viernes, 29 de enero de 2016

Saldos neoliberales en el agro nacional

Hoy día el campo mexicano enfrenta una severa crisis. Por lo menos desde hace varias décadas, y en el marco de los cambios políticos y económicos relacionados a la inserción de México en la globalización neoliberal –particularmente con la incorporación en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)–, en el campo ha aumentado de manera constante la pobreza y hay una notoria reducción de la población en las localidades rurales [1]. Asimismo, se observa un severo decaimiento de la producción de alimentos y de forma paralela una disminución sostenida de la cantidad de empleos [2]. En este contexto, en el transcurso de los últimos lustros se ha consolidado una “erosión generalizada del campo” [3], siendo el ámbito del país donde más se concentran la pobreza, la marginación y la exclusión social a nivel nacional.

Guillermo Castillo Ramírez*
agro-nacional-wp

Este adverso escenario remite, aunque no sólo, a cuatro complejos procesos de deterioro socioeconómico y político del sector rural que se han agudizado en los últimos años. a) Por un lado, la acelerada y creciente falta de apoyos, subsidios y políticas oficiales de desarrollo e incentivación de la actividad productiva de los diversos actores y grupos del sector agropecuario –principalmente el subsector agrícola de las comunidades indígenas, los campesinos y pequeños productores– [4]. b) Por otra parte, las recurrentes caídas de los precios de los productos agrícolas clave –como el maíz, fríjol y café– en los mercados nacionales e internacionales, situaciones que acentúan la inestabilidad de la producción agrícola relacionada a la precariedad y pauperización de las poblaciones rurales [5] [6]. c) Junto a los dos puntos anteriores, ante las pocas oportunidades laborales y de vida que ofrecen ciertos nichos del sector rural, durante las últimas décadas se consolidó una creciente migración nacional e internacional de centenas de miles –y probablemente millones– de jóvenes campesinos y agricultores en edad laboral [7]. d) Finalmente, y no menos importante, la desregulación de las actividades productivas en el sector agropecuario y la creciente ausencia del Estado como árbitro que controla y regula la vida social y económica, particularmente en lo que respecta a la equidad de los intercambios de mercancías y la efectiva garantía de los derechos sociales –especialmente con relación a los grupos menos favorecidos y con las condiciones de existencia más adversas– [8].
¿Todo tiempo pasado fue mejor?
Lejos y enterradas están las épocas en las que, en el marco histórico de algunos de los gobiernos revolucionarios y posrevolucionarios de la primera mitad del siglo XX y dentro del contexto de un país que concentró el grueso de su población en el ámbito rural por buena parte de la pasada centuria, los campesinos, aún sin haber tenido resueltas a cabalidad y con justicia sus necesidades y demandas, fueron algunos de los actores claves de los cambios sociales y procesos políticos sobre los cuales se edificó y surgió el Estado mexicano del siglo pasado –particularmente en las zonas rurales–.

No obstante, hoy día, los campesinos no sólo ya no son uno más de los grupos de interlocución privilegiados para los regímenes tecnócratas en turno, sino que además ahora son vistos y tratados por diversas instituciones gubernamentales como un lastre anacrónico y premoderno que obstaculiza las políticas de desarrollo rural de corte neoliberal. Más allá de los discursos y los marcos jurídicos normativos, dichas políticas en los hechos propician el despojo y la privatización de la tierra y el territorio, la desregulación económica que favorece a los grandes propietarios y a las corporaciones agroindustriales transnacionales, la extracción acelerada de los recursos naturales sin miramiento de la contaminación y el impacto socio-ambiental generados, y, finalmente, la flexibilización de las condiciones y relaciones laborales que ha producido la explotación de centenas de miles de jornaleros agrícolas.

actividades-productivas-600

Los avatares del cambio y la creciente exclusión

Desde el limitado e ideológico punto de vista de los gobiernos mexicanos neoliberales de cambio de siglo, la infundada y poco atinada política oficialista de relegar a ciertos grupos sociales del campo –como los campesinos e indígenas– de la tendencia de remodernización del libre mercado tuvo que ver con un proceso de exclusión mucho más amplio respecto de a qué grupos privilegiar y sobre a qué sectores socioeconómicos dirigir las políticas de desarrollo de corte agropecuario. No obstante, ante un escenario así, emergen preguntas silenciadas pero muy presentes. ¿Más allá de los escasos grupos de beneficiarios, a quiénes se dejó de lado y omitió? ¿Quiénes son esas centenas de miles y millones de personas a los que de facto se marginó del proyecto nacional y no se les hizo participes del cambio de rumbo? El viraje de qué hacer con el sector agropecuario se hizo sobre un cálculo reduccionista que no contempló a cabalidad el peso y significación del campo y los campesinos en la vida nacional.

Es cierto que para inicios de la década de 1980 el campo mexicano, derivado de un histórico proceso de abandono oficial y ya con un severo y estructural deterioro, no aportaba mucho al Producto Interno Bruto –su contribución era menor al 10 por ciento–. No obstante, su significación residía, más que en términos de los montos totales efectivos de dinero aportados por el sector agropecuario, en la capacidad de producción de alimentos para consumo nacional –con el consecuente ejercicio de la casi total soberanía alimentaria [9]– y en la cantidad de fuentes de empleo que generaba entre la diversa y dispersa población rural del país; y, de no menor trascendencia, la reproducción de un modo de vida mucho más respetuoso con el medioambiente natural y con una profunda valoración sociocultural por la tierra como sustento de la vida. El efecto de las políticas de reestructuración no se hizo esperar y, en un muy breve lapso de tiempo, la adversa situación de los campesinos se recrudeció aún más y condujo a drásticos cambios sociodemográficos: mientras los jóvenes salieron y salen en busca de oportunidades laborales, las mujeres y los adultos mayores se quedaban y permanecen en las localidades rurales. Como han señalado algunos especialistas, se presentó una fuerte reducción demográfica, así como un envejecimiento y feminización de la población [10].

sector-rural-600

Entre el despoblamiento y la dependencia

Para 2014, a poco más de 20 años de la entrada en vigor del TLCAN, y según lo denunciaron diversas organizaciones sociales y políticas en defensa de los pequeños agricultores, el balance de la actual situación del campo mexicano no sólo es negativo, sino devastador: se estima que se perdieron cerca de 4.9 millones de empleos en el rubro de la agricultura familiar; vinculado con esto se calcula que alrededor de 6 millones de personas del sector rural en edad laboral salieron del campo y migraron a otras latitudes del país y a Estados Unidos [11] –principalmente jóvenes hombres en edad laboral–. Además, en este lapso de tiempo el aporte del sector agropecuario al Producto Interno Bruto se redujo de un 5 a un 1.5 por ciento y el país incrementó exponencialmente su dependencia alimentaria: para 2014 se tuvo que importar cerca del 42 por ciento de los alimentos que se consumen en el país, lo que convirtió a México en el tercer importador a nivel mundial en este rubro [12] y el primero en el ámbito latinoamericano [13]. Sin duda el “vaciamiento-despoblamiento” del campo como metáfora del gran éxodo de campesinos, la creciente pérdida de la soberanía alimentaria nacional, en tanto ya no se produce lo suficiente para el consumo nacional, y el acentuado deterioro-reducción de las actividades productivas que acarrea un desempleo rural generalizado son tres de los principales problemas que hoy día aquejan y desangran al campo mexicano.
La situación del campo es devastadora: se estima que se perdieron cerca de 4.9 millones de empleos en el rubro de la agricultura familiar”
Es un hecho que el Estado nunca cumplió a cabalidad a los campesinos la promesa del pacto revolucionario de un México más justo y equitativo que, concretamente y desde el marco jurídico de la Constitución, se tendría que haber manifestado en el ejercicio y la realización de los derechos sociales –de educación, salud y trabajo–. Sin embargo, actualmente la situación del campo es mucho más intrincada y, en comparación con otras épocas de la historia y la vida sociopolítica de México, los grupos menos favorecidos de los entornos rurales enfrentan un panorama mucho más deteriorado y desolador.

