez que se cumplieron los objetivos señalados y se temen brotes inflacionarios.


Esas decisiones monetarias no son nuevas, ni por añadidura, sus secuelas desestabilizadoras internacionales.


Por extensión, no deberían resultar sorpresivas para los respetables banqueros centrales y las autoridades hacendarias de México y otras naciones, siempre atentos a la evolución de los mercados financieros, celosos guardianes del buen funcionamiento de los circuitos monetarios, fieles cancerberos del valor de las monedas, y prestos a utilizar todos los instrumentos proporcionados por la teoría y la praxis económica ortodoxa y, por qué no, heterodoxa, en los contados casos en los que los institutos centrales no han sido entregados a los monetaristas o han sido expulsados de esos templos.



Tampoco los inversionistas tendrían que verse perturbados, luego que, cíclicamente, han sido vapuleados y arrollados por los vendavales especulativos, los cuales, por cierto, ellos mismos han contribuido a desencadenar. De acuerdo con la doctrina económica neoclásica profesada por Pedro Aspe, su pupilo Luis Videgaray, Agustín Carstens y demás, deberían actuar como verdaderos zoon economicus racionales, capaces de procesar adecuadamente los signos del mercado y proceder en consecuencia. Ya deberían ser diestros navegantes de buen y mal tiempo después de reiterados naufragios.


Ante todo, nadie debería pasmarse, a estas alturas, ante el juego monetario.


Primero, porque la historia ha enseñado que los tiempos de acceso a los dólares “fáciles” internacionales (costo del endeudamiento externo, flujos de capitales, sobre todo de corto plazo, que buscan mejores ganancias financieras en los mercados que paguen más, y éstos son los llamados “emergentes”), que dan la apariencia de riqueza y son orgullosa y arbitrariamente manejados como símbolos de la confianza externa por los gobiernos agraciados, no son permanentes.


Tarde o temprano, la veleidosa suerte cambia drásticamente, sujeta a los caprichosos intereses y tragedias de otros. En especial, de los que propician el acceso a los dólares baratos, como es el caso de la política monetaria estadunidense, por ejemplo. Sustituye la imagen de la opulencia temporalmente protestada, que se esfuma traumáticamente con los desmanes y los ataques de nervios desestabilizadores de los esquizofrénicos apostadores de los casinos financieros, por la estampida de capitales y la época de vacas flacas del sector real de la economía y la agudización de los agobios y agravios de las escuálidas mayorías, tradicionalmente sacrificadas. Independientemente de las bonanzas y las indigencias.


Sobre los perros más flacos siempre llueven las desgraciadas patadas.


En segundo lugar, porque la inminente alza en los réditos de la nación hegemónica ha sido largamente anunciada.


Los avisos inaugurales de la modificación de la política monetaria fueron dados por Ben Shalom Bernanke, entonces responsable de la Reserva Federal (Fed, por su acrónimo en inglés) durante mayo y junio de 2013. En esos meses especuló sobre la posibilidad de reducir gradual y ordenadamente la compra de papales.


Esa fase tercera de la QE se había iniciado en septiembre de 2012, con la adquisición sin precedentes de activos financieros y préstamos hipotecarios basura –para limpiar las hojas de balance de la banca– para inundar de liquidez los mercados. Supuestamente, esa estrategia contribuiría a reanimar a la economía estadunidense que se encontraba en estado comatoso, postrada en su peor recesión desde la década de 1930.


En una primera etapa, que se extendió entre los meses de septiembre de 2012 y diciembre de 2013, se desembolsaron 85 mil millones de dólares mensuales para la compra de 40 mil millones de dólares de valores respaldados por hipotecas y el resto en títulos emitidos por el Departamento del Tesoro. Después se llevó a cabo el llamado tapering o retiro del estímulo, escalonado, por 10 mil millones de dólares, en siete tramos, casi mensualmente. El último monto destinado en septiembre de 2014, fue por 15 mil millones de dólares. El programa QE3 termina en octubre.


En términos contantes y sonantes, la inyección de recursos con la QE3 fue del orden de 1.8 billones de dólares.



Los apoyos directos a la banca y la crisis


Admirador de Milton Friedman y Anna Schwartz, y supuesto especialista en depresiones económicas –no en trastornos siquiátricos, por desgracia, ya que a los apostadores de los casinos financieros les hace falta una buena terapia, al igual que algunos banqueros centrales monetaristas–, deflaciones y demás yerbas dignas de los banqueros centrales, Bernanke dijo en 2002 que había aprendido de aquél que el uso juicioso de la política monetaria, la reducción de las tasas de interés, la oferta monetaria, a través de la QE, los apoyos directos a la banca, contribuye a evitar las crisis depresivas (www.federalreserve.gov/boarddocs/speeches/2002/20021108/default.htm).


¿Qué entendió Ben de su gurú y su cónyuge? Entre otras cosas, como sostienen aquellos, que la depresión de 1929 fue consecuencia de una tontería: la fuerte reducción (un tercera parte) en la oferta monetaria decretada por la Reserva Federal (History of United States). En ese sentido, la solución friedmaniana es evidente: en lugar de cerrar la llave, ésta debe abrirse y soltar la cantidad de dólares en los niveles requeridos por las circunstancias.


Bajo la divisa: “No dejaremos que vuelva a ocurrir” –como dijo durante un homenaje a Friedman–, e inspirado en su maestro, siguió el curso tecnológico y alegórico de su razonamiento.


Recordó que su nación posee una ingeniosa máquina, especializada para crear la cantidad de dólares que sean necesarios. “Por supuesto –agregó Bernanke–, el gobierno de Estados Unidos no va a imprimir dinero y distribuirlo de cualquier manera”. Es decir, no será compartido con cualquiera. “El dinero –aclara Ben– se inyecta en la economía mediante la compra de activos por parte de la Fed. Para estimular el gasto agregado cuando los tipos de interés llegan a cero, la Fed debe aumentar el nivel de compra de activos […]. De manera alternativa, la Fed podría encontrar otra manera de inyectar dinero en el sistema, por ejemplo, otorgando préstamos a bajo interés a los bancos o cooperando con las autoridades fiscales” (Michael Roberts, Ben Bernanke y la tasa “natural” de rentabilidad).


Más adelante veremos qué ha pasado con las tasas de interés.


En épocas críticas, el keynesianismo propone la ampliación del gasto público como instrumento contracíclico, debido a sus rápidos efectos, a diferencia de la política monetaria expansiva, cuyos efectos son lentos (se ha estimado que sus efectos esperados se manifiestan casi 1 año después, si es que se presentan).


Para enfrentar el desastre financiero, más que el productivo, el baby Bush aumentó nominalmente en 9 por ciento el gasto estatal en 2008 (de 2.7 billones de dólares en 2007 a 3 billones). En el primer año de gobierno de Barack Obama se elevó en 18 por ciento (a 3.5 billones de dólares). La contingencia obligó a despreocuparse momentáneamente del equilibrio en las cuentas públicas. Así, el déficit fiscal pasó de 161 mil millones de dólares en 2007 a 3.5 billones de dólares en 2009.


No obstante, para 2010, dice Randall Wray, economista de la Universidad de Missouri-Kansas City, “la enfermedad de la austeridad” proveniente de la Unión Europea “infecta a Washington”. Ese año se recortó el gasto en 1.7 por ciento, con el objeto del desequilibrio fiscal, el cual deberá caer a 525 mil millones de dólares en 2015, en 63 por ciento con relación a 2009.


Keynes fue desaparecido de la escena en favor del monetarismo. Desde 2008, Bernanke se trepó al helicóptero friedmaniano y empezó a arrojar dólares a manos llenas. Como se recordará, Friedman inventó la simpática “metáfora del helicóptero”, consistente en la hipotética decisión de que los banqueros centrales se subieran a ese aparato lleno de dinero para luego arrojarlo, en aras de evitar la recesión-deflación.


La generosidad monetaria de Bernanke fue monumental. Alcanzó una escala industrial de efectos planetarios.


Por esa razón pasó a la historia como el Helicóptero Ben.


En noviembre de 2014, Bernanke se apeó del helicóptero y, satisfecho, dio por concluida la EQ.


