sábado, 30 de noviembre de 2013

Nuestros lectores

Nuestros lectores
¿Son los militares el pueblo armado?
Felicito por el artículo “Es la hora de las Fuerzas Armadas”. Como mexicano y como militar veo con mucho coraje cómo un puñado de mexicanos malnacidos, corruptos, títeres del odiado Tío Sam están... http://bit.ly/1j6vfmw http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/12/01/nuestros-lectores-118/

Libertad

Libertad
 
 
 
 
http://contralinea.info/archivo-revista/wp-content/uploads/2013/11/manrique-363-fb.jpg http://bit.ly/1j6uTwc http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/12/01/libertad/

Una tras otra

Una tras otra
 
 
 
http://contralinea.info/archivo-revista/wp-content/uploads/2013/11/aviles-363-fb.jpg http://bit.ly/1j6uGZZ http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/12/01/una-tras-otra/

Quintana Roo, paraíso del narcotráfico



Desde que Carlos Salinas asumió la Presidencia de la República en 1988, Quintana Roo ha sido utilizado por los cárteles del narcotráfico de Colombia y México como un trampolín para el cruce de droga proveniente de Suramérica, cuyo destino final es Estados Unidos. Tiempo después conoceríamos la historia del gobernador priísta Mario Villanueva Madrid, quien por presión del gobierno de Estados Unidos fue capturado, procesado en México y extraditado al vecino país acusado de cometer delitos graves, como lavado de dinero y vínculos con las mafias de la droga.

Desde entonces, el hermoso estado de Quintana Roo, gobernado ahora por el priísta Roberto Borge Angulo, es utilizado como centro de operaciones de bandas del crimen organizado, refugio de jefes del narcotráfico, paraíso fiscal para el blanqueo de capitales y, 25 años después, sigue siendo la puerta de entrada para la droga ilícita que llega a territorio mexicano por aire, mar y tierra, ante la omisión y complicidad de todas las autoridades federales, estatales y municipales.
Informes de inteligencia del gobierno federal y de los cuales ha dado cuenta puntual la prensa mexicana, explican cómo durante las últimas semanas se han incrementado las acciones de violencia entre los cárteles de Los Zetas y del Golfo, que se disputan el control del trasiego de droga y otras actividades ilícitas en esa entidad, principalmente en los municipios de Benito Juárez (Cancún) y Solidaridad (Playa del Carmen), ubicados en la zona Norte de la entidad.
Durante años, Los Zetas habían tenido el control del tráfico de drogas en la zona Norte, pero la violencia se desató cuando el Cártel del Golfo aumentó su presencia bajo el mando de Daniel Velázquez Caballero, el Z-52 o el Talibancillo, quien junto con sus hermanos Iván y Rolando formó parte, durante muchos años, de Los Zetas, cártel que abandonaron en 2012 para sumarse al Cártel del Golfo.
Otro grupo de delincuentes es el Cártel de Los Pelones, que originalmente formaban parte del grupo de Sinaloa, pero hace algunos meses se escindieron y empezaron a operar de manera independiente, lo que le ha restado fuerza al grupo comandado por Joaquín Guzmán Loera, el Chapo.
Hasta el momento el grupo de Los Zetas mantiene el control mayoritario del tráfico de drogas en la zona Norte de Quintana Roo, pero gradualmente han ido perdiendo terreno ante el empuje del Cártel del Golfo, que ha incrementado su presencia en la entidad por la intensa actividad de Daniel Velázquez Caballero, quien tuvo diferencias con Miguel Ángel Treviño, el Z-40. Éste fue capturado por efectivos militares en julio pasado.
Esa incorporación de los tres hermanos Velázquez Caballero al Cártel del Golfo provocó la salida de decenas de mandos regionales y sicarios del grupo de Los Zetas, y al mismo tiempo la banda de Joaquín Guzmán Loera, alias Chapo, se vio fortalecida, sobre todo en la zona Norte de Quintana Roo y en otras entidades, como Coahuila, Tamaulipas, Zacatecas y San Luis Potosí, donde los hermanos Velázquez Caballero tienen mayor presencia.
Estos tres hermanos son conocidos como Los Talibanes y durante muchos años formaron parte de Los Zetas. El líder principal era Iván Velázquez Caballero, el Z-50 o el Talibán, quien llegó a ser uno de los mandos principales de Los Zetas antes de romper con Miguel Ángel Treviño.
Iván Velázquez Caballero fue detenido el 26 de septiembre de 2012 en San Luis Potosí por elementos castrenses y hace algunos días fue deportado a Estados Unidos, a petición expresa del gobierno de ese país. El pasado viernes 22 de noviembre tuvo su primera comparecencia ante un tribunal federal de Laredo, Texas, acusado de diversos ilícitos.
Hace algunos años, Iván Velázquez Caballero fungió como jefe de plaza de Los Zetas en Cancún, donde logró establecer una intrincada red de operadores y de contactos en las tres instancias de gobierno. Posteriormente fue designado como jefe de plaza para varios estados de las zonas centro y Bajío del país, y su principal centro de operaciones lo ubicó en San Luis Potosí y Zacatecas, aunque también operaba en Guanajuato, Aguascalientes, Coahuila y Nuevo León.
A mediados de 2012, los hermanos Velázquez Caballero rompieron con Los Zetas y se sumaron al Cártel del Golfo. Los Talibanes acusaron a Miguel Ángel Treviño de ser un traidor y de haber pactado la entrega de varios mandos de Los Zetas a las autoridades federales a cambio de protección.
Los hermanos Velázquez Caballero, además de sumarse al Cártel del Golfo, formaron un escuadrón de sicarios conocidos como Los Legionarios, cuya misión principal era la de ejecutar a los principales mandos de Los Zetas.
Tras la detención de su hermano Iván y su salida de Los Zetas, Daniel Velázquez Caballero fue “nombrado” por los mandos del Cártel del Golfo como jefe de la plaza en Cancún y se trasladó desde hace poco más de 1 año a esa zona, donde desató de inmediato una lucha abierta en contra de Los Zetas y logró establecer una alianza con Los Pelones para minar la fuerza y el control de Los Zetas.
Daniel Velázquez Caballero es conocido por varios alias, entre estos están: el Z-52, el Talibancillo, el Gordo Sam, el Apá, el Gordo, el Farruco y el Caballo.
Es el propio Daniel quien constantemente cambia de mote para despistar a sus rivales y a las autoridades. Los mensajes que firma su organización criminal van suscritos como “Los Talibanes CDG” y han utilizado esta sigla en las mantas, cartulinas y mensajes que han hecho públicos durante los últimos meses.
Velázquez Caballero ya había estado antes en la entidad, pues operó con su hermano Iván cuando éste era el jefe de plaza de Los Zetas en Cancún y en ese entonces Daniel era el responsable de armar una extensa red de lavado de dinero, de la cual formaban parte destacados empresarios de la zona que ahora son investigados por la Procuraduría General de la República y por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda.
Entre las personas investigadas hasta el año pasado estaba Joseph Vilet Castro, quien sufrió un atentado el 5 de septiembre de 2012 cuando se encontraba afuera de las oficinas de la Notaría Pública 6 de Cancún, ubicada en el número 8 de la avenida Nader. Tras sufrir graves heridas, Vilet fue trasladado por sus familiares a San Luis Potosí, en donde falleció el 16 de septiembre de ese año.
En esos mismos hechos fue herido el licenciado Rogelio Herrera Herrera, a quien también lo investigan por supuestos vínculos con grupos delictivos que operan en Quintana Roo. Otro abogado que estaba presente durante la agresión, y que resultó ileso, es Carlos Góngora, quien también es investigado por autoridades federales.
El ciudadano israelí Shay Golan, de 34 años de edad, fue detenido el 24 de noviembre de 2011 por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública municipal de Cancún, cuando se trasladaba junto con otras siete personas a bordo de dos camionetas marca BMW y una camioneta Suburban, en la esquina que forman la avenida José López Portillo y Palenque, y les aseguraron armas y cartuchos de diversos calibres.
Shay Golan se identificó como empresario del ramo de la joyería y cosméticos, y dijo ser hijo de Edad Golan, quien según su dicho se desempeñaba como consejero político, además de agregado cultural y de prensa de la Embajada de Israel en México, lo cual resultó totalmente falso.
Sobre Golan existen entonces procesos legales en curso en Estados Unidos y Canadá, donde se le señala como presunto defraudador, sobre todo en el negocio de los bienes raíces. Junto con Shay Golan fueron detenidos entonces otro israelí de nombre Charly Dhana, así como los panameños Juan Bautista Centeno Ríos, Juan Antonio Centeno Botello y Pablo Antonio Brown Taylor; el canadiense Ilar Sou Zoui y los mexicanos Carmina González Moreno y Gerardo Hernández Carvajal.
Pese a los elementos de prueba en su contra, como la portación de armas de grueso calibre y cartuchos, así como su situación migratoria irregular, Shay Golan obtuvo su libertad por un amparo que le fue otorgado por el Juzgado Tercero de Distrito, cuya titular era Ana María Nava Ortega.
Tras su detención y posterior liberación, Shay Golan se ausentó durante algún tiempo de Cancún, pero se tienen informes de que ha regresado a dicho lugar y estaría operando nuevamente como prestanombres y lavador para el Cártel del Golfo, gracias a sus vínculos con Daniel Velázquez Caballero.
Según informes de inteligencia, actualmente el brazo derecho de Daniel Velázquez Caballero es un sujeto de nombre Luis Alberto Canabal Zetina, el Luigi, quien el 28 de noviembre de 2011 fue capturado en la colonia Las Ánimas, de Temixco, Morelos, pero posteriormente logró fugarse de una cárcel de esa entidad, trasladándose de inmediato a Cancún, donde opera bajo las órdenes directas de Daniel Velázquez Caballero.
Como parte de la guerra entre estos grupos delictivos, la semana pasada fue encontrado muerto en la colonia Álamos II de Cancún un sujeto no identificado y con un mensaje en una cartulina colocada sobre el cuerpo que dice que el gobernador de esa entidad es cómplice de los hermanos Velázquez Caballero. El texto de esa cartulina es el siguiente: “Saludos a la familia Velázquez Caballero, ya sabemos que están aquí y los protege el cerdo del gobernador, pero ni con él ni sus halcones nos van a frenar”.
Otros informes señalan que el Cártel del Golfo presiona a directivos y miembros de la agrupación de taxistas denominada “Andrés Quintana Roo”, con sede en Cancún, pues se considera que algunos miembros de esa asociación forman parte de una red de distribución de droga y de información al servicio de Los Zetas.
Esta guerra desatada por mafias del narcotráfico en Quintana Roo ha motivado que en las últimas semanas arriben a esa entidad nuevos miembros del Cártel del Golfo procedentes de Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León, a fin de reforzar las acciones de violencia en contra de Los Zetas, por lo que se teme aumente la violencia en la zona.
Los sicarios que arribaron recientemente a Cancún fueron enviados directamente por Rolando Velázquez Caballero, el Rolys, quien es otro de Los Talibanes y quien es actualmente el jefe de plaza del Cártel del Golfo en Saltillo, Coahuila, y Reynosa, Tamaulipas.
Puntos suspensivos…
Hace 3 años, cuando Alfredo del Mazo tenía la promesa del entonces gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto de que sería su sucesor, una amenaza del alcalde de Ecatepec, Eruviel Ávila, provocó un cambio de planes y, para impedir que ese político con fuerza real abandonara las fuerzas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para convertirse en el representante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se le dijo a Del Mazo que Eruviel sería el candidato priísta, pero que sólo estaría 2 años al frente de la gubernatura y que después renunciaría para que él lo supliera. Pues parece que ese tiempo ha llegado y que Eruviel dejará la gubernatura mexiquense, pero no para pasar al retiro, sino para integrarse al gabinete de Peña Nieto en uno de los principales cargos, como es la Secretaría de Gobernación. Con ese movimiento político, sumado a la inminente salida del procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, quien enfrenta una delicada enfermedad, el grupo de los hidalguenses quedaría prácticamente anulado del gobierno federal, y desde ahora Peña Nieto empezaría a mover sus piezas con miras a la sucesión presidencial. De concretarse esos movimientos, la pregunta ahora es qué hará el legislador sonorense Manlio Fabio Beltrones, a quien Peña le había prometido que, dada su amplia experiencia política, sería primero el responsable de la política interna del país y, después, el candidato del PRI a la Presidencia de la República.
*Periodista