Resistencia y acción social, campesinos organizados

No obstante, frente a esta situación de clara adversidad, diversas organizaciones sociopolíticas y agrupaciones de campesinos e indígenas han hecho y hacen frente a estos embates mediante diversas estrategias y acciones: desde el seguimiento de cauces legales y denuncias penales y mediáticas sobre las problemáticas que viven, hasta la acción social y la protesta en defensa de sus territorios y sus propios modos de vida. Asimismo, y a nivel de las familias y las comunidades, muchas de las personas que tuvieron que dejar sus localidades rurales han mantenido y preservan un vínculo con sus parientes en los lugares de origen y envían, de acuerdo a sus posibilidades, diversos bienes y recursos monetarios que, en cierta medida, contribuyen a reproducir las condiciones de vida de aquellos que se quedan en el campo.

Notas

[1] Castillo, Guillermo (2014). “Migración internacional de campesinos mexicanos a Estados Unidos: entre las carencias histórico-estructurales y la ausencia de derechos”, Revista Argentina Margen, 75, diciembre de 2014, Revista de Trabajo Social y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
[2] Bartra, Armando (2002). “Los derechos del que migra y el derecho de no migrar, dislocados”, Seminario Remesas y Desarrollo 26 y 27 de septiembre, Programa de Derechos Humanos de la Universidad de Chicago, Estados Unidos.
[3] Bartra, Armando (2014). “El derecho a quedarse”, en Crisis económica y migración ¿impactos temporales o estructurales? UNAM, México, página 63.
[4] Calva, José Luis (2000). México más allá del neoliberalismo. Plaza y Janes, México.
[5] Basurto, Saúl y Roberto Escalante (2010). “Impacto de la crisis en el sector agropecuario en México”, Economía UNAM, volumen 9, número 25, páginas 51-73.
[6] Calva, José Luis (2004). “Ajuste estructural y TLCAN: Efectos en la agricultura mexicana y reflexiones sobre el ALCA”, El Cotidiano, volumen 19, número 124, páginas 14-22
[7] Castillo, Guillermo (2014). Op cit.
[8] Castillo, Guillermo (2014). “Entre la marginación y la resistencia. Migrantes: los ‘ausentes explotados’ y las artes de la subsistencia”, Rebelión, 26 de septiembre de 2014.
[9] En este sentido, Bartra señala que para 1980 la dependencia alimentaria era de 15 por ciento. Bartra, Armando (2014). “El derecho a quedarse”, en Crisis económica y migración ¿impactos temporales o estructurales? UNAM, México, página 65.
[10] Florez, Nelson (2015). Economía y trabajo en el sector agrícola. FLACSO, México.
[11] Pérez, Matilde (2014). “Campo devastado”, La Jornada, 20 de febrero de 2014.
[12] Pérez, Matilde (2014) Ídem.
[13] Bartra, Armando (2014). Op cit.
Guillermo Castillo Ramírez*

*Maestro y doctor en antropología; autor de proyectos de investigación posdoctoral en antropología con líneas de trabajo en migración nacional e internacional y procesos de movilidad geográfica de grupos indígenas y campesinos en México
[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: ARTÍCULO]

TEXTOS RELACIONADOS:
Contralínea 472 / del 25 al 31 de Enero de 2016
contralinea-472-m

Obama se juega su legado en un Congreso adverso

Migración, circulación de armas, refugiados sirios, Estado Islámico, cárcel de Guantánamo, América Latina… ningún tema ha logrado concretar Barack Obama y ha iniciado su último año como presidente de Estados Unidos. Lo peor es que ya empezó el proceso electoral y los republicanos no están dispuestos a aprobar leyes y reformas que se conviertan en banderas de los demócratas

Roberto García Hernández*/Prensa Latina
obama-685

El Congreso estadunidense tiene ante sí tareas muy difíciles de cumplir en 2016, periodo en que enfrentará complejos asuntos domésticos y de política exterior, en medio de la campaña para las elecciones generales de noviembre próximo.
Republicanos y demócratas en ambas cámaras del Capitolio intentan llevar adelante su abultada agenda y a la vez reforzar sus posibilidades con vista a dichos comicios, en particular aquellos legisladores que les espera una ardua lucha por su reelección.

A esto se suman los esfuerzos que cada agrupación política realiza en función de los respectivos aspirantes a la jefatura de la Casa Blanca.

En ambas direcciones de la contienda también desarrolla una labor significativa el presidente Barack Obama, en apoyo a sus correligionarios en el Capitolio y para cumplir su lógica aspiración de que quien lo releve en el cargo también sea del Partido Demócrata.

Los refugiados del Oriente Medio

Entre los puntos más complejos para los congresistas este año está el plan de Obama para recibir a unos 10 mil refugiados sirios, programa que está bajo fuertes críticas del partido rojo, que ve esta decisión como una supuesta vía para la entrada de terroristas a territorio estadunidense.
Entre los puntos más complejos para los congresistas este año está el plan de Obama para recibir a unos 10 mil refugiados sirios”
Las principales figuras republicanas en la Cámara alta prometieron someter a votación un proyecto sobre el tema en el primer trimestre de 2016; pero, de acuerdo con el diario The Hill, no está claro el contenido específico de la propuesta, destinada a bloquear los objetivos de la iniciativa de Obama.

Para el sitio digital Roll Call, al parecer el lenguaje de la legislación sería muy similar a la que aprobó en noviembre la Cámara de Representantes y que contiene fuertes restricciones a la entrada de los inmigrantes sirios e iraquíes al país, con el pretexto de que constituyen una amenaza a la seguridad nacional.

La guerra contra el Estado Islámico

Otra temática que el Congreso tiene ante sí es el debate en torno a la autorización del uso de la fuerza militar (AUMF) contra el Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, una prioridad para demócratas y republicanos, aunque ambas partes tienen sus propias proyecciones respecto a este proyecto.

La Casa Blanca asegura que posee la autoridad legal para combatir al EI, pero presiona al Congreso para lograr un permiso explícito que actualice los textos aprobados para usar el poderío militar contra Irak y Afganistán.

Estos documentos los avaló el Legislativo tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, bajo la administración del presidente George W Bush (2001-2009).

guantanamo-cuba-300Algunos congresistas introdujeron en los últimos meses varias iniciativas para la elaboración de una nueva AUMF, pero los debates se estancaron en medio de desacuerdos sobre lo que debe incluir dicha autorización, cuyo texto original fue presentado por la Casa Blanca en febrero de 2015.

El documento auspiciado por Obama recibió fuertes críticas de los republicanos, quienes lo consideraron demasiado restrictivo, mientras los demócratas dijeron que no contenía los límites necesarios para la realización de operaciones militares en el Oriente Medio.

En agosto de 2014, la coalición militar liderada por Estados Unidos comenzó a realizar ataques aéreos contra dicha agrupación terrorista en territorio de Irak; acciones que se extendieron a suelo sirio en septiembre de ese año, sin la autorización del gobierno de Damasco.

La cárcel en la base de Guantánamo

La cárcel de Estados Unidos en la base naval de Guantánamo, en el Este de Cuba, es otro asunto que ocupará el poco tiempo de trabajo que tendrán los congresistas en los próximos meses, recortado por los recesos legislativos previstos y las campañas para los comicios de noviembre.

Desde hace varias semanas, Obama anunció que prepara un conjunto de acciones ejecutivas, destinadas a cerrar la penitenciaría de dicho enclave militar ubicado en territorio cubano contra la voluntad del pueblo y el gobierno de la isla caribeña.

Sin embargo, la oposición republicana hace sus mayores esfuerzos para bloquear la iniciativa presidencial, una promesa que el mandatario hizo desde antes de asumir su primer mandato en 2009, pero que no pudo cumplir.