En julio de 2008, Bernanke estimó preliminarmente que la crisis hipotecaria (subprime) costaría alrededor de 100 mil millones de dólares. No obstante, la proporción del desastre superó cualquier estimación aventurada.


La primera ronda de inyección extraordinaria de liquidez (QE1), iniciada en octubre de 2008, y cuyo objetivo era rescatar al desbarrancado y paralizado sistema financiero estadunidense, demandó 600 mil millones de dólares; 500 mil millones de dólares fueron destinados a la compra de bonos, sobre todo del Tesoro, y de valores respaldados por hipotecas basura (mortage backed securities) y otros activos tóxicos, concentrados por bancos y otras entidades financieras. El resto es para la adquisición de obligaciones de deuda hipotecaria (debt obligations of mortage) y préstamos hipotecarios federales (federal home loans) en manos de Fannie Mae y Freddie Mac. Esa cantidad fue ampliada en marzo de 2009, y en el mismo mes de 2010, cuando se finiquitó la QE1, las erogaciones acumulaban 1.6 billones de dólares, es decir, 1.45 billones de dólares en bonos hipotecarios y 200 mil millones de dólares en deuda con problemas de agencias hipotecarias (Gerardo García, Política monetaria de Estados Unidos). La necesidad de recursos exigió la emisión de la QE2, vigente entre noviembre de 2010 y junio de 2011, agregándose otros 600 mil millones de dólares más, consignados a la compra de deuda pública (Treasury Securities).



¿El último bailecito? Para el periodo septiembre de 2011 y 2012 se inventó la Operación Twist.


La primera aplicación de ese tipo de medidas se registró durante la presidencia de John F Kennedy y tomó el nombre de un ridículo baile de moda de esa época. El bailecito monetario consiste en que la Reserva Federal compra bonos con vencimiento de largo plazo, entre 6 y 30 años, y los cambia por otros de menor maduración, menor a 3 años, por un monto de 667 mil millones de dólares.


El objetivo del plan es desalojar a los inversionistas del refugio de los bonos públicos de largo plazo y obligarlos a que tomen papeles con pérdidas reales (intereses devengados menores a la inflación). Al cabo esos valores aún representan una protección en contra de otra clase de quebrantos. Nada importa que el origen del dinero sea “honrado” o sucio. Pero sobre todo, lo que se busca es forzarlos a que se desplacen hacia el crédito y la inversión productiva a través del sistema bancario.


Los intereses pagados por los bonos públicos menores a 1 año son de casi 0 por ciento, y negativos si se elimina la inflación: -2 por ciento, en promedio, entre 2009 y 2012. Nada ha cambiado hasta 2015.


La inyección de liquidez ha contribuido a la baja de la tasa pagada por los bonos del Tesoro a 10 años, que influye en el costo del dinero local. De 4.6 por ciento nominal, en promedio, en 2007, a 1.8 por ciento en 2012. El rendimiento del último dato es negativo al descontar la inflación.


Después de todo, los compradores de esos papeles no tienen muchas opciones para huir como ratas enloquecidas.


Externamente, los mercados financieros no ofrecen mejores opciones.


Las tasas de referencia de los bancos centrales de las principales naciones industrializadas de la Unión Europea, de la eurozona, Canadá, Japón, son de casi 0 por ciento, negativas en términos reales.


Sólo queda una posibilidad: la salvaje periferia subdesarrollada del capitalismo: México, Brasil, Argentina, China y demás. Si bien sus réditos han bajado en simetría con los de las metrópolis, los rendimientos pagados son atractivos. Lo suficiente para atraer capitales y atragantarse e indigestarse con ellos.


Sin duda, la Operación Twist descontaba el menor ingreso de capitales financieros foráneos y la salida parcial de los capitales que ya estaban dentro, en búsqueda de alternativas más rentables. Pero en una cantidad que no comprometiera sus necesidades de recursos.


Como potencia hegemónica imperialista, Estados Unidos puede darse el lujo de emitir la moneda en la cantidad de quiera, sin que pierda su función de reserva internacional, y seguir recibiendo el suficiente ahorro externo para financiar sus déficit gemelos, el fiscal y el de balanza de pagos. El mundo paga y le inyecta el circulante que ayuda a mover al mundo.


Sumándose los recursos inyectados de las tres fases de la QE y la Operación Twist, el dinero inyectado suma 4.7 billones de dólares, equivalentes al 26 por ciento del producto interno bruto (PIB) estadunidense (17 billones de dólares en 2014). El PIB de México en ese año fue de 1.3 billones de dólares, según el Banco Mundial.


El confidencial: “¡Adiós a la vitamina QE!


La liquidez ayudó a la rápida caída de la tasa de referencia de la Reserva Federal, que determina el curso de los demás réditos: de 5 por ciento en promedio en 2007, a 0.13 por ciento en 2014. La media de 2009-2015 es de 0.13 por ciento.


¿Alguien puede imaginarse esa situación en el pobre paria de México que actualmente se codea con naciones humildes como Haití, sin que se fuguen masivamente los capitales y sin colapsarse?


La política monetaria expansiva estadunidense se ha guiado por un principio: que la inflación proyectada no supere el 2.5 por ciento, y que la tasa de desempleo abierta no sea sustancialmente menor a 6.5 por ciento.


En 2009 la inflación fue de 2.8 por ciento. En lo que va de 2015 es de 0.2 por ciento.


El desempleo medio en 2010 fue de 9.6 por ciento (14.8 millones de personas). En lo que va de 2015, de 5.5 por ciento (8.6 millones de de personas).


Se pregunta el economista Michael Roberts: “¿tuvo éxito este tipo de políticas de bajas tasas de interés y dinero lanzado desde helicópteros?”


Responde: “la política monetaria no es ni de lejos suficiente para que incluso la economía capitalista estadunidense vuelva a crecer y a la ‘normalidad’”. El PIB real actual de Estados Unidos es aproximadamente un 12 por ciento más bajo que el que habría sido si no hubiera habido crisis.


Más aún, afirma, esa política monetaria se ha convertido en un obstáculo a la reactivación, porque su objeto ha sido restaurar la rentabilidad financiera creando otra burbuja especulativa.


¿Su economía está lista para vivir robusta sin los estímulos del poderoso complejo vitamínico QE?


Luego de la recesión de 2008-2009, la tasa media real anual del crecimiento en 2010-2014 fue de 2.1 por ciento. En lo que va del siglo y antes del colapso era de 2.4 por ciento. En 1992-2007 fue de 3.2 por ciento. Antes de la experiencia neoliberal era de 4 por ciento.


Nadie aventura una tasa de 3 por ciento en lo que resta del decenio.


Los resultados económicos son miserables para los recursos inyectados y en nivel de los réditos.


En tercer lugar, nadie debería asombrarse por los efectos devastadores globales de los cambios en la política monetaria estadunidense, los cuales tampoco son novedosos.


El aumento de la tasa de referencia en 1979-1981 contribuyó a la crisis de la deuda externa internacional y el colapso mexicano. Su alza de 1993-1995 aplastó a México, Rusia o los extigres asiáticos. La de 2002-2004 ayudó al incendio global de 2007-2009, el cual no ha sido superado.


La experiencia histórica indica que más que apagafuegos, la Reserva Federal parece un nido de pirómanos monetarios.


Según los aspectos señalados, ¿cuáles son las medidas preventivas diseñadas por los bancos centrales y los gobiernos como el mexicano para el tsunami monetario y el fin del dinero fácil?


Nada.


Más allá de sobresaltarse.


Esperar los acontecimientos para subir los réditos cuando lo haga la Reserva Federal.


Apretarse el cinturón de la austeridad fiscal con la escasez de recursos.


Persignarse ante el piso financiero que ha empezado a resquebrajarse y no tarda en hundirse.