Fuente: Contralínea 363 / 01 diciembre de 2013

El derecho de los indígenas a la comunicación



A los más de 10 millones de indígenas en México se les impide tener sus radios comunitarias, que es el medio más eficaz para comunicarse entre ellos. El gobierno federal teme que esos mexicanos, cuyos derechos se han convalidado en el derecho positivo y escrito, a partir de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, logren afianzar su identidad cultural y defender más y mejor el agua y la tierra que tienen en propiedad comunal. Por eso es que hubo la reunión de la Segunda Cumbre Continental de Comunicación Indígena, en Oaxaca, con la presencia de más de 1 mil delegados de toda América Latina, fijando su lucha para obtener parte del espectro radiofónico y lograr tener medios de comunicación para ejercer sus libertades de expresión, de información, de derecho a la crítica, a exponer peticiones y manifestar sus demandas, para hacer valer sus derechos indígenas.

Se trata de tener acceso legal a sus radios para transmitir, entre ellos, cuanto les incumbe en el contexto nacional de sus respectivos países. Asistieron para “reclamar el derecho que tienen los pueblos indígenas a poseer parte del espectro de radiocomunicación”. Esto, para ellos, es su libertad de prensa oral, que autoritariamente y con dosis de discriminación racial los gobernantes les han negado sistemáticamente, pues quieren mantener a los indígenas fuera de toda participación entre ellos y con el resto de la población mestiza.
La radiocomunicación es el medio al que mejor pueden acceder para practicar sus lenguas, que incluyen el español, y preservar sus tradiciones a las que están apegados con todo y las influencias externas que compaginan con sus culturas. Las “cumbres hispanoamericanas”, a las que asiste España con su vetusta monarquía, son para que siga imperando la Conquista y mantener a los indígenas sometidos. Así ha sido por siglos, pero esos pueblos se han mantenido en pie de lucha para hacer ingresar a su cultura los medios que les sirven para afianzarse contra los intereses racistas que insisten en exterminarlos.
Así que ellos han vuelto a levantar sus voces para demandar su derecho a las libertades de expresión y comunicación por medio del espectro radiofónico. Y llegado el momento, a tener televisión. Es un asunto de vida para los indígenas. De supervivencia. Y si han permanecido en sus comunidades, contra viento y marea de los nuevos conquistadores, entonces saben que para mantener su defensa, nada como tener medios de comunicación entre ellos, para informarse en términos modernos y con arreglo a la tecnología a la que quieren tener derecho pleno.
Durante 5 días del pasado octubre, que culminaron el Día de la Raza, los participantes en la reunión desarrollaron una agenda donde plantearon “Los principios generales de la comunicación indígena”; “La comunicación indígena en la defensa de los territorios y bienes comunes de los pueblos indígenas”; y la “Legislación para la comunicación de las políticas públicas indígenas en comunicación”. Esta demanda es legítima y legal en nuestro país si ha de cumplirse el Artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Los pueblos indígenas mexicanos, como los del resto de este Continente, hace tiempo que conquistaron su derecho a tener medios de comunicación entre ellos.
Y por lo pronto, sus radios comunitarias son la prioridad. Se trata de consolidar su derecho a la libertad de expresión, ejerciéndolo a través del periodismo oral, como único medio para cubrir las grandes distancias donde están repartidos los indígenas que buscan intensificar la comunicación para la defensa de sus singulares tradiciones. Y los gobiernos latinoamericanos han de colaborar en la realización de esas demandas. La Cumbre de la Comunicación Indígena no debe esperar la anunciada tercera reunión, y de una vez exigir la instalación de las radios comunitarias, facilitándoles la adquisición del equipo para transmitir sus programas.
Los indígenas quieren practicar su periodismo oral al participar de las frecuencias a las que tienen derecho. Separados por las distancias, los indígenas quieren acercarse radiofónicamente y así lo acordaron en su Cumbre, redactando los acuerdos para hacerlos llegar a los gobiernos de todos los países. Y manifestaron que no van a esperar eternamente la respuesta a su petición. De no recibir alguna, empezarán a movilizarse por todos los territorios, en una acción concertada que estremecerá al Continente.
Constantemente desmantelan sus radios comunitarias, despojándolos de sus elementales instrumentos y no se los devuelven, en un acto de abuso de poder. Y lo que quieren los indígenas es tener canales de mutua información y poderse comunicar, con la finalidad de que la tolerancia de los pueblos indígenas con el resto de la población donde conviven sea cada vez más una realidad (Dominique Wolton, Informar no es comunicar), y así “compartir lo que tienen en común para aprender a gestionar las diferencias que nos separan”.
La Cumbre de la Comunicación Indígena ha sido el paso definitivo para demandar la instalación de radios comunitarias, con las cuales los pueblos indígenas han de ejercer sus derechos a la libertad de expresión, de información y de comunicación.
*Periodista

 Fuente: Contralínea 363 / 01 diciembre de 2013

Opt, tras un partido del pueblo y los trabajadores

1. diciembre, 2013 Opinión

Es casi imposible que los políticos insertos en cada uno de los llamados partidos institucionales –reconocidos por el Instituto Federal Electoral (IFE)– se encuentren a salvo de la crisis moral por la que atraviesa nuestro sistema democrático, en el que, sin importar la sigla partidista, una reducida elite que se intercambia cargos públicos y legislativos cada 3 y 6 años ha dejado de representar los intereses de millones de habitantes para custodiar, en perjuicio de la propia soberanía nacional, las ganancias de un capitalismo guiado por los principios de un neoliberalismo económico al que poco le importa el bienestar y respeto a los derechos de la clase trabajadora.