Hasta la fecha, esa penitenciaría, donde ahora quedan 104 detenidos, costó más de 5 mil 200 millones de dólares a los contribuyentes estadunidenses, y el gasto por cada reo es de unos 2.5 millones de dólares al año.

Creciente violencia armada

Sobre el tema del control de armas, la administración y los congresistas demócratas insisten en que el Capitolio apruebe una nueva legislación para detener la creciente ola de violencia en Estados Unidos, pero hasta la fecha no fue posible llegar a un acuerdo concreto en este asunto.

Al respecto, el 5 de enero de 2016, Barack Obama anunció un paquete de órdenes ejecutivas que se instrumentarán en las próximas semanas, para contrarrestar la inacción del Congreso en este acápite.
El plan del jefe del Ejecutivo impone restricciones a la compraventa y tenencia de armamentos por parte de los civiles e incluye una decena de estatutos que no tienen que ser aprobados por el Congreso.

El tema Cuba

Aunque según los principales líderes republicanos, las relaciones con Cuba no están en las prioridades legislativas, existe un amplio consenso bipartidista sobre la necesidad de levantar el bloqueo económico, comercial y financiero que Washington mantiene contra la isla desde hace más de 5 décadas.

El 17 de diciembre de 2014, el presidente cubano Raúl Castro y su homólogo Barack Obama anunciaron la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países e iniciar un proceso hacia la normalización de los nexos.

Desde ese mismo día, el gobernante estadunidense pidió al Congreso que levantara las sanciones unilaterales, que según las autoridades cubanas ocasionaron pérdidas a la mayor de las Antillas por más de 833 mil 755 millones de dólares, además de daños humanos incalculables.

violencia-armada-300Además, estas medidas punitivas constituyen el principal escollo para el mejoramiento sucesivo de los vínculos entre las dos naciones vecinas. El Capitolio es el único con facultades para revertirlas y aunque Obama tiene amplias prerrogativas para reducir significativamente el efecto de estas sanciones, realmente hizo muy poco en ese sentido.

Con éstos y otros asuntos en su complicada agenda, como la reforma al sistema judicial estadunidense y la confirmación de altos funcionarios por el Senado –pendientes desde hace más de 1 año–, expertos advierten que el Congreso no tendrá tiempo para cumplir una buena parte de estas misiones.

Asimismo, la discusión de cada uno de estos temas estará matizada por un profundo viso electoral, porque en los comicios de noviembre no sólo está en juego la jefatura de la Casa Blanca, sino también los 435 asientos de la Cámara de Representantes y un tercio de las curules del Senado.

Esta situación se desarrolla en momentos en que, según encuestas recientes, poco más de 12 por ciento de los estadunidenses aprueba la labor que realiza el Congreso, y cerca de 80 por ciento estima que los legisladores desconocen los intereses de los votantes.

Con estas cifras en mente, advierten los especialistas, los representantes de los grupos de intereses se mueven desde ahora por los pasillos del Capitolio con sus respectivas promesas de apoyo financiero o amenazas de castigos.

Su objetivo es presionar a los legisladores para que cumplan con las expectativas que tienen las grandes corporaciones, grupos de presión y otras entidades que en definitiva constituyen el verdadero poder tras las instituciones oficiales de gobierno en Estados Unidos.
Roberto García Hernández*/Prensa Latina
*Jefe de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina
[BLOQUE: ANÁLISIS][SECCIÓN: INTERNACIONAL]

TEXTOS RELACIONADOS:
Contralínea 472 / del 25 al 31 de Enero de 2016
contralinea-472-m

Tragedia humanitaria por desplazamientos forzados

Durante 2015, más de 993 mil personas cruzaron el Mediterráneo huyendo de la muerte. Miles de familias hoy se encuentran sin techo, pasando hambre, lejos de su lugar de origen. La ayuda es insuficiente


Katherine Mackenzie/IPS
desplazamientos-forzados-wp

Roma, Italia. Casi 1 millón de personas cruzaron el mar Mediterráneo como refugiadas o como migrantes en 2015. Los conflictos en Siria y otras partes del mundo profundizan el sufrimiento humano; probablemente 2015 siente un precedente en materia de desplazamientos forzados, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

El documento que cubre el periodo de enero a junio y que resume la situación generada en el mundo por guerras y persecuciones, presenta números rojos en las tres principales categorías de desplazados, refugiados, solicitantes de asilo y desplazados internos (aquellas personas que debieron abandonar su hogar y buscar refugio en su propio país).
Las 11 personas que se ahogaron en la tercera semana de diciembre se sumaron a las 3 mil 695 que murieron o desaparecieron en el mar en 2015″
Las personas refugiadas, que en 2014 ascendieron a 19.5 millones de personas, pasaron el umbral de los 20 millones a mediados del año pasado, llegando a 20.2 millones por primera vez desde 1992, remarcó Acnur.

Las solicitudes de asilo se elevaron 78 por ciento sumando 993 mil, por encima de las registradas en igual periodo de 2014. Y los desplazados internos aumentaron en 2 millones de personas, llegando a 34 millones en esa situación, detalla la agencia.

Los impresionantes números de la primera mitad de 2015 hacen prever que ese año dejó por primera vez la friolera de 60 millones de personas desplazadas; una persona cada 122 que habitan el planeta se vio obligada a abandonar su hogar.

“El desplazamiento forzado afecta profundamente nuestro tiempo. Toca la vida de millones de seres humanos, tanto las de quienes se ven obligados a escapar como las de quienes los reciben y protegen”, puntualiza el alto comisionado António Guterres en el informe.

federacion-rusa-600

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) destacó la tercera semana de diciembre pasado que las personas migrantes o refugiadas que llegaron a Europa por tierra o por mar en 2015 superaron la marca del millón, cuatro veces más que en 2014.

La mayoría llegaron por mar y unos 800 mil desde Turquía y Grecia. Además, la mitad proceden de Siria.

Las 11 personas que se ahogaron en la tercera semana de diciembre se sumaron a las 3 mil 695 que murieron o desaparecieron en el mar, según los registros de la OIM.

Otras siete fueron rescatadas esa misma semana por la guardia costera turca tras el hundimiento de su embarcación que, aparentemente, las trasladaba desde Kusadasi, en Turquía, a la isla griega de Samos.

Aparte de la crudeza de los números de Acnur, hay otros indicadores que muestran cómo empeora la situación en ciertas áreas clave.

Por ejemplo, las cifras de retorno voluntario, las personas que sienten seguras para regresar a su hogar cayeron y están en su nivel más bajo en tres décadas. La agencia usa este indicador como barómetro del estado global del conflicto.

En 2014, 107 mil personas querían regresar a su hogar, más que las 84 mil registradas en el mismo periodo de 2015.

Unas 839 mil personas huyeron de su país en 6 meses, un promedio de casi 4 mil 600 al día, según Acnur. La guerra siria y sus consecuencias en la región sigue dejando el mayor número de desplazados.

La presión sobre los países receptores también aumenta.

La infraestructura exigida allí plantea el enorme peligro de que aumente el resentimiento hacia los refugiados y se politice su situación. No es una consecuencia nueva y podría convertirse en una tendencia preocupante.

Pero la primera mitad de 2015 también se caracterizó por una importante generosidad. Turquía es el principal país de acogida con 1.84 millones de refugiados en su territorio hasta el 30 de junio.

desplazamientos-forzados-685

El papa Francisco pidió paz y reconciliación en las zonas de conflicto de todo el mundo en su tradicional mensaje navideño desde Roma, en el que dijo que rezó por el éxito de las últimas resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para alcanzar la paz en Siria y Libia.
El papa también condenó los atentados terroristas de Egipto, Francia, Líbano, Malí y Túnez. Miles de personas se agolparon en la plaza de San Pedro para escuchar el mensaje que se transmite todos los años por televisión al mundo entero.

