jueves, 6 de agosto de 2015

Deserción escolar por falta de cupo


I. Los gobernantes siguen ocupados en los “grandes” proyectos mientras saquean las finanzas públicas y realizan malas inversiones. Va el país de mal en peor con la pésima conducción del peñismo y los desgobernadores, cómplices y beneficiarios de las violencias criminales y militares. La nave estatal va a la deriva con motines a bordo; y el pueblo que rema está empobrecido, porque las empresas despiden empleados anunciando una mayor crisis general que apura la inseguridad económica, criminal y educativa, no por la rebelión magisterial, como por la falta de escuelas y estímulos a los estudiantes para no desertar desde la primaria. El 20 por ciento de los alumnos de secundaria ya no llega al bachillerato; algunos porque buscan ayudar a sus familias en la miseria y otros porque ya no quieren. Y no hay políticas gubernamentales para convencerlos. Estamos desperdiciando a la juventud nacional, porque los políticos están entretenidos en revolcarse en la corrupción y cómo asaltar otro cargo, mientras la población juvenil se está desperdiciando.


II. Los gobernantes no se ocupan de ese problema nacional, ya que en los estados también hay deserción estudiantil, como reporta Mirtha Hernández (Reforma, 20 de julio de 2015): “Los jóvenes que terminan la secundaria en la Ciudad de México, no solicitan su ingreso al bachillerato, ya sea porque necesitan trabajar, apoyar algún negocio familiar o alguna problemática personal se los impide”. No obstante que estudiar hasta bachillerato es obligatorio, quienes estudian sólo lo hacen hasta la secundaria. Y es que en lugar de que al menos el 90 por ciento de los jóvenes tenga estudios superiores, sólo lo hace el 60 por ciento. Y nada hace el peñismo para solucionar esa deserción escolar. Prefiere disputar con los sindicatos magisteriales que se oponen a la reforma laboral disfrazada de mejoramiento en la preparación de los profesores, que atender la urgente necesidad de encauzar a los estudiantes continuar su formación.

III. Y una vez más el peñismo abandonó a las universidades públicas (esta maniobra lleva giros privatizadores de la educación superior), al abrir sus concursos para admitir nuevos alumnos, pues no recibieron ni al 10 por ciento de los aspirantes. En la Universidad Nacional Autónoma de México, 60 mil presentaron su examen y sólo aceptaron a casi 7 mil, nos informa la reportera Natalia Gómez Quintero (El Universal, 20 de julio de 2015). Los 53 mil restantes carecen de recursos para ingresar a universidades privadas y se irán al desempleo. Sobran en el peñismo. Ni siquiera podrán ir al ambulantaje, porque están siendo desmantelados, para que familias con sus hijos sobrevivan en la delincuencia. Tenemos un gravísimo problema cuando la juventud que sí quiere estudiar es víctima de la falta de cupo, porque el peñismo no invirtió los medios para la profesionalización de los jóvenes. Y los gobiernos de las entidades tampoco han sabido responder a la demanda estudiantil, dejando fuera a miles de aspirantes. Desde hace 30 años los sistemas presidenciales han desechado a millones de jóvenes, que siendo el presente de un país, así no tiene futuro inmediato.


Álvaro Cepeda Neri*


*Periodista


 


 


Jueves, 06 de Agosto 2015



Deserción escolar por falta de cupo

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