 


Marcos Chávez M*, @marcos_contra


*Economista


[BLOQUE: ANÁLISIS]


[SECCIÓN: ECONÓMICO]


 


 



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La pasividad ante el nuevo tsunami monetario

lunes, 28 de septiembre de 2015

Mu Du Bong: un barco fantasma en Veracruz


Desde hace 14 meses, un carguero norcoreano se oxida en el puerto de Tuxpan. Luego de un año, la tripulación fue devuelta a su país. Y la ONU no termina de demostrar la supuesta ilegalidad de la embarcación



A  más de 1 año de que las autoridades mexicanas retuvieran el barco de carga de bandera norcoreana, la tripulación ha regresado a su país y el buque se oxida en el puerto de Tuxpan, Veracruz. El Panel de Expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no ha podido comprobar que éste sea propiedad de la Ocean Maritime Management Limited Company (OMM), por lo que la legalidad de la retención que hiciera el gobierno de México se encuentra en entredicho.


Con el argumento de que se trata de una orden del Consejo de Seguridad de la ONU, el gobierno mexicano ha mantenido arrestado el bu- que con pabellón norcoreano Mu Du Bong en Tuxpan por 14 meses. Las autoridades mexicanas invocaron la resolución 1718 (2009) de la ONU y retuvieron el navío por supuestamente ser propiedad de la empresa OMM, sancionada por el Panel de Expertos. Por su parte, la República Popular Democrática de Corea –nombre oficial de Corea del Norte– ha asegurado que la propiedad no es de la empresa castigada. El caso se sigue deliberando hasta la fecha.


El 14 de julio de 2014, el barco de carga Mu Du Bong (IMO 8328197) de pabellón de la República Popular Democrática de Corea zarpó del puerto de La Habana, Cuba, con dirección a Tuxpan, Veracruz, México. Cerca de la costa mexicana la nave colisionó con el arrecife de Tuxpan-Lobos y encalló. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), ante el llamado de la embajada norcoreana en México, procedió a desencallarlo y asegurar su cabotaje hasta el puerto tuxpeño, donde llegó el 26 de julio.


Mientras que las autoridades veracruzanas multaron al capitán del barco O Chun Il por los daños ecológicos en un área de 13 kilómetros de arrecife de la zona Tuxpan-Lobos y detectaron la falta de cobertura de seguro por el mismo, el Consejo de Seguridad emitía una nueva resolución de sanciones en contra de la nación asiática, en la que figuraría la OMM, a la cual se le adjudicaba, entre otras embarcaciones, la propiedad del barco de carga Mu Du Bong.


En consecuencia, al arribar en el puerto veracruzano se decretó su detención indefinida, en virtud de las obligaciones internacionales de México ante la ONU y, en particular, a las resoluciones emitidas por el Consejo de Seguridad y su Panel de Expertos 1718 (2009), por presuntamente ser propiedad de la empresa OMM con sede en Pionyang, capital de la República Popular Democrática de Corea, la cual esta sancionada por dicho Panel del Consejo de Seguridad.


En 2013, el barco de carga Chong Chong Gang fue interceptado en su paso por el Canal de Panamá con armas escondidas debajo de una carga de azúcar proveniente de Cuba, la empresa propietaria de la embarcación era OMM. A raíz de estos sucesos, en el informe del Panel de Expertos S/2015/131, en el capítulo VIII, sección A, apartado 125, menciona que “el 28 de julio de 2014, el Comité decidió que se aplicasen sanciones selectivas a OMM sobre la base de las recomendaciones del Grupo y varios Estados miembros. Esa sociedad fue esencial para organizar el envío de armas y material conexo ocultos a bordo del buque Chong Chong Gang de Cuba a la República Popular Democrática de Corea en julio de 2013”.


En consecuencia, “los Estados miembros están obligados a congelar inmediatamente los activos y recursos económicos que sean de propiedad o estén bajo control de OMM o de cualquier persona o entidad que trabaje para ella o que la ayude a evadir las sanciones. El Grupo considera que se entiende que los términos ‘activos’ y ‘recursos’ incluyen activos de todo tipo, entre ellos buques […] que sean de propiedad o estén bajo [su] control”, como consta en el informe S/2015/131 en el capítulo VIII de la sección A, del apartado 133.


En lo específico del navío Mu Du Bong, en el apartado 134 del mismo capítulo, informa que “desde el 28 de julio de 2014 hasta el momento […] 12 de los 14 buques asociados con la OMM […] estuvieron en puertos de países extranjeros o los visitaron o fueron vistos cerca de ellos. […] El Grupo considera que esos buques deben ser congelados inmediatamente por los Estados miembros pertinentes de conformidad con lo dispuesto en las resoluciones. El Grupo no tiene conocimiento de que ningún Estado miembro haya congelado buques controlados por OMM. Por lo que se refiere al Mu Du Bong, en el momento de presentar este informe, el buque seguía retenido por las autoridades mexicanas. […] El Grupo comunicó a las autoridades mexicanas su opinión de que el Mu Du Bong era un activo de OMM. Las autoridades indicaron al Grupo que tenían la intención de esperar hasta la publicación del informe para adoptar una decisión”.


El seguimiento de las sanciones de la ONU, que formalmente son vinculantes para todos los Estados miembros, no siempre se ve reflejado en la realidad. En entrevista con Contralínea, el especialista en asuntos norcoreanos de NK News, Leo Byrne, señala que “China y Rusia son típicamente laxas cuando se trata de navíos de OMM, pero [también] Corea del Norte ha sido adepta de evadir tales medidas. Mientras que el hecho de renombrar, cambiar la bandera y transferir la propiedad de buques, posiblemente les dé la posibilidad a países no interesados en crear disputas diplomáticas el margen para dejar pasar a los navíos de OMM”.


El 23 de febrero de 2015 fue emitido el reporte S/2015/131, que argumentaba la presunta pertenencia (aún pendiente de confirmarse en el seno del Panel mismo). En julio de 2014, la destrucción a través de 13 kilómetros de arrecife conllevó a que las autoridades ambientales mexicanas (en específico, la Profepa) multaran al capitán O Chun Il por omisión, al navegar en la zona del arrecife de Tuxpan-Lobos.


La falta de cobertura por parte de una aseguradora internacional fue inicialmente el impedimento para su liberación inmediata. El representante de la compañía propietaria cubrió los gastos oportunamente. En paralelo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió un reporte que, al igual que el organismo supranacional, adjudicaba el barco a la propiedad de la Ocean Maritime Management. En virtud de estos dos documentos, el gobierno mexicano retuvo el barco y a sus 33 tripulantes por tiempo indefinido en el puerto de Tuxpan.



La protesta de Pionyang


Desde su misión permanente ante la ONU, el representante de la República Popular Democrática de Corea, An Myong Hun, reiteró en conferencia de prensa el 8 de abril pasado que “no hay razones ni fundamentos para detener [la embarcación Mu Du Bong] en el contexto de la ley internacional o de la ley nacional de México. Mu Du Bong es una embarcación pacífica, mercante y no ha transportado cargamentos prohibidos por la ley o regulaciones internacionales. Además ya hemos pagado íntegramente las compensaciones a las autoridades mexicanas de acuerdo con la ley nacional vigente. Mu Du Bong está detenido por la fuerza […]. La detención del Mu Du Bong es una violación flagrante de la soberanía de Corea del Norte. […]. Tomaremos las medidas necesarias para que el barco se vaya de inmediato”.


En septiembre de 2014, una comisión del Panel de Expertos había visitado la embarcación norcoreana. No obstante, este último sigue sin emitir un veredicto formal al respecto. Esto consta en el comunicado de prensa 185 de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que data del 9 de abril de 2015 y admite lo siguiente: “El 14 de julio de 2014, el buque Mu Du Bong encalló en el Área Natural Protegida Sistema Arrecifal Lobos-Tux- pan, en Veracruz, provocando graves daños ambientales. Por esta razón, dicho buque fue inmediatamente inspeccionado por las autoridades nacionales competentes, quienes determinaron que se debía reparar el daño y pagar las multas que entonces fueron fijadas. El 3 de diciembre de 2014 se realizó el pago correspondiente”. Más adelante declara, además, que “en forma casi simultánea, el Consejo de Seguridad de la ONU notificó al gobierno mexicano que había indicios de que el buque pertenecía a una empresa incluida en la lista de personas y entidades de la República Popular Democrática de Corea que se encuentra bajo un régimen amplio de sanciones de dicho Consejo desde 2006 […].