Líbano, durante décadas destino de refugiados, sigue albergando un enorme número de personas obligadas a abandonar su país en la región, en relación con su pequeña población. Acnur estima que hay unos 209 refugiados cada 1 mil habitantes.

Etiopía, por su parte, recibió un duro golpe en el bolsillo siendo el que paga más en relación con su economía, con 469 refugiados por cada dólar de producto interno bruto. A fin de cuentas, quienes cargan con la responsabilidad de proteger y albergar a los refugiados son los países que tienen frontera con los que sufren conflictos y muchos están en desarrollo.

Pero el número de personas que llegaron a Europa a través del mar Mediterráneo apenas se refleja en el informe, principalmente porque la llegada de refugiados se disparó en la segunda mitad de 2015 y no quedaron registrados en el último informe de Acnur.

En los primeros 6 meses del año pasado, Alemania recibió nuevos solicitantes de asilo, unas 159 mil personas, casi el total de las de todo 2014. Le sigue la Federación Rusa, con 100 mil solicitudes de personas que huyeron del conflicto en Ucrania.
Katherine Mackenzie/IPS
[BLOQUE: INVESTIGACIÓN][SECCIÓN: LÍNEA GLOBAL]

TEXTOS RELACIONADOS:
Contralínea 472 / del 25 al 31 de Enero de 2016
contralinea-472-m

México: se regala petróleo

La más reciente licitación petrolera ha demostrado que al gobierno de Peña Nieto no le interesa ya mejorar las finanzas públicas sino traspasar la riqueza petrolera a manos privadas. La entrega casi gratuita ahora sí fue bien recibida por los empresarios extranjeros y mexicanos. Por ello, la tercera licitación de la Ronda Uno fue un éxito


mexico-petroleo-685
La tercera licitación de la Ronda Uno pregonada como un gran éxito –porque el gobierno pudo entregar al capital privado el ciento por ciento de los bloques ofrecidos– tuvo diversas irregularidades, en esta nota intentaremos explicarlas.

El gobierno renunció al “bono a la firma”

Un simple vistazo a legislación petrolera supuestamente vigente permite distinguir las principales características del “contrato de licencia”, entre ellas que los ingresos del gobierno comienzan con un llamado “bono a la firma”; así funcionan las subastas de bloques marinos en Estados Unidos. Desde luego, además de esta “contraprestación” se esperan las regalías; pero ellas se cobrarán sólo si se descubren hidrocarburos y hasta que los contratistas comiencen a extraerlos (excepto en los cinco campos que actualmente están produciendo).
Pero en la tercera licitación, para abaratar el contrato y atraer a los inversionistas privados, el gobierno de Enrique Peña renunció a este ingreso.
Lo señalamos no porque esperamos que se cumpla la ley, sino para mostrar este cambio que significa colocar como objetivo principal ya no mejorar las finanzas públicas sino traspasar los campos a la iniciativa privada.
Evidentemente la renuncia a obtener ingresos de inmediato obedece a que se espera lograrlos en el futuro. ¿Para cuándo?

La apuesta: en 2 años mejorarán los precios

Otra medida para “flexibilizar” los contratos es que los ganadores tendrán 2 años para estudiar sus bloques. Así que será hasta 2018 cuando, en caso de que los precios mejoren en el mercado internacional y las técnicas de optimización logren ser exitosas, podrían esperarse los primeros ingresos por regalías y, desde luego, el pago de impuestos sobre la renta.

Una espera muy paciente

Ampliemos un poco el tema de los plazos para obtener resultados, es decir, incrementos de la producción y los correspondientes ingresos monetarios.
Citaremos textualmente la forma como el Comité Licitatorio de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) interpreta el contrato.
Durante la tercera etapa de aclaraciones, un licitante preguntó: “¿cuáles son los plazos y términos previstos en el contrato para entregar hidrocarburos al Estado por conducto de la CNH?”. La respuesta textual es la siguiente: “no se prevén plazos y términos para la entrega de hidrocarburos al Estado por parte del contratista”.
En Estados Unidos se rentan los bloques por un plazo, después del cual, si no hay resultados, el contratista los devuelve a la Secretaría del Interior. En México parecería que la espera será indefinida. Tal vez podríamos adelantar la conclusión de que la llamada “licitación más exitosa del mundo” es también la más laxa del planeta.

Otras formas de flexibilizar los contratos

Para atraer la inversión, también se redujeron los requisitos sobre la capacidad técnica de los licitantes. En esta tercera subasta, la compañía o el consorcio no tenían que demostrar experiencia en la operación (como en la primera y segunda licitación de campos marinos). Ahora bastaba con exhibir tres fichas curriculares del personal que estaría a cargo del área contractual.
En la misma línea de reducir los requisitos para la precalificación de los licitantes, se pidió que el capital financiero de la empresa interesada en participar en cuatro bloques (Tajón, Cuichiapa, Moloacán y Barcodón) ascendiera por lo menos a 200 millones de dólares; pero para 21 áreas bastaba con exhibir comprobantes de que se contaba con 5 millones de billetes verdes.

Venta a ciegas

Desde el boletín de prensa 021 firmado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la CNH y la Secretaría de Energía (Sener), fechado el 16 de septiembre de 2015, se había anunciado que entre las modificaciones a las bases de licitación y al modelo de contrato “se otorgó al contratista la posibilidad de realizar actividades exploratorias de manera adicional a las actividades de extracción previstas en el contrato”; pero fue un planteamiento muy general que no permite a los no iniciados en los vericuetos de la jerga de la reforma entender de qué se trata.
nuestro-pronostico-300Ampliar la posibilidad de indagar en toda la columna geológica fue un tema fundamental, planteado desde la primera etapa de aclaraciones, recurrentemente los contratistas solicitaron modificaciones a las cláusulas respectivas.
En el contrato original se especificaba claramente el ámbito del contrato: definiendo al área contractual como una superficie y una profundidad. La razón es simple: en algunos bloques en las cuencas Salina del Istmo y Tampico Misantla el mayor atractivo no son los recursos convencionales, ya muy agotados, sino el posible petróleo nuevo de formaciones subsalinas. Y en otras, como Burgos, la posibilidad de encontrar lutitas hidrocarburíferas.
En la aclaración 58, tempranamente se solicitó reconsiderar la limitante de profundidad:
“[…] Para incrementar la producción del campo a beneficio de todos los interesados se podría requerir el reprocesamiento de sísmica, estudios especiales o nuevos pozos o la exploración de formaciones no estudiadas o desarrolladas con anterioridad para incrementar el valor del campo […] sería conveniente que el operador tenga la libertad y flexibilidad para proponer un plan de exploración adicional a un plan de extracción” (primera etapa de aclaraciones. 3. Ronda 1 terrestre. Aclaración 58. Las cursivas son nuestras).
Otro contratista fue aún más enfático: planteó el problema de los límites de profundidad como “vital para determinar el interés en las áreas ofertadas” (primera etapa de aclaraciones. 3. Ronda 1 terrestre., Aclaración 61).

Más barato por docena

El gobierno cedió a esta petición y ahora los contratistas están autorizados a explorar y perforar en cualquier estrato, se ubique más abajo o más arriba de la que Petróleos Mexicanos (Pemex) explotó en el pasado. En la jerga se dice “podrán disparar todos los estratos”. En otras palabras, es como cuando en las baratas tradicionales se ofrece pague uno y llévese dos, o tres.
Desde luego que todo mundo sabe que entregarán todo, lo que subrayamos es que deslizándose cada vez más en la pendiente de la “flexibilización” o endulzamiento de los contratos: ahora en sólo un evento y con el mismo precio, eventualmente, entregarán varias formaciones.
El área subsal no está evaluada, de tal medida que este giro significa que la Sener y la CNH no saben lo que están subastando.