La aparente “transición democrática” ocurrida en 2000 con la llegada al poder del Partido Acción Nacional (PAN), resultó el peor de los fraudes históricos pues, lejos de cristalizar la anunciada panacea, sus gobiernos acrecentaron la pobreza y la marginación de millones de mexicanos al permitir, en el mayor de los contrasentidos históricos y antinacionalistas, que las multinacionales se adueñaran del país y de sectores estratégicos para la economía nacional, como el energético.
En México, la democracia se aleja cada vez más del modelo ideal planteado por los estudiosos de la ciencia política, como la expresión y legítimo poder del pueblo mediante la elección de sus representantes, sobre todo porque el actual sistema de partidos ha terminado por bloquear las auténticas demandas de las diversas clases y sectores sociales, poniendo en entredicho al régimen constitucional y republicano que le da sustento en el marco de la institucionalidad al cruzarse de brazos ante el avasallamiento cometido al estado de derecho.
Es por ello que, tras una larga reflexión y análisis sobre el adverso panorama que ofrece la partidocracia a la lucha del pueblo y los trabajadores, diversas organizaciones independientes y amplios sectores de la sociedad civil optamos por labrar una alternativa que busque frenar los excesos del actual modelo capitalista y revierta, mediante la participación política electoral y la construcción de un congreso social, los efectos de la precarización del trabajo, el despojo a las comunidades indígenas, campesinas y a los bienes nacionales, así como la agresión a los derechos laborales y humanos que enfrenta toda la nación.
Es alentador poder comentar que con pasos firmes se están construyendo los cimientos de la Organización Política del Pueblo y los Trabajadores (Opt), al sumarse a su proyecto lo mismo dirigentes y activistas de la clase trabajadora que integrantes de comunidades indígenas y campesinas, colectivos de estudiantes y mujeres, grupos religiosos, organizaciones civiles, minorías sexuales y organizaciones revolucionarias de la izquierda mexicana, cuya aspiración y fin común es crear un nuevo liderazgo político, autónomo, independiente y radicalmente distinto a esa izquierda institucional que, en su papel de comparsa de la oligarquía nacional e internacional, se ha sumado a acuerdos cómplices, fraguados en la cúpula del poder, como el designado Pacto por México.
La conformación del nuevo partido del pueblo y los trabajadores integrará su fuerza política en comités de base, sectoriales y territoriales en todo el país, por lo que su presencia estará lo mismo en municipios que en comunidades, barrios, centros laborales, escuelas, sociedades civiles, cooperativas y todos aquellos espacios en donde gravite la autenticidad, la presencia y el sentir popular.
Es clara la premisa para crear conciencia, en todos los ámbitos sociales, sobre el nacimiento de la Opt como necesidad que reclaman las mayorías ante una clase política que ha dejado de representarlas. Ejemplo de que esta complicidad de la partidocracia que viene ejerciendo y compartiendo el poder desde hace 30 años no le ha reportado beneficios concretos, es la irresolución de los grandes problemas nacionales: desigualdad, pobreza, injusticia y creciente explotación y precarización del trabajo mediante la aprobación de injustas normas, como la reforma laboral, que no son responsabilidad exclusiva de los gobiernos neoliberales sino también de los partidos políticos que las han aprobado en el Congreso de la Unión.
Ante el creciente autoritarismo y la imposibilidad de resolver los conflictos sociales a través de los mecanismos institucionales, se debe ponderar que la Opt es una alternativa de lucha política nacida desde la cimiente misma de todo un pueblo en resistencia, pues lo mismo en las ciudades como en el campo, un sinfín de trabajadores, campesinos y ciudadanos organizados vienen luchando desde tiempo atrás por la solución a sus demandas, haciendo frente al gran capital y a los gobiernos aliados a éste, que han impedido la correcta y debida impartición de justicia a favor de los afectados. Los partidos institucionales se han convertido así en el peor de los diques a las luchas gremiales y sectoriales, al consentir el abuso del poder y el aniquilamiento de las leyes y el estado de derecho en la peor de las traiciones hacia quienes votaron por ellos.
Entre los objetivos de la Opt es evidente que no se trata, como en el caso de los partidos vigentes, de la búsqueda del poder como mecanismo para obtener beneficios y privilegios de una elite, sino como un medio para rescatar a la nación de la política del despojo de su patrimonio y la privatización de sus valiosos recursos, como el petróleo y la electricidad. Como se ha establecido en sus principios básicos, se debe luchar por recuperar una nación soberana e independiente que garantice el bienestar y el progreso del pueblo de México, al rechazar la imposición del paquete de reformas estructurales neoliberales que buscan arrebatarle al país la posibilidad de alcanzar una vida digna para millones de familias.
La fuerza y presencia de la Opt, resultado no sólo de la amplia convocatoria vertida a lo largo y ancho del país, sino de las intensas jornadas de afiliación e información que han desarrollado las diversas organizaciones adherentes, está permitiendo cumplir a cabalidad con los requisitos exigidos por el IFE, para la celebración de sus asambleas en el territorio nacional. El pasado 10 de noviembre se realizó la asamblea correspondiente al Estado de México, al acreditarse una asistencia de 3 mil 100 personas; el domingo 17 se realizó en Pachuca, Hidalgo, otra asamblea, misma que fue reprogramada para su concreción el próximo mes de enero.
También en el Distrito Federal y en Puebla se ha logrado una gran convocatoria para el nacimiento del nuevo partido, donde en pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos de sus participantes se han registrado, uno a uno, los procesos de su conformación ante el IFE. Este emerger de la sociedad civil en el país se ha hecho y se seguirá haciendo dentro de las vías institucionales, para evitar que se busque criminalizar la lucha social de los mexicanos, como ya es costumbre.
Con pasos firmes y rumbo definido, avanza así el alumbramiento del legítimo partido del pueblo y los trabajadores.
*Secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas


 Fuente: Contralínea 363 / 01 diciembre de 2013

Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH: ¿más descubrimientos apócrifos?


1. diciembre, 2013    Opinión

Apenas el pasado mes de julio, en el número 343 de este semanario, expuse en el artículo “México ante la UNESCO: otra elección política y no académica”, entre otras cosas, que la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la arqueóloga Helena Barba Meinecke, había dado a conocer el descubrimiento apócrifo de los restos del navío británico HMS (Her Majesty’s Ship) Forth hundido en 1849, en el Arrecife de Alacranes. Entonces me refería a que de ese pecio ya se conocía su ubicación y su historia (o parte de ésta) y que había sido objeto de exploraciones previas por otros grupos de investigación. Ese mismo mes la SAS anunció otro descubrimiento simulado. En el comunicado 273 del 25 de julio de 2013, de la Dirección de Medios de Comunicación del INAH (nota que se ubica en la página del INAH en el apartado de hallazgos), la arqueóloga Laura Romero, miembro de la SAS, da cuenta del mismo. En éste, la investigadora señala que arqueólogos subacuáticos de la SAS, en coordinación con miembros del Centro INAH-Baja California, coordinados por el arqueólogo Alberto Porcayo, descubrieron y rescataron algunos restos de una antigua canoa en las inmediaciones de la Laguna Manuela del complejo lagunar Ojo de Liebre y Guerrero Negro, en Baja California, mismos que han sido fechados con poco más de 200 años de antigüedad. Descubrimiento que, según Romero, se suma a otros de ese tipo de artefactos y restos materiales que han sido localizados a lo largo de toda la costa bajacaliforniana, desde Rosarito hasta el Vizcaíno (www.inah.gob.mx/boletines/14-hallazgos/6684-extraen-de-la-arena-restos-de-canoa-de-mas-de-200-anos).


La noticia también fue dada a conocer en medios como Milenio y Excélsior (www.milenio.com/cultura/Descubren-restos-canoa-anos_0_ 122987919.html; www.excelsior.com.mx/nacional/2013/07/25/9106 58), en los que la nota, a grandes rasgos, es la misma. De entre otros canales que dieron a conocer “el descubrimiento”, además del boletín del INAH, destacan dos: la página de la Presidencia de la República (www.presidencia.gob.mx/descubren-restos-de-una-canoa-antigua-en-baja-california/), por la seriedad que implica un anuncio de esta dependencia y en el que desde el enlace se señala que es un descubrimiento, y que si de seriedad se tratara, ésta debería hacer parte desde el boletín del INAH, pero más allá de los medios que dan a conocer la nota, la seriedad y la verdad deberían provenir de los “investigadores” que la refieren; y el segundo, La voz de la frontera, de Mexicali, medio en el que el 14 de julio de este año se dio cuenta de las declaraciones del arqueólogo Antonio Porcayo, reseñadas por Laura Elena Aguayo, que van en el mismo sentido, además de que en éste Porcayo establece que la canoa: “…ya había sido descubierta en la década de 1970, pero las dunas de arena no permitían que fuera divisada, lo cual ocasionó que con el paso del tiempo las personas la volvieran a ver en repetidas ocasiones en sitios distintos, siendo ésta una de las razones que motivó a personal del INAH a su búsqueda incansable”. Embarcación que según esta fuente fue localizada y rescatada el 21 de junio de 2012 por un grupo integrado por los arqueólogos Roberto Junco, Laura Romero Padilla (ambos de la SAS), John Joseph Temple Sánchez y Antonio Porcayo Michelini (www.oem.com.mx/lavozdelafrontera/notas/n3052712.htm). Debe tener el arqueólogo Porcayo las evidencias que den cuenta del descubrimiento de la canoa en la década de 1970 para haberlo mencionado, y de lo que seguramente quedó constancia en la conferencia impartida por Romero, Porcayo y Junco llamada “Rescate de una canoa en Laguna Manuela, Baja California”, presentada en el Encuentro Binacional de Balances y Perspectivas sobre la Antropología e Historia de Baja California, el 24 de septiembre de 2012, en el Museo Nacional de Antropología e Historia. Respecto a que “las personas la volvieran a ver en repetidas ocasiones en sitios distintos”, me parece fundamental puntualizar que la canoa difícilmente cambiaría de lugar debido a sus dimensiones y peso, además de que se encontraba semienterrada en el suelo más compactado sobre el que se forman y se mueven las dunas por la acción del viento en el área referida, por lo que si en ocasiones no se podía observar era porque la arena de las dunas la cubría.
Respecto a lo anterior debo externar, en honor a la verdad, algunas aclaraciones más referentes al “descubrimiento” de la canoa. Primero, que la canoa difícilmente puede ser localizada y rescatada el mismo día, pues entonces ello indicaría una falta de planeación de la operación de rescate. Por lo que de ésta, los involucrados en los boletines y noticias reseñadas, tenían conocimiento previo, y aunque ésta haya sido nuevamente registrada por Romero, Junco y Porcayo y parte de la misma recuperada en 2012, eso no invalida que la canoa fue descubierta hace 13 años por un grupo de investigadores mexicanos y estadunidenses –del que yo formé parte–, y sería injusto decir que yo fui el que encontró la canoa en medio de las dunas muy cerca de la Laguna Manuela, pues entonces ese hallazgo lo consideramos un descubrimiento colectivo, ya que todos caminamos sistemáticamente gran parte de la lengüeta de tierra que separa el Océano Pacífico de la Laguna Manuela, en donde por fortuna encontré la canoa en uno de mis recorridos el viernes 5 de mayo de 2000.