“El Consejo de Seguridad no ha concluido el análisis del caso, por lo que, en acatamiento de las obligaciones que le impone la Carta de las Naciones Unidas, México no puede autorizar el despacho del buque. Las decisiones del Consejo de Seguridad son obligatorias para todos los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas y, en su actuación, el Consejo lo hace en nombre de todos los Estados miembros.”


En el caso del Mu Du Bong, éste iba vacío de toda carga que declarar a las aduanas mexicanas. En este sentido, el investigador de NK News, Leo Byrne, afirma que “las resoluciones de la ONU no dependen de su cargamento. La problemática es que un buque de OMM ha sido encontrado al llevar de contrabando armas a través del Canal de Panamá, y como tal es una empresa que ha demostrado su involucramiento en actividades ilícitas”.


Entrevistada por Contralínea, la senadora perredista Luz María Beristain Navarrete, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de la República, sostiene: “En el tema de la propiedad del barco y de acuerdo con la información que el Panel de Expertos del Consejo de Seguridad emitió en un informe sobre el buque, se confirmó que éste es propiedad de la empresa OMM. Sin embargo, también está la versión del representante de Corea del Norte ante la ONU, quien ha hecho saber que el buque no tiene ningún vínculo con la empresa OMM. Por eso se ha acusado que el buque está retenido ilegalmente en México. […] En su caso, corresponderá a Corea del Norte refutar la decisión del Panel de Expertos y deberá canalizarse al Consejo de Seguridad.”.


La embarcación Mu Du Bong fue, según el reporte del Panel de Expertos S/2015/131, registrada bajo la propiedad de Mu Du Bong Shipping, Ltd (IMO 5435991), la cual está identificada por el Panel como subsidiaria de OMM, además que comparte la dirección postal, el número de teléfono y correo electrónico de OMM. Además que en el Anexo 15, Sección A) identifica al buque como asociado a OMM, mas no figura como propiedad per se de dicha empresa.



Más de 400 días en Tuxpan


Una vez desencallado del arrecife, el barco Mu Du Bong arribó al puerto veracruzano el 26 de julio de 2014, la permanencia de 33 tripulantes a bordo fue rápidamente un tema pertinente por las autoridades locales. En primer lugar se dijo que estarían hospedados en un hotel tuxpeño, pero esto fue desmentido enseguida por fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Parece, por lo tanto, que los marinos asiáticos se habrían hospedado a bordo de la misma embarcación.


En la respuesta a la solicitud de información 0411100056715, presentada por Contralínea ante el Instituto Nacional de Migración (INM), se asegura: “referente a proporcionar copia de las facturas que respalden los gastos de alimentación y vivienda de los nacionales norcoreanos, se indica que esta Dirección General de Control y Verificación Migratoria no realizó ningún gasto al respecto”.


Para abril de 2015, la estadía legal de la tripulación del barco se encontraba a punto de caducar, dejando la puerta abierta para su expulsión del país. Sin embargo, fue solicitada una visa humanitaria al INM para que pudiera permanecer al frente de la embarcación. Las autoridades migratorias habrían optado por extender la estadía legal hasta nueva orden, en vistas de resolver la demanda de visa humanitaria en curso.


El INM también responde a Contralínea que “con relación a la situación migratoria de los 33 marinos de nacionalidad norcoreana de la embarcación Mu Du Bong, se indica que a los mismos les fue otorgado el retorno asistido a su país de origen de conformidad al artículo 118 de la Ley de Migración, razón por la cual ya abandonaron territorio nacional”. El INM, en este sentido, se remite a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (LOAPF), que en el artículo 84 indica que “son atribuciones de la Dirección General de Control y Verificación Migratoria: II. Sustanciar y resolver los procedimientos administrativos migratorios de extranjeros presentados, así como de aquellos que opten por el beneficio del retorno asistido, de conformidad con la Ley de Migración y demás disposiciones jurídicas aplicables”.


Finalmente se concretó la repatriación de una primera parte de la tripulación el 9 de abril, con la salida de dos grupos de 10 miembros, que fueron trasladados a la Ciudad de México, y por vía aérea hacia su país, por lo que quedó pendiente de seguir el mismo procedimiento un grupo de 13 personas. El 14 de julio de 2015, a 1 año de su retención, el grupo restante fue a su vez repatriado a Corea del Norte, con lo que se dejó la embarcación sin tripulación alguna. En vistas de tal situación, difícilmente se podría encarar la posibilidad de volver a zarpar a corto plazo, cuando para las dimensiones del mismo se requerirían, al menos, de 21 marinos.


En el cuarto párrafo del comunicado de prensa 185 de la Secretaría de Relaciones Exteriores, del 9 de abril de 2015, se estipula que “desde el encallamiento del buque Mu Du Bong, el gobierno de México ha velado por las condiciones de la tripulación, integrada por 33 nacionales norcoreanos, la cual se encuentra gozando de libre tránsito y a la que no se ha fincado cargo alguno”.


Pero de la embarcación, ni las visitas oficiales de los expertos del Panel 1718 ni las tratativas bilaterales entre Pionyang y México han podido destrabar el nudo gordiano. Este Panel dice tener pruebas fehacientes de su vínculo con la OMM, al menos de acuerdo con el reporte S/2015/131 del 23 de febrero de 2015.


Las investigaciones emprendidas por los autores del reporte preliminar del Panel de Expertos no deja ver una constatación definitiva. El abogado Joshua Stanton, en entrevista con Contralínea, afirma que “hay claridad [de la propiedad] de acuerdo con la ONU. Entonces la ONU nombra un Panel de Expertos para investigar violaciones a las resoluciones, y cada 6 u 8 meses redactarían un reporte. […] Los reportes concluyen que el Mu Du Bong es propiedad de Ocean Maritime Management a través de empresas fantasmas. Estas empresas fantasmas son esencialmente falsas, puestas en pie con el único propósito de esconder quién es el verdadero propietario. Entonces, dado que la embarcación es propiedad de OMM, y dado que OMM ha sido señalada por la ONU, los Estados miembros, incluyendo México, tienen la obligación de detener la embarcación, de bloquearla y de impedirle   su traslado”.


La objetividad de la ley internacional


El investigador de NK News Leo Byrne afirma en entrevista que “el Mu Du Bong está siendo gestionado por OMM y, como tal, los Estados miembros de la ONU deberían de congelar activos que pertenezcan a esta empresa. Un potencial problema es si el Mu Du Bong debería ser considerado un activo [de la OMM]; sin embargo, en su más reciente reporte el Panel de Expertos indicó que la embarcación debería ser clasificada como un activo”. Y agrega que, “no obstante, hay que recordar que el Panel de Expertos solamente da recomendaciones al Consejo de Seguridad [de la ONU]. Depende del Consejo de Seguridad redactar las cuestiones en las resoluciones/sanciones adicionales”.


En este sentido, los investigadores del Panel se mueven entre la hipótesis de una vinculación no enteramente corroborada y la sospecha de evasión de sanciones por parte de la República Popular Democrática de Corea. A nivel internacional, existe una práctica común en el mundo marítimo donde se hace diferencia entre el propietario, el operador y el representante. En tal medida puede incluso darse el caso de que el pabellón exhibido no sea el mismo que el de la empresa propietaria.


El reporte del Panel de Expertos S/2015/131, fechado el 23 de febrero 2015, cita en la introducción: “El Panel ha adquirido conocimiento en las técnicas para evadir las sanciones mediante la investigación de la red de Ocean Maritime Management Company Limited, designado por el Comité el 28 de julio de 2014. La red de la compañía opera en Asia, Europa, Suramérica y Oriente Medio. Utiliza un abanico de técnicas, incluyendo empresas ficticias, intermediarios extranjeros y métodos de pago indirectos para opacar la naturaleza de su negocio y disociar las transacciones financieras de la logística. Desde su designación, OMM ha renombrado y vuelto a registrar la mayoría de sus embarcaciones, que continúan sus operaciones en la región y en el extranjero pese al hecho que sus recursos económicos están sujetos a la congelación de bienes”.