Lotes casi regalados

En resumen, hasta este momento del proceso, los contratos son muy baratos. Tenemos tres erogaciones a cargo del contratista: 1) el pago por la inscripción a la subasta, un estimado de 1 mil 700 dólares (280 mil pesos); el pago por acceso al cuarto de datos, costo de la información geológica en un estimado de 152 mil dólares, equivalentes a 2 millones y medio de pesos); y en los 2 años de estudio, la obligación de un pago de casi 70 dólares (1 mil 150 pesos por kilómetro cuadrado de exploración).
Con esta nueva situación de los bloques casi regalados surgió un inusitado interés: un conjunto de empresas privadas, no sólo nacionales, quedaban en condiciones de convertirse en operadoras. Algunas empresas se crearon después de que salió la convocatoria.
Como consecuencia de disminuir tanto los requisitos surgió otra paradoja: la pequeñez de algunos licitantes puede poner en riesgo los resultados, por ejemplo, con un capital contable de 5 millones, a algunas no les alcanza ni para perforar un pocito. En Tampico-Misantla éstos son someros, pero, en el subsal, los prospectos están a más de 6 mil metros. Mayacaste, por ejemplo, es de casi 7 mil metros de profundidad. Tal vez el plan es que una vez entregados los campos, las pequeñas empresas busquen el financiamiento.

Haiga sido como haiga sido

Al entrar ya a la parte de conclusiones podríamos decir que con la tercera licitación el panorama ya cambió, no para las perspectivas generales de la reforma, desde luego, pero 25 nuevos campos en proceso de estudio o de rehabilitación, con 14 nuevas empresas, en consorcio o individuales, en cinco estados de la República conforman una pequeña reanimación. La situación será diferente en aguas profundas, pero el gobierno intentará replicar este éxito en decenas de otros campos agotados.
Desde luego algunos bloques permanecerán casi intactos, acaso con algunas actividades cosméticas en espera de que los precios mejoren en el mercado internacional. Los hemos llamado “los bloques de papel”. Se han licitado “exitosamente” pero las empresas los tienen “en reserva”, como los de Halliburton en Puebla.

Nuestro pronostico falló

Nuestro pronóstico de diciembre falló. Pienso que lo que no supimos medir fue el tamaño y número de los nuevos actores en la industria petrolera de este país: las empresas privadas antes proveedoras de bienes y servicios, algunas con la experiencia de varias decenas de pozos perforados, en contratos de servicios, ahora se manifestaron ávidas de contar con sus propios campos.
Para concluir, en la fase de aclaraciones que en esta licitación comprendió más de 1 mil cuestionamientos hubo una pregunta que, aunque se repitió en tres o cuatro ocasiones, nunca fue respondida por el Comité Licitatorio. La transcribiremos a nuestros lectores esperando que algunos nos ayuden a conocer la respuesta. Dice así: “se solicita a la convocante aclarar qué va a pasar con los trabajadores sindicalizados o no sindicalizados, que actualmente trabajan para Pemex en las áreas contractuales y/o instalaciones contenidas en ésta” (sic).
*Economista y maestro en historia de México; especialista en industria energética; investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México
Fabio Barbosa*
[BLOQUE: ANÁLISIS][SECCIÓN: PETROLERO]
TEXTOS RELACIONADOS:
Contralínea 472 / del 25 al 31 de Enero de 2016
contralinea-472-m

lunes, 25 de enero de 2016

Venta de petróleo sólo captará la mitad de lo presupuestado

En la primera quincena de enero el peso se devaluó 7 por ciento y se ubicó en el máximo de 18.30 pesos por dólar. En lo que va del peñismo, ha caído 36 por ciento. La bolsa cayó 0.4 por ciento en 2015 y 5.3 por ciento al inicio de 2016. Mientras, el petróleo sólo captará 50 por ciento de lo presupuestado en el año. ¿Quién pagará los errores que han quebrado México?



“Los programas de austeridad: un tratamiento que pretendía curar la enfermedad terminó matando al paciente”


Josep Stiglitz, 2013


“Los malos pronósticos económicos, que fundaron políticas de ajuste agudísimo de corto plazo, tuvieron consecuencias humanas. Estos errores los paga muy caro el ciudadano común. ¿No será hora también de aprender de los que optaron por un camino diferente aplicando políticas centradas en la reactivación y la inclusión social?”


Bernardo Kliksberg, economista, 2013


“¿Quién se hace responsable de este error que ha conducido a la doble recesión europea, con los resultados conocidos en materia de desempleo, empobrecimiento masivo y mortandad de centenares de miles de empresas?”


Joaquín Estefanía, economista, 2013




Como se preguntara el economista español Joaquín Estefanía: ¿Quién –y ante quién– se hará responsable de la errónea política económica mexicana –ya se sabe que los desastres son huérfanos–, pésimamente diseñada y desastrosamente instrumentada durante la primera mitad del priísmo resucitado, en especial en lo que se refiere al manejo fiscal, al insalvable abismo existente entre sus objetivos previstos y los resultados alcanzados, a la evolución de sus componentes, el ingreso y el gasto público?


¿Quién asumirá la paternidad de los yerros cometidos en el cuatrienio, si se añade 2016, porque este año, aun cuando se encuentra en su alborada, ya puede señalarse como catastróficamente perdido?


Porque la propuesta económica y fiscal para 2016 murió y se pudrió antes de parirse. Sus despojos fueron arrastrados por el exceso de petróleo que desde 2014 anega al mercado internacional, y hundidos por los remolinos financieros especulativos de los precios de los mercados de futuros de las materias primas.


Un par de maleficios, entre otros, persiguen y agobian a Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray, Agustín Carstens, Pedro Joaquín Coldwell y Emilio Lozoya particularmente, ya que ellos han desmadrado las variables macroeconómicas, sus planes y sus cuentas alegres anuales y sexenales.


Uno de ellos es la permanencia del mercado petrolero internacional desbordado, con una cotización abismada y cuyo fondo de su desplome es indeterminado.


 


Ver/ocultar:

info-02



El sexenio peñista se inició con un precio medio de la mezcla mexicana del crudo de exportación por 98.18 dólares por barril (db), el cual auguraba buenos tiempos y el éxito de la reprivatizadora contrarreforma energética. En 2014 bajó a 92.85 db y al año siguiente, en el que se había presupuestado en 79 db, cayó a 48.80 db.


El ligero desatino del pronosticador hacendario tuvo un costo modesto: la pérdida de 389.5 mil millones de pesos (mmp) en los ingresos petroleros del sector público en enero-noviembre con relación al mismo lapso de 2014, 37 por ciento menos en términos reales. De esa cantidad, 330.6 mmp correspondieron al gobierno federal (46 por ciento menos), y 59 mmd a Petróleos Mexicanos (Pemex).


Para 2016, Hacienda elaboró el presupuesto y la política económica con un precio del crudo conservador: 50 dólares por barril, el cual se mantendría en 2017. Sin embargo, el precio cayó a 20 dólares.”



Videgaray había estimado que, por la caída de los precios y las exportaciones del crudo, el sector público y el gobierno federal perderían 333 mmp y 284 mmp, 30 por ciento y 39.4 por ciento menos, en términos reales, respectivamente, en todo 2015.


Atropellado por la realidad, el maltrecho señor secretario de Hacienda trató de afinar la puntería para 2016-2018 y enmendar sus torpes predicciones. Para 2016 elaboró el presupuesto y la política económica con un precio del crudo más conservador: 50 db, el cual se mantendría en 2017. Una vez amainado el vendaval, proyectó una mejoría de 54 db y 57 db para 2017 y 2018.


No estaba mal, después de todo, si se considera que en 2015 sólo erró la puntería en 38 por ciento, en sólo 32.20 db, además de algunos cuantos miles de millones de dólares y de pesos.