Ese año viajamos hasta esas latitudes en una expedición de exploración e investigación la arqueóloga Carmen Rojas Sandoval y un servidor como investigadores de la SAS y el arqueólogo César Bercovich por el Centro Regional INAH. Por la parte estadunidense participó un numeroso grupo de investigadores y voluntarios, entre los que se encontraban el historiador naval Edward Von der Porten; el arqueólogo Jack Hunter; los geofísicos Sheldon Breiner, Meg Watters y Amy Day Lewis; los beachcombers Michael Raven y Jeff Lough; los fotógrafos Sisse Brimberg, Jesús López y la reportera Margaret Foster, los tres de la National Geographic; y la voluntaria Cindy Navarro, entre otros colaboradores que visitaban el campamento y el área de búsqueda durante el día y ocasionalmente. El equipo principal de exploración acampó entre la playa y las dunas, en las inmediaciones de Laguna Manuela durante varios días (imagen 1). Por lo anterior, el tan anunciado “descubrimiento” de la canoa no es tal, pues ése ya lo habíamos realizado hace 13 años las personas mencionadas y un servidor.
Para demostrar lo anterior, Contralínea presenta una fotografía tomada en 2000 por Jeff Lough, misma que él me obsequió, en la que aparezco liberando la canoa (imagen 2) y retoma una de las cinco fotografías del boletín de la Presidencia de la República y del INAH, en las que se muestra la canoa durante su excavación y recuperación (imagen 3). Si se comparan las imágenes, fácilmente se certifica que es la misma canoa. Y lo más grave, la imagen de los boletines muestra el evidente deterioro de la misma a 12 años de distancia. En aquel entonces la canoa no estaba fragmentada en tres partes como reporta Romero: se encontraba segmentada en dos partes, como se puede apreciar en la imagen de 2000. Descubrimiento auténtico, que entonces no significó gran relevancia para la titular de la SAS, la maestra Pilar Luna Erreguerena, por lo que no se procedió a su salvamento y análisis detallado, lo que indudablemente muestra irresponsabilidad en el ejercicio de la profesión. Además, este semanario cuenta con los correos electrónicos que la arqueóloga Laura Romero me dirigió en agosto de 2012, en los que ella misma constató que yo fui el descubridor de la canoa, misivas en las que me solicitaba le ampliara la información referente a la canoa, debido a que, además de haber sido el descubridor, fui el encargado de liberarla de la arena que la cubría casi en su totalidad, para realizar los primeros registros de la misma. Lo que señala que desde entonces –o antes– Romero conocía la existencia de la canoa gracias a esos registros, así como la ubicación geográfica de la misma, información que quedó integrada en el archivo de la SAS por la arqueóloga Carmen Rojas y el que suscribe, posteriormente a la temporada de exploración mencionada.

Es preocupante que los nuevos integrantes de la SAS repliquen los comportamientos de otros “investigadores”, como Helena Barba, y se confieran descubrimientos que no les corresponden y que anuncien como “novedad” un material localizado por otros investigadores varios años atrás, aún si éstos fueron realizados por personas que laboraron para la misma dependencia. Es posible que Antonio Porcayo y John Joseph Temple –este último quien fuera uno de mis profesores en la Escuela Nacional de Antropología e Historia– no estuvieran al tanto de mi descubrimiento, pues no participaron en la expedición de 2000 ni en las subsecuentes en las que participé, y no laboran en la SAS. Pero Laura Romero, Roberto Junco y por supuesto la maestra Pilar Luna sabían que esa canoa había sido descubierta y registrada por un servidor y otros investigadores. Es lamentable, pero no es nuevo borrar del devenir histórico de la SAS a numerosos investigadores que han colaborado enormemente con la dependencia. Ya la maestra Luna fue inquirida al respecto en la edición 1829, del 20 de noviembre, de la revista Proceso en “Precisiones sobre la arqueóloga Pilar Luna”, texto en el que la doctora Elsa Hernández Pons, del INAH y una de las cofundadoras de la SAS en la década de 1980, expone su participación en el proceso fundador, mismo que ha sido omitido junto con su nombre y el de otras personas en diversas entrevistas y comunicados de Luna.
Si la omisión de la verdadera fecha del descubrimiento y de los descubridores reales no fue una distracción de Romero, tal vez se deba a la necesidad de la SAS de anunciar descubrimientos espectaculares como el del HMS Forth y el de la canoa, ante el fracaso de la búsqueda del pecio correspondiente a la embarcación Nuestra Señora del Juncal. Pero si la omisión fue por error, con este artículo le estoy dando una oportunidad a Romero para que haga a este respecto lo académicamente correcto, reconozca la verdad y en adelante procure mayor seriedad en su proceder en la investigación.