El bloguero Joshua Stanton, del sitio One Free Korea, en entrevista con Contralínea, afirma que “el problema de esto es que varios Estados miembros no los llevan a cabo muy bien, y China, en particular, que es el socio comercial mayor de Corea del Norte, vota las resoluciones pero simplemente las ignora. Continúan permitiendo la salida y entrada de armas de Corea del Norte, permiten a Corea del Norte vender armas a través de puertos chinos, a través de espacio aéreo chino […]. Y tampoco los rusos han cumplido con ello demasiado. Recientemente esto ha empeorado. En Europa la imagen es más dividida, algunos países han seguido estas sanciones, Suiza ha demostrado un pésimo trabajo, pero en el Reino Unido, por ejemplo, se encontró que vendía yates a Corea del Norte. Se ha descubierto que los alemanes y otros países periódicamente han vendido productos de lujo. Los suizos han permitido todo tipo de transacciones bancarias”.


El cumplimiento de las sanciones parece ser por lo tanto una cuestión de doble rasero.


Agrega el analista Joshua Stanton que “las sanciones afirman que solamente ciertas actividades son sancionadas: venta de armas, productos de lujo, armas de destrucción masiva. Sin embargo, las sanciones dicen que no deberían ser aplicadas de forma que perjudique a la población, en el sentido que impida los programas humanitarios. Pero al mismo tiempo todo lavado de dinero requiere comercio lícito para enmascarar el comercio ilícito. […]. Las sanciones también reconocen eso, por ejemplo, cuando Corea del Norte abre nuevas sucursales de bancos, o pide un puerto para comerciar, los países tienen la obligación de hacer auditorías de esas transacciones norcoreanas.”


En este sentido, la resolución S/RES/2207

(2015) del Consejo de Seguridad de la ONU, en el artículo 5: “Insta a todos los Estados, los órganos competentes de la ONU y otras partes interesadas a que cooperen plenamente con el Comité establecido en virtud de la resolución 1718 [2006], 1874 [2009], 2087 [2013] y 2094 [2013]”. La senadora Luz María Beristain sostiene en este contexto que “el grupo de expertos deliberó que este buque pertenece a la empresa OMM, que hasta donde se tiene conocimiento no ha cumplido con las sanciones del Consejo de Seguridad. Mientras la investigación siga en curso, y a petición del Panel de Expertos del Consejo de Seguridad, nuestro país tiene la obligación de mantener el buque donde se encuentra”.


Para la realización de este trabajo, Contralínea solicitó entrevista con el capitán del Puerto de Tuxpán, Veracruz, Alberto Antonio Orozco Peredo, quien afirmó que “no [tiene] autorización para hablar sobre el tema, […] no [puede] dar entrevistas”. También se solicitó entrevista con el comisionado del Instituto Nacional de Migración, AdelioVargas Fosado, a través de su asistente María Carmen Rodríguez. Y se contactó al licenciado Arturo Ignacio Tornel Moreno, director de Información Nacional de la Dirección General de Comunicación Social de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con quien se tuvo comunicación hasta el cierre de edición, sin que se pudiera concretar una entrevista. La embajada de la República Popular Democrática de Corea ante México, por su lado, declinó todo comentario o entrevista al respecto.


 


Axel Plasa, @axel_contra


[BLOQUE: INVESTIGACIÓN] [SECCIÓN: LÍNEA GLOBAL]


 


 


 



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Contralínea 456 / del 28 de Septiembre al 04 de Octubre 2015



 


 



Mu Du Bong: un barco fantasma en Veracruz

domingo, 27 de septiembre de 2015

Impuestos al capital, un asunto de justicia


El 22 de enero de 2013, Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Estonia, Eslovenia, Eslovaquia, España, Grecia, Italia y Portugal, 11 países de la Unión Europea, acordaron establecer en 2014 un impuesto sobre transacciones financieras (ITF), para gravar compras y ventas de acciones, bonos y otros productos financieros.



Salvo en Francia e Italia, que implantaron un ITF aguado en 2013, en 2014 no hubo el ITF prometido en los otros nueve países del acuerdo. Los ministros de economía de la Unión Europea, es decir, el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Ecofin), dijeron después que el impuesto sería realidad en 2015. Pero tampoco. En el último Ecofin del pasado 12 de septiembre, Luis de Guindos, ministro de economía español, aseguró que era “imposible” que el ITF se aplicara en 2016. Y el ministro austriaco de finanzas, Jörg Schelling, arguyó que hay “cuestiones delicadas por resolver” y que, en cualquier caso, el ITF sería “con tarifa baja”.


La cruda realidad es que el capital apenas paga impuestos, por muchos beneficios que obtenga, y el ITF sería empezar a desbloquear el dogma neoliberal de que el capital y sus especulaciones no paguen impuestos, o apenas…


En España, según un estudio del Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), el 40 por ciento de lo que recauda la Agencia Tributaria es por el impuesto sobre la renta. De esa recaudación, 84 por ciento es por impuestos de rentas del trabajo y sólo 9 por ciento por las del capital. Va siendo hora de que el capital pague lo que le toca.


Lo cierto es que este ITF nació corto y a regañadientes. La propuesta inicial más osada era un modesto gravamen del 0.1 por ciento por compra y venta de acciones y bonos. Pero aún es más microscópico el ITF sobre especulación de productos derivados: una ridícula tasa de 0.01 por ciento sobre compra y venta de tales productos, muy especulativos y arriesgados.


Lo que salva tan exiguo ITF es que, a pesar de su debilidad, gravaría productos financieros, y eso es un cambio fundamental. Si por fin arranca, bancos, fondos de riesgo, de pensiones y seguros, con domicilio fiscal de emisión o recepción de esos productos en alguno de los 11 países del acuerdo, por fin pagarían impuestos por operaciones especulativas.


El ITF se basaría en el “principio de residencia” y “de emisión”. Se aplicará a transacciones financieras en las que intervenga una institución financiera domiciliada en un Estado miembro de la Unión Europea que forme parte del acuerdo, tanto si actúa por cuenta propia como de alguna parte en la transacción.


Ese ITF permitiría controlar en parte y registrar algunas transacciones más especulativas, disuadir a algunos especuladores de hacerlas (por obtener menos beneficio por el impuesto) y obtener además un ingreso extra para la hacienda de los países donde se aplique. Un buen primer paso para empezar a dificultar que el dinero se mueva sin control.


Sin embargo, a pesar de la innegable modestia de este ITF, los servicios jurídicos del Consejo Europeo dijeron que el ITF era ilegal. Juicio gratuito que el Financial Times publicó a toda página, por cierto. También se opuso la City de Londres (centro principal de especulación financiera y verdadero paraíso fiscal) e incluso el Banco Central Europeo mostró preocupación por el ITF, además de que el inefable Reino Unido lo recurriera ante el Tribunal Europeo de Justicia.


Por su parte, las empresas de gestión de las bolsas y la patronal bancaria europea expusieron su preocupación porque otras tasas similares de ámbito nacional en otros lugares habían supuesto fuertes caídas en el volumen de contratación. ¡Increíble! ¿No se han enterado de que un objetivo confeso del ITF es disuadir de la especulación financiera y, por tanto, ha de descender el volumen de ciertas contrataciones?


Cuando a finales del siglo pasado el movimiento social global Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC) reivindicó en solitario un impuesto sobre las transacciones financieras (entonces tasa Tobin sobre operaciones con divisas), los tomaron por locos. Por fortuna, hoy ya no sólo es razonable, sino reconocido, necesario y justo (en realidad, imprescindible) este impuesto sobre el capital y sus movimientos. Así lo considera el 61 por ciento de la ciudadanía europea, según encuestas recientes.


Ahora es preciso que esa ciudadanía comprenda que el ITF es cuestión que mucho le atañe, se mueva y empiece a presionar para que los ITF nazcan, crezcan y contribuyan a frenar la especulación financiera.