Una dosis de prudencia resultaba convincente, después de tantos desaciertos y cuando nadie, en su sano juicio, se atreve a pronosticar que los precios internacionales del crudo se elevarán sobre los 100 db en lo que resta del decenio actual. A menos que ocurra una hecatombe. Por ejemplo, una guerra entre Arabia Saudita e Irán y sus respectivos aliados, la cual implique la destrucción de la infraestructura petrolera.


El Chicago Boy Lozoya –al igual que Videgaray y Carstens–, responsable de Pemex, que se supone algo debería de saber en la materia para ocupar ese puesto, había dicho, en enero de 2015, que “las curvas [del mercado] de futuros” indicaban que los precios del crudo de exportación se ubicarían en un “rango de 55, 60, 65 dólares por barril hacia finales” de 2015.


Pudo haber dicho 10, 80, 100 db. Cualquier precio. Al cabo, sólo basta tener la boca suelta como Peña Nieto, Videgaray o Carstens.


Como alguna vez dijo Hegel: “a falta de ideas, vienen las palabras”.


Lozoya sólo se equivocó por 6, 11 y 16 db.


Peccata minuta.


Pero lo anterior es irrelevante.


Porque EPN puso a Lozoya en ese puesto no por sus conocimientos petroleros. De acuerdo con su currículo, es un ignorante en esa materia. Su tarea es otra: supervisar el saqueo fiscal; aplicar el último apretón en el cuello financiero de Pemex; acelerar su último desmantelamiento (reservas, infraestructura, comercialización); administrar su agonía y prepararle los santos óleos. Entre las cosas que sí sabe, o se supone, es divertirse en los casinos financieros, ya que en 2009-2012 se dedicó a regentear fondos especulativos, esa clase de organismos desde donde los corsarios globales se encargaron de hundir al capitalismo neoliberal.


Dicho desconocimiento es compartido por Coldwell, lo que tampoco le importó a Peña Nieto. Mucho menos, el conflicto de intereses. Según su declaración patrimonial, Coldwell participa con 11 millones de pesos en el capital social de cinco empresas dedicadas a la venta de gasolinas en el Suroriente del país.


Contra su voluntad o no, simple coincidencia, participa en el banquete reprivatizador de ese ramo que expulsará a Pemex del negocio; y como cualquier gasolinero –y cualquier otro productor de los derivados de los hidrocarburos, antaño propiedad de la nación, ese escurridizo concepto como la piel de los peces– fijará el precio como se le pegue la gana, ya que privará el eufemismo del “libre “mercado”.


La reprivatización del sector energético


En justicia, es menester agregar que ese agraciado privilegio puede ser compartido por cualquier peñista y miembro bien portado de la élite política. Siempre que tenga las ambiciones necesarias, podrá participar, en cualquier área de la cadena productiva petrolera, ya sea que tenga explicablemente el dinero requerido, cuente con los socios capitalistas pertinentes, le guste asumir el papel de hombre de paja, y tenga las relaciones requeridas en los laberintos del poder.


costo-promedio300

Recuérdese a Jesús Reyes Heroles, Luis Ramírez Corzo, Georgina Kessel, Juan José Suárez Coppel o Pedro Aspe Armella, Raúl Livas, por mencionar a algunos exfuncionarios priístas-panistas. Como funcionarios trabajaron aplicadamente para cambiar leyes, destruir la industria energética y la nación en su conjunto. Por tanto, no se les debe regatear sus responsables méritos. Como exfuncionarios ahora son “agentes financieros”, “jugadores clave”, “socios”, “inversionistas” o “gerentes” activos en la depredación petrolera. Tampoco se les debe mezquinar sus espíritus emprendedores ad hoc con el capitalismo neoliberal.

Es obvio que los premios no se reducen al ámbito petrolero. OHL México, José Andrés de Oteyza, el citado Reyes Heroles y Carlos Ruiz Sacristán, prueban que la diosa Fortuna es generosa (www.diariopresente.com.mx/section/politica/98223/lista-politicos-mexicanos-socios-petroleras-extranjeras/?hc_location=ufi).


El virtuosismo merece una recompensa.


Todo queda entre maestros, alumnos, colegas, amigos, socios.


La función de Lozoya y Colwell es asegurar una de las tareas más ambiciosas del poder político-económico neoliberal: acabar de una vez por todas con la reprivatización petrolera. Una vez que se ha comprobado que la supuesta reacción airada de las mayorías ante una medida de esa naturaleza no era más que un mito, y ante el cual se detuvieron Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, temerosos de despertar a una fiera inexistente. La emasculación de la “izquierda” del sistema de partidos también rindió sus frutos.


Ni siquiera tuvieron que recurrir a la violencia. Con la sumisión de los poderes Legislativo y Judicial ante el Ejecutivo fue más que suficiente.


Al menos por el momento. Aunque el terrorismo de Estado oficializado por Calderón ha evidenciado sus virtudes.


Y Lozoya y Coldwell cumplirán el papel de aurigas del sistema.


La Agencia Internacional de Energía estadunidense estima que el exceso de crudo es del orden de 1.5 millones de barriles diarios, debido a una oferta (2.4 mbd) que supera la demanda (1.8 mbd)”



Ellos son los encargados de limpiar los establos de los nuevos Augías, de los nóveles reyes petroleros mexicanos, entre ellos Pedro Aspe, Alberto Baillères, Carlos Slim y demás locales y extranjeros


Pero en las peores condiciones del mercado petrolero. Para la nación, desde luego. Para la hacienda pública. Pero no para el capital criollo y trasnacional.


En épocas de bonanza, las ventas de activos públicos pueden arrojar unos cuantos pesos más al Estado, siempre y cuando ése sea realmente el que norme el proceso.


En periodos de naufragio, empero, y cuando se decide no esperar mejores tiempos, las ventas tienden a abaratarse. Se convierten en ventas de fin de temporada.


A menudo la inescrutable realidad, para los que la escudriñan con los lentes analíticos usados por Videgaray, es malditamente juguetona.


Destruyó el dique peñista construido con velos de sueño contra los horrores de la realidad.


Y los pronósticos económicos se convierten en una especie de lotería. Algún día los peñistas le atinarán y serán inmensamente felices. Y si no le atinan, ¿a quién le importa?


La vie est un roman (La vida es una novela), diría el cineasta francés Alain Resnais.


Pero no todo es tragedia.


Como operador económico, Videgaray ha demostrado que es un estruendoso fracaso. En cambio, es un experto, divulgador y practicante de la teoría friedmaniana que postula la necesidad de fabricar o aprovechar las crisis para habilitar socialmente las reformas estructurales, los programas antisociales de choque económico, el ajuste fiscal, o cualquier otro plan de la agenda oficial, con el objeto de aprovechar las circunstancias.


Así, ha explotado el momento para profundizar el remate de la industria petrolera y eléctrica, iniciar un segundo ciclo reprivatizador de los fondos de pensión de los empleados públicos o ampliar los negocios privados en la infraestructura y los servicios del Estado, entre otras medidas.


La curva de los precios del mercado diarios y de futuro evolucionan en sentido contrario a la destacada por Lozoya en la entrevista concedida en enero de 2015, al complaciente Enrique Quintana, director de El Financiero, quien ha hecho del análisis económico periodístico una plácida profesión rentable (www.elfinanciero.com.mx/economia/cuesta-a-pemex-23-dolares-cada-barril-de-petroleo.html).


Según Lozoya, “predecir el precio del petróleo siempre ha sido un negocio muy riesgoso”. Basta ver las curvas de futuros, inclusive esas han sido un mal predictor de los precios del petróleo”.


Tiene razón el funcionario. Es riesgoso y complicado predecir ese y otros precios de las materias primas. Sobre todo cuando los mercados de futuros y las cotizaciones se encuentran sujetos a las manipulaciones y los estados de ánimo de los especuladores, y su evolución a veces se divorcia de los factores estructurales de la industria.