La CIA y el asesinato de John F Kennedy



El 22 de noviembre pasado se cumplieron 50 años del asesinato, en Dallas, Texas, del entonces presidente de Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy. El aniversario del magnicidio ha dado la excusa a muchos investigadores, observadores, analistas y expertos en desinformación para publicar datos relacionados con el crimen.
El periodista Jim Di Eugenio, al escribir en las páginas de Consortiumnews, señala que en 1991, 6 meses antes de que el cineasta Oliver Stone presentara su película sobre la muerte de Kennedy, grandes diarios ya estaban atacando la obra.
Stone basó gran parte de la película en la investigación que hiciera sobre el crimen el fiscal del Distrito de Nueva Orleans, Jim Garrison. Al final de la película, Stone mostró un letrero que indicaba que “los archivos del Comité Sobre Asesinatos de la Casa de Representantes se mantendrán clasificados hasta 2029”.
El Congreso estadunidense después realizaría unas audiencias que terminarían logrando la desclasificación de 2 millones de páginas de material sobre el asesinato de Kennedy.
Jim Di Eugenio subraya que, no obstante la enorme cantidad de datos adicionales revelados en los documentos desclasificados, la cobertura televisiva del crimen continúa perpetuando la historia oficial, sin prestar atención a los eventos históricos que ocurrían en la época y lo que la Presidencia de Kennedy representaba.
Entre los puntos sobresalientes de la película de Oliver Stone está la llamada “bala mágica”, que causara múltiples heridas al cuello de Kennedy, y al pecho, la muñeca y muslo de John Connolly. Luego está el material fílmico conocido como The Zapruder film, que mostraba la cabeza de Kennedy moviéndose hacia atrás al recibir el disparo fatal, cuando se supone que Lee Harvey Oswald estaba detrás del presidente, en el Texas Bookstore Depository.
Algunas explicaciones presentadas por personas que desarrollan una historia diferente incluyen la posible participación de la mafia y de Fidel Castro, dice Di Eugenio. Pero gran parte de la evidencia apunta a la narrativa del fiscal Jim Garrison y la película de Oliver Stone. Es decir, el crimen incluyó a elementos de la comunidad de inteligencia y operativos derechistas que consideraban a Kennedy como “línea blanda contra el comunismo”.
La Oficina Federal de Investigación (FBI, por su sigla en inglés) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) estadunidenses, no sólo tenían un archivo sobre Lee Harvey Oswald sino que, al regresar éste de Rusia, no tuvo problemas con las autoridades. Y en el verano de 1963, al llegar a Dallas, numerosos testigos señalaron haber visto a Oswald junto con el exagente del FBI Guy Banister o en su oficina en el 544 de Camp Street.
También Wendel Roache y Ron Smith, dos agentes de la policía de migración, en 1963, cuando seguían a David Ferrie por sus asociaciones con cubanos indocumentados, llegaron a la oficina de Banister, y Oswald estaba allí.
Luego está la participación de James Angleton, jefe de contrainteligencia de la CIA, quien reemplazara a John Whitten como enlace entre la agencia y la Comisión Warren.
Cuando Oswald entró a la embajada de Estados Unidos en Moscú para renunciar a su ciudadanía, la información sobre el incidente fue enviada a varios receptores de inteligencia en Washington.
El FBI envío una advertencia falsh sobre Oswald con el objetivo de estar alerta sobre un intento de éste de regresar a Estados Unidos con un nombre falso. Después de todo, existía la posibilidad de que el Comité para la Seguridad del Estado (Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti, KGB), lo reclutara como espía.
Sin embargo, la CIA no actúo sobre el caso siguiendo protocolo y llenando la Forma 201, la misma que identifica a alguien como persona de interés para la Agencia. Ni tampoco envió la información a la división Soviet Russia, sino que la pasó a la unidad supersecreta CI/SIG, creada para prevenir penetración de agentes y conectada con las operaciones encubiertas más complejas. Esta unidad también era conocida como La selva de espejos (ver: Oswald y la CIA, de John Newman).
Uno de los miembros de la Comisión Warren, entidad encargada de investigar el asesinato de Kennedy, era Allen Dulles, exdirector de la CIA, el mismo que había sido reemplazado por el presidente después del fiasco de Playa Girón en 1961.
Otra interrogante es el hecho de que el personal médico del Bethesda Medical Center, el hospital donde hicieron la autopsia a Kennedy después de que llegara a Washington, dijo no haber visto una enorme herida detrás de la cabeza del presidente, la misma que los empleados del Parkland Hospital de Dallas dicen haber notado cuando Kennedy llegó allí poco después de ser baleado.
Di Eugenio señala que esa herida detrás del cráneo indica que fue hecha durante el mortal ataque en Dallas, cuando Kennedy fuera impactado de frente.
El periodista apunta a la interrogante surgida por una bala que formaba parte de la evidencia en el crimen contra el presidente.
En entrevista realizada en 1967 por el escritor Josiah Thompson con O P Wright, el director de seguridad en el Hospital Parkland, Thompson mostró a Wright la foto de una bala CE 399. Él respondió que esa bala no fue la que él mismo dio al Servicio Secreto. Aclara que la CE 399 es redonda, tiene cobertura militar, y está pintada de cobre. Mientras que la que él entregó fue una bala color plomo y con punta aguda, del tipo usada por cazadores.
En un artículo de Fidel Castro publicado en mayo de 2009, el líder cubano señalaba que John F Kennedy se miraba a sí mismo como representante de una nueva generación.
Después de la Crisis de los misiles, en octubre de 1962, el presidente estadunidense emergió como una autoridad gracias a los errores de su principal adversario. Kennedy quería seriamente hablar con Cuba y eso fue precisamente lo que hizo al enviar a Jean Daniel a dialogar con Fidel. Su misión estaba siendo realizada al momento en que las noticias reportaron el asesinato en Dallas, Texas.
Por su parte, la escritora Elizabeth Woodworth dice que Kennedy se oponía a una guerra contra Cuba, como también temía que los generales lo derrocaran y escalaran el conflicto a nivel nuclear, conflicto que, pensaban, era ganable.
Añade que, tanto el asesinato de John F Kennedy, como el de su hermano Robert y el de Martin Luther King hijo, no fueron cometidos por un asesino solitario.
Concluye diciendo que Kennedy, al igual que el reverendo Luther King hijo, lanzó una campaña no violenta contra la guerra de Vietnam respondiendo a la brutalidad aplicada al utilizar napalm contra los niños vietnamitas.
Un memorándum del FBI en 1963 describía al líder afroamericano como “el negro más peligroso en el futuro de la nación desde el punto de vista del comunismo, el negro y la seguridad nacional”. Luther King fue arrestado 29 veces y su casa fue bombardeada.
El 50 aniversario del crimen de John F Kennedy (el primer magnicidio de un presidente estadunidense visto en la televisión en tiempo real por millones de personas) permite comparar la teoría oficial del asesino solitario, Lee Harvey Oswald, con un creciente cuerpo de evidencia que apunta a otra historia: Kennedy fue asesinado porque Washington buscaba una guerra termonuclear contra Moscú y el joven presidente rehusaba hacerles el juego a los generales.
Al concluir la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos era el único país del Norte con su estructura industrial intacta y una enorme reserva de oro. La nueva era iniciada por Washington buscaba tomar el control de las colonias británicas, francesas y holandesas. El mundo unipolar que buscaba Washington tenía dos obstáculos en su camino: China y la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Los planificadores de la expansión estadunidense sabían que la URSS, en cuestión de años, lograría paridad nuclear con su principal adversario. Por tanto, era necesario atacarlos antes, a sabiendas que “al final de la batalla” las tropas estadunidenses saldrían triunfantes.
Las piezas se estaban colocando en lugares clave del tablero de ajedrez mundial. Washington tenía armas atómicas emplazadas en Turquía e Italia, pero Moscú, además de su inferioridad numérica nuclear, no disponía de misiles cerca de la frontera de Estados Unidos.
El Estado Mayor insistía en que había una brecha entre su país y la Unión Soviética, la misma que debían cerrar construyendo más bombas atómicas. Esa misma línea “fue impulsada” por el joven John F Kennedy en su campaña presidencial contra su adversario Richard Nixon.
Después de ganar las elecciones en 1960, Kennedy envío a Robert McNamara al Pentágono a informarse sobre “la brecha nuclear” entre Estados Unidos y la URSS. Al enterarse de que la brecha era un mito, Kennedy también comprendió que los generales planeaban un enfrentamiento termonuclear con los soviéticos.
El presidente no era ningún extraño a la ideología anticomunista.
Su padre, Joseph Patrick Kennedy, además de haber sido el titular de la US Securities and Exchange Commision y embajador en Inglaterra, se las había ingeniado para dar la impresión de que él tenía algunas simpatías por los anticomunistas alemanes nazis, y era amigo del senador Joseph McCarthy. El senador lideraba una cacería de brujas en todo el país contra disidentes en nombre de “la guerra contra el comunismo”.
De acuerdo con Ivan Eland, autor del libro El fracaso de la contrainsurgencia. Por qué nunca son ganados los corazones y las mentes, el temido senador no sólo frecuentaba a los Kennedy, sino que en 1952 empleó a Robert Kennedy (después procurador de Justicia de la nación y candidato presidencial) como jefe de personal en el Subcomité Permanente de Investigaciones, para examinar posible infiltración de comunistas en el gobierno.
Joseph McCarthy mantenía “su inquisición anticomunista” acusando a personas de ser comunistas, simpatizar con el comunismo, deslealtad y homosexualidad.

La peligrosa búsqueda de los asesinos de JFK

El cineasta y exsoldado Oliver Stone, en su película JFK (1991), usó datos recabados por el exfiscal Jim Garrison, quien estaba convencido que el crimen fue el resultado de un complot.
Stone asegura que si uno ve el tiraje fílmico de Abraham Zapruder sobre el asesinato en Dallas en 1963, puede darse cuenta cómo Kennedy es herido en la garganta, luego en la espalda, y después impactado desde enfrente. Y al recibir el cuarto, quinto o sexto disparo, su cuerpo cae hacia el lado izquierdo.
Añade que varias personas en los hospitales en Texas y en Washington, donde se le hizo la autopsia, vieron una enorme herida en la parte de atrás del cráneo.
Inclusive el personal médico en el hospital Parkland, de Dallas, vio cómo partes el cerebro de Kennedy se estaban saliendo por la herida de atrás en la cabeza.
Sin embargo, esa enorme herida no fue revelada por los que hicieron la autopsia, porque querían dar la impresión de que el presidente había sido asesinado desde atrás (donde supuestamente se encontraba Lee Harvey Oswald), y no impactado de frente.
La película de Oliver Stone también mostró a millones de estadunidenses datos sobre la extraña relación de Lee Harvey Oswald (el supuesto asesino de Kennedy) con el FBI y la CIA, sus vínculos con derechistas de Dallas y Nueva Orleáns, la miope investigación de la Comisión Warren y problemas con la autopsia que hicieran al presidente después del crimen.
El personal médico del Bethesda Medical Centre, en Washington, realizó una autopsia supervisada por el personal castrense, dice Stone. Ellos eran de la naval obedeciendo órdenes de los oficiales militares.
En cuanto al fiscal Jim Garrison, que optó por investigar un posible complot para asesinar al presidente Kennedy, tuvo problemas con las autoridades.
La CIA siguió de cerca el caso, tenían archivos de Garrison, le pusieron micrófonos en su oficina, le robaron sus documentos e infiltraron soplones dentro de sus empleados. Además, tres de sus testigos murieron y otros no fueron llamados a declarar porque se bloqueó la orden judicial para obligarlos a hacerlo.
Comentando sobre las acciones que realizara Kennedy para “contrariar” a los generales, Oliver Stone dice que la invasión de Playa Girón (Bahía de Cochinos), en Cuba, había sido planificada por el presidente Dwight Eisenhower y fue algo que Kennedy aprobó sin mucho entusiasmo.
También rehusó invadir Laos, en Indochina, y al ocurrir la Crisis de los misiles en 1962, él optó por la retirada táctica buscando el diálogo con Moscú en lugar de apoyar los bombardeos contra misiles emplazados en Cuba.
En marzo de 1962, el Estado Mayor estadunidense, liderado por el general Lyman L Lemnitzer, propuso la Operación Northwoods, un plan diseñado para ganar apoyo para una invasión a Cuba, que incluía el asesinato de migrantes cubanos, hundir barcos y botes con refugiados cubanos en alta mar, secuestrar aviones, explotar un barco y hasta orquestar actos de terrorismo en ciudades estadunidenses.
Kennedy rechazó el plan y días más tarde informó al general Lemnitzer que él no tenía intenciones de usar la fuerza para tomar Cuba, señala el reconocido escritor James Bamford. Unos meses después, la posición de Lemnitzer no fue renovada y éste fue transferido a otro empleo.
Los generales estaban ansiosos de iniciar una guerra contra Moscú y molestos con Kennedy porque no tomó medidas para bloquear la construcción del muro de Berlín.
Los integrantes de la administración de Kennedy eran unos imperialistas muy capaces, dice Clark Kissinger, escritor, activista, y uno de los fundadores del grupo Estudiantes por una Sociedad Democrática.
Eso les llevo a la creación de los Boinas Verdes, fuerzas especiales, asesores militares en Vietnam y en toda una serie de campañas de contrainsurgencia en América Latina.
En ese contexto expansionista del gobierno estadunidense bajo el liderazgo de Kennedy apareció la llamada Alianza para el Progreso, que en la superficie buscaba “el desarrollo” de América Latina, pero que en realidad estaba sentando las bases para lo que hoy se conoce como los “tratados de libre comercio” como el de América del Norte, el de República Dominicana y Centroamérica, o el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica.
En cuanto a su apoyo y lealtad hacia los afroamericanos y la gente de color, todavía en espera de realizar la tan publicitada frase de “Todos nacemos iguales con el derecho de obtener la vida, la libertad y la felicidad”, Iván Eland dice que Kennedy se mostraba ambivalente hacia una aprobación de la ley de derechos civiles.
El presidente buscaba la reelección y necesitaba el apoyo de los blancos del Sur.
Después de intentar bloquear “La marcha en Washington” liderada por Martin Luther King y pedirle al reverendo que se deshiciera de unos integrantes de su grupo porque tenían nexos con comunistas, tímidamente propuso el Acta de los Derechos Civiles. La misma que sería firmada por el presidente Lyndon B Johnson en 1964.
Kennedy no sólo se oponía a una guerra contra Cuba, sino que temía que los generales lo derrocaran y escalaran el conflicto a una guerra termonuclear, en la cual ellos pensaban obtener el triunfo, acota la escritora Elizabeth Woodworth.
En su desesperación, Kennedy inició de manera urgente negociaciones secretas con su enemigo de la Guerra Fría, el líder soviético Nikita Kruschev.
El desastre fue prevenido a través de una reunión histórica el 27 de octubre de 1962.
El escritor y exmiembro de Estudiantes por una Sociedad Democrática, Carl Kissinger, aclara que si bien Kennedy tenía una marcada tendencia anticomunista, tampoco era muy diferente a cualquier otro ocupante de la Casa Blanca, pues en esencia, todos ellos fungen como el comandante en jefe del imperio.
Desde Kennedy hasta Obama hoy día, dice, ése es su trabajo.
Algunos alegan que la Crisis de los misiles en Cuba motivó a Kennedy a encaminarse hacia la paz, lo cual lo llevó al inicio del Tratado sobre la Eliminación de Armas Nucleares y a esfuerzos por retirar las tropas de Vietnam.
En junio de 1963 hizo un llamado a la paz con los soviéticos, y ese mismo año murió en Dallas, Texas, producto de un aparente complot del que, hasta este día, los autores intelectuales permanecen invisibles.
Analistas alegan que si un periodista lograra desmentir la versión oficial sobre el caso Kennedy, dejaría sin trabajo a los servicios de inteligencia, cuya descripción de empleo es especializarse en el engaño.
*Periodista en Radio Pacífica en California, Estados Unidos