 


 


 


*Periodista y escritor


[BLOQUE: OPINIÓN] [SECCIÓN: ARTÍCULO]


 


 


 


Contralínea 456 / del 28 de Septiembre al 04 de Octubre 2015



 


  



Impuestos al capital, un asunto de justicia

sábado, 26 de septiembre de 2015

Iguala: la ruta y la complicidad de la heroína


Los expedientes ministeriales del caso de los 43 normalistas rurales desaparecidos en Iguala ya ha revelado, al menos, la existencia de una organización trasnacional dedicada al trasiego de heroína desde Guerrero hasta distintas ciudades de Estados Unidos. Un operativo permanente de trasiego de drogas y dinero sólo pudo haberse realizado con complicidades que rebasan a las autoridades locales



En testimonios ministeriales de policías presos por la masacre de Iguala de hace 1 año –seis muertos, 40 heridos, 43 normalistas rurales desaparecidos bajo una lluvia de balas– aparece no solamente el modus operandi del tráfico de drogas en la zona, sino cómo se permitió pasar cargamentos ilícitos la tarde de ese mismo 26 de septiembre, que muy probablemente fueron colocados en clavos de alguno de los tres autobuses que esa noche, accidentalmente, tomaron en préstamo forzado los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero.


¿Cuántos viajes en automóviles, camionetas, autobuses, tractocamiones y demás vehículos de carga desde las ligeras estaquitas hasta los ruidosos torton se requieren para sacar decenas de toneladas de goma de opio de las zonas amapoleras de Guerrero? ¿Cuántos contrabandos hormiga para sacar la heroína ya obtenida en decenas de laboratorios, o cocinas como familiarmente las llaman los traficantes? La heroína guerrerense alimenta a más de la mitad del mercado de los adictos estadunidenses. La droga mexicana invade al país vecino: de eso no hay duda. ¿Y cómo sale desde aquí? El cotidiano tráfico de los opiáceos se concentra en Iguala sin problemas. En los alrededores se han instalado retenes cuya función es encubrir y proteger cargas ilícitas. No tienen otra razón de ser que la cobertura al narco.


En los momentos precisos, en las horas y para los vehículos pactados, simple y convenientemente dejan pasar automotores previamente “aprobados”, que no son revisados por orden de la autoridad. Los policías comisionados en los filtros carreteros deben hacerse de la vista gorda o simplemente ausentarse cuando así lo ordenan sus jefes. Este sistema de falsa vigilancia ha sido la tradicional coladera para el trasiego de drogas, pero con careta de tarea cumplida.


Consulté miles de páginas del expediente sobre la agresión conjunta de autoridades y delincuentes en Iguala y hallé el ADN del tráfico de drogas como pretexto y causa de la desaparición de 43 normalistas, el asesinato de seis personas y de heridas a 40 más.


El 4 de octubre de 2014 rindió su declaración uno de los policías de Iguala con más experiencia. Interrogado por el agente del Ministerio Público Miguel Ángel Cuevas Aparicio, el hombre comenzó a describir este modus operandi consentido 1 día sí y otro también por autoridades de Iguala y los policías encargados de los retenes.


Honorio Antúnez Osorio ya no es un jovencito. Pero lo era cuando causó alta en el 27 Batallón de Infantería en Iguala, adscrito a la 35 Zona Militar en 1984. Después de pertenecer, entre 1991 y 1993, a la Jefatura Regional de Servicio de Materiales de Guerra en la Novena Zona Militar, fue enviado a Ciudad Juárez en funciones similares. Se jubiló y, ya cuarentón, en 2006 ingresó a la Policía Municipal de Iguala.


Hoy tiene 51 años, y a partir de 2012 fue asignado a filtros y puestos de revisión en El Tomatal, El Naranjo y Loma de Coyotes, en las afueras de Iguala.


En septiembre de 2014 se le encomendó ir a Loma de Coyotes a bordo de la patrulla 007, una Ranger de doble cabina, con sus compañeros Alfonso Reyes Pascual, alias Guanchope, y Julio Salgado. Allí, el exmilitar Antúnez escuchó a Reyes Pascual (o Rey Pascual) comunicarse, vía Radio Matra, con otro policía de apellido Vieyra, alias el Taxco, quien le dio instrucciones de que, cuando pasara una camioneta roja de Protección Civil, “los demás elementos nos moviéramos de ahí y que no se revisara ningún vehículo”, porque estaba pasando la camioneta oficial, casi siempre seguida de otros vehículos, autorizados para transportar droga y personas que se iban desde allí al poblado de El Naranjo, que está por la salida a Taxco.


Todas las cargas seguían la misma ruta de la heroína. Por el rumbo está otro filtro que custodiaba usualmente el policía Pánfilo Quintero, alias Pangola, y en algunas ocasiones Rey Pascual, “quien siempre se hace acompañar de su hermano Marco Antonio Pascual, alias la Mula; siempre andaban juntos”. Delante de Fernando Pantoja y Pánfilo Quintero, “en una ocasión, le pregunté a mi B12 Alfonso Reyes Pascual, alias Guanchope, que por qué se le permitía el paso libre a ese vehículo. Que eso me valía madres, me respondió, ya que era ‘del jefe’. Entonces le dije: ‘¿de Valladares?’, situación que le molestó aún más y me gritó: ‘¡Cállate el hocico!’, que no mencionara el nombre del jefe”.


Honorio, el policía exmilitar, cuenta que corroboró estos hechos con su compañero Guadalupe Arriaga, quien, cuando pasaba la camioneta oficial, decía: “Ahí van esos coches de nuevo; vienen a hacer sus chingaderas y luego se van”, refiriéndose a que siempre se entrevistaban, antes de ingresar a Iguala, con Francisco Salgado Valladares, director de la Secretaría de Seguridad Pública, el mismo que la noche del 26 de septiembre ordenó por radio y teléfono parar los autobuses “a como diera lugar”, por instrucciones precisas del A-5, clave con la que se identificaba el entonces alcalde José Luis Abarca Velázquez.


Ese jefe al que urgía impedir que los autobuses salieran de Iguala, Francisco Salgado Valladares, era ni más ni menos el controlador principal del paso de droga y de las cantidades que se manejaban. De ninguna manera iba a permitir que se extraviara un cargamento ya contabilizado por los Guerreros Unidos, ya sumado al activo del cártel. No era posible que, por un error de logística de quienes se encargaron de empaquetar y colocar la droga en el autobús o por la ignorancia de quienes secuestraban el camión, la droga tuviera un futuro incierto, después de pactada y colocada de manera que ninguna revisión oficial pudiera ubicarla, embarcada ya con ruta y destino previstos, ya con mercado y paga asegurados.


Que no le daban dinero por hacerse de la vista gorda, aseguraba Honorio, pero sí lo amenazaban con enviarlo a la policía de Cocula, municipio de Teloloapan, si hablaba del asunto. Que la camioneta tolerada, con permiso de circular con cargas ilícitas que ha mencionado, tiene las siguientes características: es roja, tiene una torreta, luces, un tubo sobre la ceja, que tiene dos luces arriba; la tapa de atrás es blanca, no cuenta con placa en la parte trasera. Que este vehículo lo veía como a 20 metros de distancia, porque “mi B12 (jefe de grupo) Reyes Pascual siempre nos ordenaba alejarnos de allí” cuando pasaba la camioneta.


La mujer policía Verónica Bahena era la encargada de avisar a su pareja sentimental, Héctor Aguilar, alias el Chombo, cuando iba a pasar algún convoy de militares o policías federales. Usaba la clave 67, que quiere decir “alerta”, y también le informaba directamente al jefe Salgado Valladares para que no coincidieran y se toparan los vehículos con droga y los convoyes de vigilancia federal.


Por reportar actividades y movimientos, o por simplemente cerrar la boca, Guerreros Unidos repartía al menos 2 mil pesos mensuales a cada uno de los policías-halcones, por medio de sus jefes, a quienes les tocaba más dinero. Era un sobresueldo, porque los policías continuaban cobrando del erario y fingiendo que cumplían con sus deberes de vigilancia.



La tarde del 26


Otro policía, Salvador Herrera Román, confirmó ante el Ministerio Público (14 de octubre de 2014) que estaba comisionado en el puesto de revisión que está a unos 20 minutos al Poniente de Iguala, justo a la entrada del pueblo de Ahuehuepan, rumbo a Teloloapan, y actuaba “bajo las órdenes del policía tercero Rey Flores”.


Además de Salvador, hay otros tres elementos que utilizan la patrulla 09, una Ford con cabina, y un radio de comunicación Matra, que en ese lugar no funciona bien: “No tiene buena señal porque la red está caída”. Tampoco hay señal para los celulares en Ahuehuepan.