Al cabo, conducen a lo que José Ángel Gurría, titular de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, calificó como una reducción de la dependencia de los ingresos petroleros “a la mala”, con sus efectos onerosos, el recorte del gasto público, el alza de la deuda o la búsqueda desesperada de nuevas fuentes de ingresos que compensen los petroleros perdidos.


No obstante, desde 1981-1982 son más que evidentes los costos de la permanencia de la petrodependencia fiscal y del montón de reformas fiscales “integrales” fracasadas.


Sólo queda la tediosa solución harto conocida como la que aplicó Videgaray en 2015 y 2016: recortar con “quirúrgicos” hachazos el gasto público.


En dicha entrevista Lozoya aprovechó la “oportunidad para puntualizar que el costo de Petróleos Mexicanos, para encontrar petróleo, el costo total que le llamamos, es sumamente competitivo, de los más competitivos a nivel mundial”. (La cursiva es mía.)


Entre el 6 y el 11 de enero, Pemex habría exportado el crudo con una pérdida media de 2.55 dólares: los “costos de exploración, desarrollo y producción, totalizan 26.19 dólares por barril”.



“¿De cuánto es aproximadamente?”, preguntó Quintana. “Estamos hablando de 23 dólares por barril; un precio cercano a los 40 dólares [en] que está la mezcla ahora, sigue siendo todavía bastante rentable para Petróleos Mexicanos, la exploración y la producción de campos. Sí hay campos que tienen un costo más alto, aguas profundas o los yacimientos de lutitas, pero no podemos dejarnos llevar por el corto plazo para tomar decisiones de largo plazo, esto en la industria petrolera hay que ser contra cíclicos y pensar en el mediano plazo”, respondió Lozoya.


Si bien el precio medio estimado del crudo de 2015 (43.51 db) fue catastrófico, comparado con el proyectado (79 db), todavía reportó una ganancia casi del doble con relación al costo total.


De todos modos fue un triste consuelo de acuerdo con las petrodivisas aportadas: unos 19 mil millones de dólares (mmd), contra los 35.9 mmd de 2014. O los 49.4 mmd de 2011 y la cotización fue de 101.13 db.


¡Qué tiempos aquellos, que ya no volverán, a decir de José Ángel Gurría, cuando cada barril se vendía en 100 dólares o más!


En enero de 2015 la mezcla mexicana se cotizó en 41.70 db, 81 por ciento por encima del costo total que señaló Emilio Lozoya. Aunque fue 47 por ciento o 37.30 db menor del precio esperado para el año; 58.5 por ciento o 58.90 db menos que en el mismo mes del primer enero peñista; 61.6 por ciento 66.84 db más bajo que el registrado en enero de 2012.


En la espiral descendente hacia el infernal abismo insondable, un año después el precio total dejó de ser competitivo.


Al menos temporalmente.


Hasta el 11 de enero de 2016 el precio del crudo mexicano promedió 24.65 db; 51 por ciento menos de lo programado para 2016, 25.35 db por abajo.


La brecha entre el costo total promedio del crudo mexicano y su precio de mercado se redujo a 1.65 dólares.


 


Ver/ocultar tabla: Precios de crudo mexicano de exportación 2016

info-01



De otra manera, el 31 de diciembre de 2015 la cotización cerró en 27.37 db. El 11 de enero, en su caída, cruzó la barrera de los 23 db y cayó a 22.07 db. Es su nivel más bajo desde abril de 2003, cuando fue 21.11 db.


Se ubicó en 93 centavos de dólar por abajo del costo total, lo que equivale a una pérdida.


Predecirlo para el corto plazo, como dijera Lozoya, se volvió “un negocio muy riesgoso”.


Es riesgoso e inquietante cuando se avizora a la distancia, no mucha, los nuevos círculos del infierno.


Los 20.05 db de marzo de 2002. Los 16.18 db de febrero de 2002. Lo son ahora que el “factor chino” decidió acompañar al fantasma de la deflación internacional, lo que afectará la demanda mundial de crudo, sumado a la extracción adicional de crudo de países dentro y fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.


venta-petroleo-wp


Las caídas de la bolsa china durante toda la primera semana de enero, tres de ellas fuertes, acumulando una pérdida de casi 10 por ciento, que eliminó todas las ganancias obtenidas durante 2015, y la devaluación del yuan frente al dólar estadunidense, cayendo a su nivel más bajo desde mayo de 2011, no son más que dos expresiones del debilitamiento gradual pero sistemático de su economía. El sector manufacturero ha retrocedido durante 5 meses consecutivos, la actividad fabril en 10 puntos, y el producto interno bajó de los 7 puntos porcentuales


Lo anterior no sólo ha contribuido al debilitamiento del crecimiento económico mundial. Su demanda de crudo, la segunda más importante, después de la estadunidense, también se estancó entre marzo y diciembre de 2015 –en 11.3 millones de barriles diarios (mbd)–, según la Agencia Internacional de Energía (AIE) estadunidense, nivel que, a su juicio, se mantendrá en el primer trimestre de 2016.


La misma AIE estima que el exceso de crudo es del orden de 1.5 mbd, debido a una oferta (2.4 mbd) que supera la demanda (1.8 mbd).


No quedará más que “pensar en el mediano plazo” bajo la lógica de Lozoya. Mientras se hace el balance de pérdidas y ganancias en los dólares generados por las petroexportaciones, en los petroingresos fiscales, en el presupuesto de divisas de la economía requeridos para financiar el mediocre crecimiento programado para 2016 (2.6-3.6 por ciento), constreñido por la menor entrada de capitales foráneos prevista, por el lado del endeudamiento, el mercado de valores y la compra de papeles gubernamentales.


La comparación anterior entre precios y costos del crudo mexicano, sin embargo, es con una estimación realizada de este último hecha hace 1 año.


En enero de 2016, el periodista Israel Rodríguez, de La Jornada, señaló que los “costos de exploración, desarrollo y producción, totalizan 26.19 dólares por barril, distribuidos en costos de exploración y desarrollo de 17.97 dólares y 8.22 dólares por costo de extracción por barril, según los más recientes informes” de Pemex (www.jornada.unam.mx/2016/01/08/economia/022n1eco; las cursivas son mías).


Si es válida la nueva estimación del costo, entonces las pinceladas de la realidad son oscuras, como los viscosos tonos del petróleo, y los peñistas empezarán a resentir problemas.


Porque entre el 6 y el 11 de enero los peñistas estarían exportando el crudo con pérdidas media de 2.55 dólares. En el último día citado, el quebranto sería de 4.12 dólares.


Con un precio de 50 db y una plataforma de exportación por 1.091 millones de barriles diarios (mbd) estimada por Hacienda para 2016, se generarían alrededor de 54.6 millones de dólares diarios (mdd). En el año sumarían unos 20 mil millones anuales.


De esos 50 db, 25-29 mdd, el 46-52 por ciento del total, cubrirían los costos totales de producción anotados (23 db y 26.19 db).


Si se considera el precio medio de 24.65 db en lo que va de enero y se toma en cuenta las exportaciones señaladas, entonces se han obtenido ingresos por 26.9 mdd. Es decir, 49 por ciento menos de los esperados. Se dejaron de recibir unos 27.7 mdd de los 54.6 mdd programados.


Para cubrir el costo de producción citado por Lozoya (23 db), se requieren 25 mdd.


El saldo entre el costo y el precio es positivo en apenas 1.8 mdd, aunque es menester resaltar que si se toma en cuenta el otro costo (26.19 db), se necesitan 28 mdd para compensarlos. El saldo favorable se convierte en negativo por 1.7 mdd.


Puede que sea un temporal soportable para los navegantes de buen tiempo.


Pero también puede que sea un vendaval con náufragos.