TEXTOS RELACIONADOS

“Libre comercio”, una seria amenaza


1. diciembre, 2013    Opinión 


Centro de Colaboraciones Solidarias

No se informa ni se comenta públicamente, pero los gobiernos de la Unión Europea y de Estados Unidos negocian en secreto un tratado de libre comercio. Lejos de la luz y de taquígrafos, casi inexistente para periódicos e informativos de radio y televisión. Sólo los gobiernos y las multinacionales saben qué se cuece.

Cuando se ha filtrado algo, sólo se ha hablado de “las grandes ventajas del tratado”. Aumentar un 1 por ciento del producto interno bruto (PIB) de la Unión Europea, 110 mil millones de euros para las haciendas europeas y 95 mil millones de dólares para las de Estados Unidos. Son cálculos de macroeconomía y en éstos nunca figuran los impactos negativos laborales, sociales o medioambientales.
En América Latina, en la década de 1990, Estados Unidos quiso establecer un área de libre comercio con Centroamérica y Suramérica. Con el mantra del libre comercio que todo enriquece, ese multilateral tratado, que no se logró, consistía en imponer el credo neoliberal y las neoliberales medidas del Consenso de Washington. Políticas para el beneficio de las elites económicas y financieras.
Entonces Estados Unidos negoció y firmó tratados bilaterales con Colombia, Perú, Chile y el tratado con México y Canadá. Como dan fe las hemerotecas, este último tratado tuvo consecuencias devastadoras para los sectores agrícola e industrial mexicanos, provocó una intensa y abundante migración hacia Estados Unidos y limitó las posibilidades de desarrollo de México. No fue mucho mejor para Perú, Colombia y Chile, que han visto crecer sus números de desigualdad y no eliminan una pobreza histórica.
Disponemos de otro antecedente: la negociación del tratado de libre comercio de Estados Unidos con 11 países costeros del Pacífico, desde Japón hasta Nueva Zelanda.
WikiLeaks ha conseguido y publicado un borrador de ese Tratado de Asociación Transpacífico y no pinta bien. Para empezar, pretende que los servidores de internet sean policías y jueces que eliminen contenidos de la red si creen que perjudican los derechos de autor. Más una especie de tribunales internacionales en defensa de tales derechos que ignorarán las soberanías y los tribunales nacionales.
En este tratado, Estados Unidos pretende imponer las posturas más reaccionarias sobre propiedad intelectual y su aplicación en la industria farmacéutica. De lograrlo, el tratado transpacífico provocará un aumento en el precio de muchos medicamentos e impedirá un acceso universal a ellos. Incluso pretenden que se patenten procedimientos médicos. Es decir, intervenciones quirúrgicas o métodos de diagnóstico serían propiedad de alguien y no podrían ser utilizados universalmente por los centros sanitarios públicos, salvo que paguen a la entidad o empresa dueña de la patente.
Hay mucho más, pero sirva lo dicho como botón de muestra.
La Comisión Europea reconoce el dañino impacto comercial que provocará el tratado de libre comercio en los sectores de producción de carne, fertilizantes, bioetanol, azúcar, maquinaria eléctrica, equipos de transporte, metalurgia, productos de madera, papel y comunicaciones. Según la práctica y lógica neoliberales, esos sectores aplicarán duros ajustes para competir con Estados Unidos, ajustes que se traducirán en millones de trabajadores sin empleo.
Además, Estados Unidos quiere eliminar o reducir severamente las leyes de protección social y medioambiental, más exigentes en Europa aún. Por no hablar de la grave amenaza del tratado para la libertad de expresión en internet a cuenta de la presunta protección de los derechos de autor.
Y peor aún, el tratado crearía un arbitraje especial para atender las demandas de las corporaciones e inversores internacionales contra los gobiernos europeos cuando consideren que tienen menos beneficios a causa de sus leyes de salud pública, medio ambiente o protección social. Sin olvidar un estudio de Thirlwall y Penélope Pacheco-López que expone que “no hay evidencia de que los tratados comerciales hayan mejorado la vida de los ciudadanos de los países firmantes”. ¿Entonces?
Por más que se vista de seda, el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos (como el Transpacífico, como el de México) busca la total desregulación e intocable libertad para las corporaciones multinacionales en su insaciable búsqueda de beneficios.
Lo ha dicho Stiglitz: una zona de libre comercio entre Estados Unidos y Europa significa un comercio desigual y predador al servicio de la elite económica. En Costa Rica, una gran movilización social impidió la firma de un tratado bilateral de comercio. Ese parece el camino, aunque no sea fácil.
*Periodista y escritor

Decadencia de Estados Unidos y proceso de transición mundial estratégica

 

Primera de tres partes

La hegemonía de Estados Unidos sobre el sistema internacional interestatal de Estados soberanos, y sobre la economía mundial hace varios años que está en profunda crisis. Ha sido severamente cuestionada por los grandes cambios que se han producido en ambos ámbitos de las relaciones regionales y globales. Estados Unidos ha perdido claramente esta capacidad y ha optado por la militarización de sus esfuerzos de reconstrucción hegemónica ante los trascedentes cambios ocurridos en la economía mundial y en el sistema de poder global; cambios que introdujeron en los hechos las bases de un nuevo sistema multilateral y regional en despliegue.