El fatídico 26 de septiembre de 2014 los policías fueron, como era la rutina diaria, por sus armas largas, fusiles .223 marca Beretta, y pistolas también Pietro Beretta de 9 milímetros. No había mayores novedades en el retén. Después de la comida, pasó el comandante Rey Flores y ordenó a sus hombres ir a hacer “un recorrido de rutina” por el pueblo. “¿Y qué hacemos con el retén?”, tímidamente preguntaron los subalternos. El jefe reiteró la orden de manera tajante. Tardaron poco más de 1 hora y media en esa rara y distractora tarea, sin aparente razón de ser, pero dejando sin vigilancia el filtro carretero. Saben que en el lapso pasó la droga en vehículos oficiales. Volvieron al puesto de inútil revisión y pasaron allí toda la noche, hasta que a las 07:30 horas nuevamente el jefe pasó por ellos para llevarlos al edificio de la policía estatal.


Se les indicó a estos policías del retén, ahora retenidos, que caminaran por un pasillo rumbo a una cancha de básquetbol. Y en el recorrido vieron que estaban varios individuos encapuchados quienes los señalaron con el dedo moviéndolo en sentido afirmativo.


“Como a las 11[:00] horas me enteré que unos futbolistas habían ido a Iguala a jugar un partido de fútbol y que había habido un desbarajuste, sin saber de qué se trataba [ni siquiera nombra a los normalistas], razón por la cual estoy en la mejor disposición de que se realicen las pruebas necesarias para el esclarecimiento de los hechos y que se me haga el dictamen en materia de rodizonato o lo que se necesite, pues la última vez que disparé fue hace más de 1 año, cuando fui a realizar prácticas”, decía inocentemente Salvador Herrera Román, a quien su propio jefe había entregado a la autoridad, sin deberla ni temerla, según su primeras declaraciones.


La maniobra distractora realizada por el jefe Rey Flores, justamente el 26 de septiembre por la tarde, con el consecuente abandono en la vigilancia del retén instalado en Ahuehuepan para revisar cada vehículo que por ahí transita, tiene todos los visos de haber franqueado el paso de heroína o goma de opio bajo control de mandos superiores.


Los tiempos dan para que la droga haya podido colocarse o programarse para ser ubicada dentro del autobús Costa Line que llegó de México a Iguala el viernes 26 a las 18:30 horas y que saldría, operado por Ismael Sánchez Hernández, a las 07:50 del sábado 27 de regreso al Distrito Federal. Transcurrirían más de 12 horas de estancia del transporte en la terminal de Iguala. Las 2 y media primeras horas, el chofer se ausentó de la unidad y regresó por sus llaves, que casualmente había dejado pegadas en el tablero, hasta las 21 horas. Muchas veces un conductor ni siquiera está enterado si se utiliza el autobús a su cargo para algún trasiego ilícito. Este Costa Line 2510 era un vehículo ideal para ser “cargado” con droga.


De hecho podría ser cualquiera de los otros dos, pues los transportes de pasajeros van lo mismo a la capital del país que a Chilpancingo, Acapulco, y otros puntos de posible entrega-recepción de cargamentos ilícitos. Ya hay corridas directas desde Iguala hasta la frontera Norte, asunto que jamás ha inquietado a las autoridades antidrogas ni lo ven sospechoso.


Lo cierto es que aparece, en actas ministeriales, la descripción de un descuido ordenado y programado en un retén carretero a unos pocos kilómetros al Poniente de Iguala. Eso ocurrió a las 17:00 horas, 4 horas antes de que comenzara la embestida contra los normalistas por la orden tajante del “párenlos a como dé lugar”.


Otro posible portador de la droga era el autobús 2513 de Costa Line, que recién llegaba de Acapulco y que no pudieron tomar los normalistas, porque el chofer Alejandro Romero Bustos encerró a los estudiantes que lo acompañaron desde la entrada a Iguala. Después se escondió para que los normalistas no pudieran encontrarlo.


Pero el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) halló múltiples irregularidades respecto de un quinto autobús, el Estrella Roja 3278, el último en salir esa noche con normalistas y que se fue por detrás de la terminal de Iguala hacia Periférico Sur, el cual fue parado por la Federal de Caminos frente al Palacio de Justicia, los jóvenes bajados y amenazados por federales y municipales hasta que huyeron por los cerros cercanos.


El quinto autobús tomado por los normalistas, el Estrella Roja 3278, “nunca fue identificado ni investigado como escena del crimen” ni de las desapariciones de los estudiantes. Ese vehículo fue “desaparecido” del informe oficial de la Procuraduría General de la República (PGR); se mintió diciendo que había sido inutilizado por los propios normalistas en cuanto salieron de la Terminal de Iguala. El chofer dio varios testimonios contradictorios. Fue examinado por los expertos en julio de 2015, 10 meses después de la masacre. Pero… ¡no era el autobús original, sino otro que lo suplantó! La bitácora fue alterada, como si hubiera ido a Jojutla, pero en realidad fue a Cuautla, ambas ciudades en Morelos.


“Se da la circunstancia que fue el único [entre seis autobuses] que no fue atacado en la aciaga noche de Iguala. La acción de tomar autobuses por parte de los normalistas podría haberse cruzado con la existencia de drogas ilícitas o dinero en uno de los autobuses, específicamente en ese Estrella Roja”, concluyeron los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).


El trasiego de toneladas de goma de opio y de heroína hacia y desde Iguala se opera en autobuses de pasajeros y en camiones de carga, en tractocamiones, en vehículos particulares y rutas de colectivos que conectan poblaciones cercanas. ¿Hay modos más económicos y accesibles para sacar la droga desde los campos amapoleros hasta Chicago, Los Ángeles, o cualquier ciudad del país vecino que irá a parar a las venas, bocas, narices y gargantas de los adictos estadunidenses?



Para trasegar droga o dinero en efectivo, lo mismo en la República Mexicana que a través de su frontera Norte con Estados Unidos, se utilizan clavos o compartimientos secretos fabricados exprofeso, que, en la mayoría de las ocasiones, logran cruzar retenes, aduanas y todo tipo de controles (electrónicos, rayos láser, arcos detectores, binomios caninos, etcétera), pero gracias, siempre y principalmente, al elemento que suele aceitar la maquinaria de la corrupción con generosos sobornos monetarios. También es posible llevar cargas en pipas de gas, en los neumáticos o amarradas en los sitios más inverosímiles, bajo contenedores o junto al motor de un tractocamión o autobús (aire acondicionado, adosadas a la caja de velocidades, aparejadas al depósito de combustible, bajo el camastro en que suelen descansar los choferes detrás del asiento del conductor), o simplemente en maletas dentro del compartimiento del equipaje, con o sin doble fondo, todo ello en algún autobús de pasajeros.


Que se sepa, no hay alguna investigación sobre el envío de opiáceos desde Iguala; aunque la PGR presumió que sí, pero sin ofrecer detalles.


Se indaga, pero en Estados Unidos, donde autoridades capturaron a media docena de mexicano-estadunidenses que enfrentan cargos federales en una Corte de Chicago, precisamente por haber diseñado una estructura de transporte –crearon dos empresas legales– para desplazar heroína y goma de opio en autobuses de pasajeros y, en esos mismos vehículos, regresar millones de dólares a México.


Pablo Vega Cuevas, de 40 años, y su cuñado Alejandro Figueroa, de 37, en diciembre de 2004, cuando fueron arrestados y se exhibió el trasiego de droga en autobuses, movieron al GIEI a pedir información de esta presunta célula de Guerreros Unidos en Chicago y Oklahoma a las agencias de inteligencia de Estados Unidos.


¡Párenlos a como dé lugar!


“¡Captúrenlos a todos!”, vociferaba en aquella noche de septiembre el radio operador José Natividad Elías Moreno, según contó el supervisor de tránsito municipal Francisco Narciso Campos.


Pero lo hacía por órdenes precisas del entonces secretario de Seguridad Pública Francisco Salgado Valladares, el mismo que autorizaba el paso de camionetas cargadas a través de los retenes, ordenando que nadie las revisara.