Como se sabe, el precio del crudo de exportación es un promedio ponderado de los tipos Olmeca (superligero), Istmo (ligero) y Maya (pesado). Este último contiene una mayor cantidad de azufre, no fluye con facilidad de los pozos petroleros, deteriora más rápidamente las instalaciones, su costo de extracción, transportación, refinación y exportación resulta más caro con relación a los otros. Equivale al 51 por ciento la producción total y el 72 por ciento de las exportaciones.


 


Ver/ocultar tabla: Valor de las exportaciones programadas y obtenidas...

info-03



En promedio, según se desprende de las estadísticas de Pemex, el precio de exportación del crudo pesado es del orden de 1.5 db menos que el promedio total. En ese sentido, debe de estarse vendiendo con pérdidas.


De no recuperarse los precios en un plazo prudente, se refuerzan las expectativas de un nuevo recorte del gasto público ante la pérdida de los ingresos petroleros.


Hasta noviembre de 2015, los ingresos petroleros del sector público acumularon una pérdida por 389 mil millones de pesos (mmp) con relación al mismo lapso de 2014; los de Pemex, 58.9 mmp, y los del gobierno federal, 330.6 mmp, 36.7 por ciento, 18 por ciento y 46.2 por ciento menos, en términos reales, respectivamente, según datos de Hacienda.


Para 2016, Hacienda había estimado una caída de 339 mmp, 49 mmp y 284 mmp y respecto del año anterior, en el orden citado anteriormente; 30 por ciento, 13.8 por ciento y 39.4 por ciento, respectivamente.


El otro maleficio es el mercado financiero internacional en proceso indeterminado de sequía, del fin del acceso al dinero externo barato, debido al aumento en las tasas de interés estadunidenses decretado por la Reserva Federal, el 16 de diciembre de 2015, el primero desde junio de 2006.


La tasa de préstamos a corto plazo subió de cero a 0.25 por ciento y la interbancaria de 0.25 por ciento a 0.5 por ciento. En lo que resta de 2016, la Reserva espera elevarlas en cuatro veces, hasta 1.25 por ciento y 1.50 por ciento, en cada caso. Al final del túnel, se espera que se ubiquen en poco más de 3 por ciento.


Por lógica, también se elevarán las demás tasas de ese país y del resto del mundo.


Como era de esperarse, por razones neocoloniales, el inquieto Banco de México elevó simétricamente su tasa objetivo de 3 por ciento a 3.5 por ciento y espera que cierre el año en 4 por ciento. Así, el costo del dinero interno también se encarecerá.


A lo anterior se ha calificado como el retorno a la “normalidad” monetaria estadunidense. “Acomodaticia” fue el eufemismo usado por Janet Yellen, titular de la Reserva.


Videgaray dijo sentirse aliviado por esa decisión que despeja la incertidumbre y la volatilidad que desde hace varios meses priva en los mercados globales; agradeció el ajuste gradual; y hasta se dio el lujo de decir que “si a la economía de Estados Unidos le va bien a México le va bien”.


¿Y el riesgo de la menor entrada de capitales, de su fuga, del alza del costo de la deuda externa e interna?


Para Peña Nieto y Videgaray, todos los fundamentos económicos son sólidos.


Aunque se desvanezcan en el aire. En los primeros 11 días de enero la paridad se devaluó 6 por ciento y se ubicó en el máximo de 18.30 pesos por dólar. En el último año ha caído en poco más de 20 por ciento y 36 por ciento desde el inicio del peñismo. Carstens se divierte arrojándoles cientos de dólares a los especuladores para calmar su voraz apetito y dilapidando las reservas internacionales. La bolsa cayó 0.4 por ciento en 2015 y 5.3 por ciento al inicio de 2016.


¿Qué otra cosa puede esperarse de un secretario que por tercera vez la crisis petrolera lo vuelve a tomar (des)prevenido, (des)atinado, (des)planeador, convertido en objeto de chunga?


Supuesto versado en la desacreditada y quebrada doctrina económica de las “expectativas racionales”, se ha mostrado como un talentoso rara avis, singularmente proclive por las “expectativas irracionales”.


¿Quién pagará por los desaciertos que se registrarán hasta 2018, desde una perspectiva social –no del lado de la oligarquía criolla y foránea, a quien el peñismo le ha rendido jugosas cuentas–, de acuerdo con las falsas promesas peñistas de principio del mandato y las alegres cuentas proyectadas con sus contrarreformas, palabras que el viento se llevó, remedando a estadunidense Margaret Mitchell?


¿Quién se hará cargo de las onerosas cuentas pagadas y pagaderas del “ciudadano común”, como dijera el Bernardo Kliksberg?


Marcos Chávez*


*Analista económico


BLOQUE: ANÁLISIS][SECCIÓN: ECONÓMICO]



TEXTOS RELACIONADOS:



Contralínea 472 / del 25 al 31 de Enero de 2016


contralinea-472-m


 


 


 



Venta de petróleo sólo captará la mitad de lo presupuestado

Demandamos cancelar el ecocidio de Tajamar

I. Es una demanda nacional cancelar el ecocidio del manglar con su laguna ubicado en Cancún, consumado con la autorización de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), al parecer cuando su titular era Juan José Guerra Abud; quien a su vez se hizo pato en el asunto del acueducto en el municipio de Cajeme en Sonora, donde continúa el robo del agua potable y para riego del Valle del Yaqui; perjudicando a la Tribu Yaqui. Ha circulado la estupidez de autorizar un proyecto habitacional, comercial y hotelero, como arroja la información que ofrecen en su nota los reporteros Evlin Cervantes y Angélica Enciso (Reforma y La Jornada, 22 de enero de 2016), cuyas fotografías ofrecen un completo panorama de esa tragedia ecológica. Ya se han interpuestos amparos contra esa acción depredadora, y nos sumamos a las protestas para demandar que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente detenga la devastación. “Durante la remoción del manglar diversas especies como cocodrilos, iguanas, garzas entre otras, algunas de ellas en categoría de riesgo de desaparición”, lo que exhibe una gravísima conducta del gobierno para privatizar ese espacio vital.



ConjeturasII. Aún es tiempo de salvar lo que resta del manglar de las garras de Fonatur, quien promovió la venta y tiene como beneficiarios a 23 inversionistas. Revocar los permisos y sancionar a los funcionarios que se atrevieron a ese crimen de lesa humanidad, y de inmediato detener definitivamente la decisión que desaparece la barrera natural contra inundaciones y huracanes. Y sentencia a muerte a la vegetación con 33 especies de animales que ahí habitan. Esta es una burrada que tiene el precio de una catástrofe, llevada a cabo –sin duda alguna–, por sobornos a los funcionarios de la secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales y de Fonatur. Hay que investigar quienes fueron y presentarlos ante los tribunales para sancionarlos drásticamente, con todo y que el daño causado es terrible y de consecuencias perjudiciales para la humanidad, porque dañó irreversiblemente la flora y fauna, en estos momentos de alarma mundial por el cambio climático en perjuicio inmediato para nuestro país.


III. Su premeditada destrucción es un crimen que autorizó el gobierno federal a través de Fonatur y los permisos de la Semarnat, cuyos funcionarios –sobornados o no–, cometieron delitos precisados en la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental y en el Código Penal Federal, más lo que resulte de una investigación sin concesiones de ninguna especie. No sólo hay que suspender y cancelar definitivamente las obras, sino reconstruir cuanto antes el malecón Tajamar de Cancún; para tratar de restablecer en lo posible, lo destruido por órdenes de funcionarios que, a sabiendas de lo que permitieron continuaron apoyando la devastación. Cientos de mexicanos y organizaciones comprometidas con el cuidado del medio ambiente, protestaron sin ser escuchados. Hasta que judicialmente lograron parar el ecocidio. Lo hecho debe repararse disponiendo duras sanciones a los autores de esa tragedia que ha conmovido al mundo por el tamaño y consecuencias de la desgracia ecológica.


Álvaro Cepeda Neri


Lunes, 25 de Enero 2016



Demandamos cancelar el ecocidio de Tajamar