Una prueba contundente de ello, en nuestra subregión continental, son los países del cambio democrático y de izquierda en América Latina, área geopolítica tradicionalmente de influencia determinante y exclusiva de Estados Unidos, que hoy se desarrolla sobre nuevas bases estructurales y nuevos fundamentos políticos. Lo anterior no significa que Estados Unidos haya aceptado pasivamente dicha situación. Pero el gigantesco aparato militar y de guerra del vecino del Norte atraviesa por una situación de debilidad financiera sin precedentes que hace extremadamente onerosa la carga de “compromisos y necesidades de intervención militar”, directamente o en cualquier variante y en diferentes regiones y subregiones del planeta.
Por ello el presidente estadunidense Barack Obama ha decidido anunciar (en mayo de 2013) “la renuncia” a lo que venía siendo el postulado político y doctrinario esencial de los últimos gobiernos estadunidenses y que le otorgaba cobertura política, ideológica y moral internacional a su intervencionismo militar hegemónico: la “lucha contra el terrorismo internacional”. Ofrece eliminarlo en los términos desarrollados en los últimos 12 años, pero proseguirá su lucha contra los grupos del islamismo radical en algunas partes del mundo y en otras se aliará con ellos como lo hace actualmente en Siria, usando todos los medios que, para Obama, deben privilegiarse en la defensa de sus intereses regionales y globales. En otras palabras, un “estado de guerra regional y global limitado pero permanente”, sin que ello implique una promesa de renuncia total a una intervención militar invasiva directa (como la amenaza de hacerlo contra Siria) si sus estrategas la consideran necesario.
La fase actual de las relaciones económicas y de poder mundiales está caracterizada por tres procesos fundamentales que se desarrollan como tendencias históricas: 1) la sustitución del orden hegemónico precedente; 2) la decadencia multidimensional de la hegemonía de Estados Unidos; y 3) la actual transición de la política estratégica de este último, absolutamente indisociable de la crisis hegemónica que afecta de manera muy importante a dicho Estado, y paralelamente, de la emergencia de los nuevos poderes planetarios.
Uno de los aspectos de mayor trascendencia en esta nueva situación estructural es que dicho proceso histórico ofrece para países como México posibilidades muy grandes de recambio en la ejecución de políticas nacionales e internacionales para el desarrollo incluyente y en los alineamientos políticos, estratégicos, regionales y globales muy grandes e inéditas, impensables en otros momentos históricos, que en forma lamentable no se están aprovechando y se desperdicia así una oportunidad histórica en aras del conservadurismo y de la renuncia al ejercicio pleno y decidido de la soberanía.
La doctrina estratégica actual de Estados Unidos (conformada por los documentos dados a conocer por Barack Obama en mayo de 2010 y a principios de enero de 2012) representa una actualización de la “doctrina Bush” ajustada a la nueva estructura de sí mismo y ante los avances espectaculares de China, el reposicionamiento estratégico de Rusia, la emergencia económica de India, el entrampamiento económico-financiero europeo, así como el cambio a la izquierda política en América Latina. Sus mayores éxitos los ha tenido en Oriente Medio y el Norte de África. Hoy México, junto con Chile y Colombia (Honduras igualmente, aunque con menor peso) son los más sólidos aliados de Estados Unidos en la subregión, condición obstructiva para el necesario trazado de nuevos rumbos que aprovechen los cambios en la estructura económica global y los nuevos equilibrios de poder en la geopolítica regional-mundial.
En la realidad mundial actual observamos con claridad cómo la geoeconomía mutó a una amplitud e intensidad mayor de lo que lo han hecho las relaciones de poder político y militar entre los Estados que son integrantes del sistema interestatal internacional, pero dicha brecha ha generado un desfase estructural global que tendrá que cerrarse históricamente en algún momento, convergiendo con mayor claridad las estructuras geopolíticas y de poder, incluido el militar, con las tendencias y mutaciones económicas dentro de un nuevo orden global. Dicho desfase es un dato de máxima importancia para comprender muchos de los procesos que están presentes e impactan a la sociedad global.

Geopolítica clásica y enfoques actuales

Para Rudolf Kjellén y Friedrich Ratzel, fundadores de la geopolítica, los Estados se asemejan a “organismos vivos”. Éstos también introdujeron la idea similar de que un Estado tenía que crecer, extender o morirse dentro de “fronteras vivientes”, por ello, tales fronteras son dinámicas y sujetas al cambio, una suerte de “darwinismo político” que la escuela anglosajona aplicó con cambios a problemas militares y geoestratégicos, y que condujeron al estadunidense Alfred T Mahan a acuñar la siguiente frase: “quien domine el mar, domina el comercio mundial; quien domine el comercio mundial, domina el mundo”. El mayor pensador geopolítico en el mundo anglosajón ha sido sir Halford John Mackinder, que desarrolló la teoría del heartland (“región cardial” o “áreas pivote”): grandes zonas continentales cuyo control facilitaría el dominio del mundo. Un excelente ejemplo de su aplicación fue la política exterior estadunidense de carácter expansionista a finales del siglo XIX y principios del XX. Ya hacia 1887, Mackinder sentó las bases de la geopolítica expansiva, al afirmar que ella está “condicionada por las realidades físicas de la geografía de los países; las cuestiones políticas dependen de los resultados de las incidencias entre el hombre y su entorno”. Con esto sugería que la supremacía británica estaba en peligro frente a los vastos poderes continentales dotados de condiciones físico-geográficas permanentes (Rusia, Estados Unidos), es decir, los países-continente. Estos dos países-continente fueron durante casi todo el siglo XX grandes rivales en la hegemonía mundial. Siguen siendo grandes rivales, aunque nos queda claro que Mackinder subestimó al otro gran país-continente: al coloso asiático, China; y al gran país-continente de Latinoamérica: Brasil. Hoy una de las grandes ventajas estratégicas del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) es constituir una sumatoria de países-continente en pleno ascenso histórico.
Su obra The geografical pivot of history (1904) pone de relieve la importancia del enfoque estratégico: “en 400 años los contornos del mundo han sido abarcados y cartografiados con aproximada fidelidad [...]; el mundo es, por primera vez, un sistema políticamente cerrado”. Y agrega: “las naciones del mundo no pueden ignorar sin temeridad las incidencias que ocurren en cualquier punto del globo”. Al término de la Primera Guerra Mundial, el autor escribió un análisis hasta hoy importante en el que afirmó que existe un gran continente al que llamó “la isla mundo”, dividida en seis regiones: Europa costera (Oeste y centro de Europa), Asia costera (India, China, Sureste Asiático, Corea y Este de Siberia), Arabia (Península Arábiga), el Sahara (Norte de África), el Sur-centro del mundo (Sudáfrica) y el más importante, el llamado “centro del mundo” o heartland (Eurasia) al que denominó el “pivote del mundo”, adicionando: “quien controle Europa del Este, dominará el ‘pivote del mundo’; quien controle el ‘pivote del mundo’, dominará la ‘isla mundo’; quien domine la ‘isla mundo’, dominará el mundo”. Esto vinculaba directamente la teoría del “pivote del mundo” con las estrategias expansionistas e imperiales.
Otros principios de las formulaciones geopolíticas de Mackinder, como los de organizar los rimlands (zonas litorales que bordean la “zona central” o “zona cardial”) para organizar las fuerzas aliadas del heartland, fueron reconsideradas por estrategas estadunidenses generando “anillos de hierro” en América Latina o “coaliciones políticas asociadas” para cercar a Rusia o a China mediante una red de alianzas defensivas-ofensivas y otras “de perfil continental”, como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Integrantes de la escuela alemana con Karl Haushofer modernizaron la geografía política, al utilizarla como instrumento que justificaba la expansión territorial de Alemania durante el Tercer Reich (también entró a disputar el “pivote estratégico” representado entonces por Eurasia), desarrollando la teoría de Ratzel del “espacio vital” (lebensraum) que aún la encontramos en distintas formulaciones contemporáneas. Por ejemplo, en las de seguridad nacional, en donde se llega a hablar de preservar en forma irrestricta el “espacio vital”. Igualmente, países como Rusia, China y Japón dieron también gran importancia a esta ciencia durante las décadas de 1930 y 1940 como camino para alcanzar un poder global.
La geopolítica y geoestrategia de reconstrucción hegemónica en un contexto histórico de decadencia, y la propia “doctrina Obama”, serían impensables sin la reformulación parcial de algunos de los planteamientos de Mackinder que han hecho teóricos geopolíticos en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, cambiando el eje de sus formulaciones estratégicas al Asia-Pacífico como la nueva heartland (“zona cardial”) o nuevo “pivote estratégico” o “pivote del mundo”. Una crítica pertinente a las formulaciones geopolíticas anteriores al respecto sería que fueron pensadas para un sistema mundial de poder cerrado, estático, que hoy se ha revelado abierto y cambiante, emergente, y ese cambio estratégico fue plasmado en la “doctrina Obama”, que reconoce esta transformación.
La transición estratégica iniciada por Estados Unidos (teoría, organización militar, servicios de inteligencia y seguridad, política exterior, geopolítica, geoestrategia y doctrina) dentro de su progresiva militarización de los espacios en disputa y de las confrontaciones políticas, en términos de su enfoque con rumbo a Oriente Cercano, Asia central y Asia-Pacífico, como indica el politólogo italiano Tiberio Graziani, tiene ya un trayecto perfectamente identificable: “entre las etapas más significativas de la marcha de Estados Unidos hacia Oriente podemos recordar: la primera Guerra del Golfo (1990-1991), la agresión a Serbia (1999) en el cuadro de la programada desintegración de la confederación yugoslava, la ocupación de Afganistán (2002), la devastación de Irak (2003)”. Luego agrega: “al exenemigo soviético no se le ahorra tampoco, aun fuere simbólico, pero geoestratégico y relevante golpe: el 29 de marzo de 2004 hacen parte de la OTAN tres exrepúblicas soviéticas: Estonia, Letonia y Lituania. Recién, el 1 de abril de 2009 entraron Croacia y Albania. Por primera vez en su historia, Europa es rehén por completo de una alianza hegemónica extracontinental”. Y como corolario establece: “[…] a partir de 2000, inicia la conquista de lo que se entiende como ‘sociedades civiles’ de los países que lo componen. A tal fin, asistimos a la puesta en escena de la estrategia de las ‘revoluciones coloradas’, cuya finalidad es ubicar un gobierno filo occidental en Serbia (5 de octubre 2000), en Georgia (Revolución de las Rosas, 2003-2004), en Ucrania (Revolución Color Naranja, 2004), en Kirguistán (Revolución de los Tulipanes, 2005). (Ver, Grazziani, Tiberio: (“Rusia en el Siglo XXI”, www.voltairenet.org/).
Nos permitiríamos agregar la directa participación de sus servicios de inteligencia, de su ejército paramilitar de “operaciones tácticas especiales” apoyado por todos los servicios de seguridad e inteligencia y por países aliados, como Gran Bretaña y Francia, el uso de nuevas armas tácticas, como los drones en la mal llamada “Primavera Árabe”, a partir de la formulación de los “Estados canallas” o “Estados parias” ofrecida por George W Bush, que incluía a varios países que tuvieron luego “su primavera democrática” bajo la tutela e injerencia criminal de Occidente-OTAN: Yemen, Libia, Irak, Afganistán, que incluía también a Siria, Sudán, Corea del Norte, Venezuela y Cuba. Pero dicha “primavera” se atascó en Egipto.