Además de transmitir sus órdenes al radio operador, Salgado Valladares personalmente llamó a varias patrullas para impedir a toda costa que los jóvenes y los autobuses se fueran de Iguala.


Y en testimonios ministeriales aparece que Salgado Valladares emitió el “¡párenlos a como dé lugar!” por instrucciones precisas del exalcalde Abarca, pero las culpas y las responsabilidades no son tan locales, no se quedan en el ámbito municipal, sino en el estatal y, sobre todo, en el federal, que permitió que toda esta pudrición progresara.


David Cruz Hernández, apodado el Chino, empleado de Protección Civil del municipio de Iguala, le pidió a su comandante Federico León Rubio que lo mandara a cubrir el partido de futbol entre la selección de Iguala y los Avispones de Chilpancingo, en vez de acudir al informe del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia de María de los Ángeles Pineda, esposa del exalcalde, en la explanada del Palacio Municipal. Se fue en la camioneta Ford con número de serie PC-03:


“Cuando terminó el primer tiempo (21:15 horas), iba ganando Iguala 1-0 y en ese momento escuché por el radio portátil que estaban reportando de la base de Protección Civil una clave 200, que quiere decir ‘balacera’; la reportaban a la altura de la explanada del Palacio Municipal de Iguala”.


El Chino se dirigió al lugar y en el trayecto escuchó por las frecuencias de la policía que había personas heridas a la altura del Puente del Chipote. Al pasar por ese sitio vio que tres o cuatro camionetas de la policía municipal impedían el paso de dos autobuses. De esos transportes “bajaron aproximadamente 40 personas, todos civiles, algunos de ellos portaban armas de fuego, tipo escopetas, pero no escuché disparos, y algunos de ellos abordaron una camioneta modelo Urvan, color blanco, del servicio público, y otros abordaron una Suburban, y enseguida tomaron rumbo a la colonia Loma de los Pajaritos”. Los policías nada hicieron por detenerlos (si es verdad que iban armados, se trataba de sicarios de Guerreros Unidos, pues ni uno solo de los normalistas portaba algún arma y menos tipo escopeta o rifle).


Otra vez por la radio, el Chino David Cruz se enteró que había un herido cerca de Periférico, en la Avenida Juan Álvarez, “por lo cual me dirigí a ese lugar y al llegar observé que había varios policías municipales resguardando el lugar, así como desviando la circulación de vehículos… todos los policías estaban encapuchados” (¿eran todos policías o había sicarios o inclusive militares de negro entre ellos?).


Tienen razón los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Claudia Paz –de Guatemala–, Ángela Buitrago y Alejandro Valencia –de Colombia–, el chileno Francisco Cox y el español Carlos Martín Berinstáin cuando piden que se esclarezcan perfectamente los tiempos y las circunstancias de la ocupación de los autobuses:

“Primero, hay dos autobuses tomados por los normalistas; en éstos van a tomar otros vehículos. Hay un tercer autobús que los normalistas toman en lo que se llama la Casa del Cura o cruce de Huitzuco (en la carretera, antes de entrar a Iguala), en el que algunos normalistas se suben para ir a la Central de Autobuses de Iguala. Cuando llegan a la terminal [a los jóvenes] los encierran y no pueden salir. Llaman a sus compañeros y los dos primeros autobuses van a la central. En ese segundo escenario hay ya tres autobuses. De ahí salen ya cinco vehículos. Cada uno tiene diferentes trayectorias o rutas.”


Todo parecía indicar que uno de los tres camiones tomados en Iguala pudo haber librado la línea de las balaceras, la muerte y las desapariciones, porque no fue reportado a un corralón ni se le hicieron peritajes por haber recibido disparos. Simplemente no aparece en actuaciones con número económico ni placas y, según testimonios de varios normalistas y los demás choferes, era un Estrella Roja del Sur que pasó por la carretera rumbo a Chilpancingo después de las 21:00 horas, sin encontrarse aparentemente con policías o sicarios ni con nadie más que le ordenara parar. Era demasiada fortuna para ser verdad. En realidad, aunque ya iba tomando la carretera, dejando atrás a Iguala, cerca del Palacio de Justicia, fue retenido en un puesto de revisión de la Policía Federal de Caminos; un policía, apuntándoles con su arma, les gritó: “¡Hijos de su puta madre, alto!”. Los jóvenes retrocedieron y subieron unas escalinatas por el llamado Cerro de la Bandera, mientras los policías disparaban y gritaban: “¡Deténganse, cabrones, o los vamos a chingar!”. A 10 de los jóvenes les dio asilo una mujer en su casa, en donde permanecieron hasta la madrugada del 27, cuando se encontraron con varios compañeros y todos se presentaron ante el Ministerio Público. Los otros cuatro caminaron durante horas, cruzaron un cerro y al final hallaron refugio con una familia, hasta las 05:00 horas, cuando fueron a la Fiscalía de la Zona Norte. Hay que destacar que los normalistas se presentaron voluntariamente a declarar porque no tenían delito, ni el mínimo asomo de conducta ilegal qué esconder. Esta comparecencia ante la autoridad demuestra, por sí misma, cómo los únicos agredidos fueron los normalistas.


Toda esta maniobra encubridora explica el saldo de cientos de muertos, secuestrados, hallados en fosas y desaparecidos en Iguala y sus alrededores en los meses anteriores, horror que se logró destapar después de la infame y absurda desaparición de los 43 de Ayotzinapa.


“Los crímenes de septiembre de 2014 son sólo los más recientes de una larga historia de atrocidades en Guerrero”, como lo sugiere el descubrimiento de decenas de nuevas fosas con cadáveres, dice el informe de Open Society.


De 80 grupos criminales identificados en la República Mexicana, 26 tienen asiento en Guerrero, dice citando a Contralínea. “Documentos de inteligencia revelan que el gobierno federal sospechaba que al menos 12 presidentes municipales de Guerrero, ocho de ellos del Partido de la Revolución Democrática, tenían presuntos vínculos con organizaciones criminales”, asienta en la página 13, en donde consigna que el Ejército, por falta de confianza en autoridades locales, habría tomado el control sobre 13 alcaldías guerrerenses.


De los 19 mil 434 homicidios dolosos registrados oficialmente en Guerrero de 2005 a 2014, en ninguno de esos años ha llegado al 10 por ciento el porcentaje de sentencias condenatorias. Nadie ha sido consignado en una larga historia de desapariciones forzadas y de torturas. “La impunidad ha sido absoluta”.


Mientras en todo Guerrero su Fiscalía registró 239 denuncias por desaparición en 7 años, solamente en Iguala con “los otros desaparecidos” ya suman 273. Si se agregan los 43 de Ayotzinapa y al menos 100 en el municipio de Chilapa y varias decenas en Cocula, estamos hablando de una tragedia de dimensiones colosales que había permanecido oculta antes de la desaparición de los 43 normalistas en Iguala.


En cuanto a la heroína, el negocio es tan próspero que ya hay sucursal de los Guerreros Unidos en Chicago, Estados Unidos. Eso descubrió la Agencia Antidrogas estadunidense en más de 1 año de espionaje telefónico a Pablo Vega, alias el Transformer, y socios, quienes almacenaban en exceso la droga en Aurora, Batavia y otros suburbios de Chicago. Así como están registradas las cantidades de cientos de miles de dólares por cada envío (y son varios a la semana), aparecen las dos líneas de autobús que los traficantes crearon: Vulcano y Monarca, en Guanajuato y Zacatecas, y las claves para autobús (tía), para paquetes de droga (niños), para clavos o compartimientos ocultos (cartera), o para dinero que regresa a México en los mismos autobuses (documentos), según constató el espionaje telefónico de los servicios de inteligencia de Estados Unidos a los Guerreros Unidos.


Nada casual que haya varios teléfonos intervenidos que se comunicaban todos los días a celulares con el prefijo 733, es decir, a Iguala.


 


 


José Reveles*


*Periodista


[PORTADA] [BLOQUE: ANÁLISIS] [SECCIÓN: SOCIAL]


 


 


 



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Contralínea 456 / del 28 de Septiembre al 04 de Octubre 2015



 


 


 


 



Iguala: la ruta y la complicidad de la heroína