Rusia y China: la disputa hegemónica político-militar

En el espacio actual de la Federación de Rusia se han producido, en 2 décadas, dos grandes procesos históricos de sobrada importancia mundial: la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y el proceso de resurgimiento de Rusia como gran potencia en ascenso de perfil regional-global. Vladimir Putin ha sido el artífice de este cambio de tendencia histórica, con la orientación fundamental de confirmar a la región Euroasiática como el “gran pivote” o “pivote mundo”, pero sabe también que hoy no puede hacerlo solo y tomó exitosamente la iniciativa de la Organización para la Cooperación de Shanghái (tras la invasión de Estados Unidos en Afganistán e Irak, la cual puede evolucionar hacia una alianza militar) con el objetivo estratégico de consolidar un eje euroasiático con China e India más la recuperación de su influencia en las repúblicas centro-asiáticas, influencia hoy dividida con Estados Unidos y Europa occidental, para oponerla a la alianza Estados Unidos-Japón-Corea del Sur-Taiwán en toda Asia y al peso de la OTAN en Europa central y occidental.
*Economista y maestro en finanzas; especializado en economía internacional e inteligencia para la seguridad nacional; miembro de la Red México-China de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México
TEXTOS RELACIONADOS:


Se buscan presos



 

El número de presos en Estados Unidos se ha multiplicado por seis en 30 años, lo que se traduce en 2 millones de personas, la mayor población carcelaria del mundo. La mitad de los reclusos son inmigrantes indocumentados en manos de las cárceles privadas o “correccionales”. Con la externalización de las prisiones, grandes empresas del sector ya han creado su negocio: a más presos, más beneficios. Cuanto más tiempo se queden los reclusos entre rejas, más dinero de los contribuyentes irá a los bolsillos de las grandes corporaciones. Este sistema penitenciario antepone así el castigo a cualquier programa de reinserción social.

El problema reside en las leyes que criminalizan a los inmigrantes. Han aumentado las penas por ofensas que hace unos años se consideraban leves y podían resolverse mediante una multa. Ser deportado de Estados Unidos y reingresar en el país es motivo de encarcelamiento. Si a ello le sumamos que la mayoría de detenidos por “delitos” migratorios terminan en una cárcel privada, podemos deducir que los empresarios han encontrado un mercado rentable. También los consejeros de Wall Street recomiendan al público comprar acciones de compañías de prisiones privadas, como CCA y GEO.

Estos centros ni siquiera son controlados por la administración pública:

“Por ley, no puede haber monitoreo de prisiones subcontratadas. Aunque hay guías establecidas para las condiciones mínimas, no se cumplen. Se salen con la suya en todo”, explica Peter Cervantes-Gautschi, director de la organización Enlace.

Mientras la tasa total de prisioneros ha aumentado en un 50 por ciento, la población carcelaria en centros privados ha crecido en un 350 por ciento, revelan estadísticas federales. Según el director del grupo Más Allá de las Rejas, Jesse Lava, los estudios muestran que si alguien tiene una prisión privada y un contrato con el Estado o el gobierno local, tiene asegurado un número de ocupantes en sus instalaciones, con independencia de que la criminalidad baje o no. El interés de los gobiernos locales se debe a la riqueza económica que produce el sector. En Estados Unidos, las cárceles emplean a más personas que la General Motors, Ford y Walmart juntas.

En Cañon City, Colorado, hay 14 centros penitenciarios con 8 mil presos. George Turner, que fue director de la Cámara de Comercio, ya advirtió: “Lo necesitábamos para revitalizar nuestra economía”. Hasta los escolares donaron 2 o 3 dólares para construir más cárceles. “Los ciudadanos quieren que las prisiones estén aquí”, aseguraba Turner. Es un ejemplo de las muchas regiones del país dependientes de que los presos sigan presos.

Cualquier persona puede participar en este negocio. “Mi mujer y yo diseñamos esta silla de sujeción para los reclusos de nuestra cárcel. La fabricamos en la cochera de la casa. A nuestro vecino, que es comisario, le gustó y nos empezó a hacer encargos. Así creamos nuestra empresa”, dice un propietario anónimo.

El veterano de la guerra de Vietnam Gerald K Hege, cuyas funciones han sido restringidas, dirigió una prisión con 300 reclusos en Carolina del Norte. Detrás de las paredes rosas de sus celdas, los presos no tenían acceso ni a leer un libro. “Les basta con la Biblia”, sostenía Hege. “No les queda más remedio que seguir mis normas”. Cuando el Estado no gestiona ni vigila las cárceles, ésta es la consecuencia.

Las grandes multinacionales no pierden la oportunidad de sacar tajada. Microsoft, Starbucks y Colgate son algunas de las empresas que se benefician con la mano de obra barata que proporcionan las cárceles privadas en Estados Unidos. Incluso instalan sus factorías dentro de los centros penitenciarios. Si bien los reclusos aseguran que trabajar es una forma de estar activo y sentirse útil, no podemos olvidar que estas compañías colocan 2 mil productos anuales en el mercado producidos en las cárceles. Han venido en masa, atraídas por la exención de impuestos y unos costos mínimos que incluyen salarios de 1 dólar la hora.

No es permisible una política penitenciaria basada en la represión, que da la espalda a la educación y a la reinserción. Es el gobierno quien debe responsabilizarse de la gestión y la vigilancia en las cárceles para asegurar un buen cumplimiento de los servicios y los derechos de los presos. Según el periodista José A Fernández Carrasco: “la privación de libertad humana es la condena; el respeto y otra oportunidad, son sus derechos”.

*Periodista

TEXTOS RELACIONADOS:


“Aviso: se busca musa con referencias”

. diciembre, 2013     Ex Libris

Yo la amé a usted: pero el amor que aún pudiera ser/No se extinguió en mi alma todavía./Pero ojalá no vuelva éste a preocuparla/No quiero entristecerla yo con nada./La amé en silencio, la amé sin esperanza/Y tímido o celoso: atormentado./La amé tan cariñoso, tan dulce, tan sincero/Como Dios quiera la vuelvan a querer

Alexander Serguiévich Pushkin

A través de un mutuo amigo, ambos compañeros de secundaria y bachillerato en nuestro pueblo sonorense, quien firmaba aquellos poemas adolescentes como Kardos (en alusión a esas plantas de hojas espinosas), me ha hecho llegar una más de sus recopilaciones de versos: Aviso: se busca musa con referencias, hoy ya con su nombre: Ismael Rubio Alcene, nacido en Álamos, municipio de los conciertos anuales de ópera. “Escribo para mí y para mis amigos”, dice la dedicatoria. Es un libro de apenas 50 páginas con 100 poesías. A la moda de mujeres y hombres que ya no quieren casarse: Alma, Beatriz, Lucía, Alicia, Marina… Y a su vez Ismael, Carlos, Luis, Manuel, Adolfo… Han vivido y sobrevivido a sus pasajeros amores de acuerdo con el “Amor-pasión, amor-gusto, amor-galantería, amor físico y amor por vanidad”, clasificados por el gran Stendhal en su novela Del amor. Y agrega: “sabrás que el amor-gusto es lo mismo que amor-galantería…”.

Son versos desgarradores, ya que nacen cada vez que una musa se va o lo abandona por otro amor-pasión. Por eso semejante título. Quiere –dice– una musa con referencias de que será leal, como requisito primero, que sea como una violeta, pero no como una rosa, no obstante que éstas tienen espinas como cardos. Es la historia de la búsqueda de la musa ideal, pero de carne y hueso, para amarla como se hace con el primer amor; y cuando la encuentra y le muestra las referencias: leal, hermosa, primaveral u otoñal, dispuesta al amor, a los besos, a la soledad… Todo no pasa de una simple aventura, que como aparece, desaparece.
Ávido lector de poesía, el autor ya radicado en Zacatecas –aunque siempre viajero– ha vertido poemas del desencanto y la esperanza de encontrar a la musa exclusiva, a la que ya no quiera cambiar. Sus versos me llevan a las páginas que juntos leíamos de Paul Verlaine: “¡Todo se ha marchado/y huyen los recuerdos de muertas primaveras/en los negros inviernos de todos los fracasos!”; y de Heine: “¡Oh, divina mujer!/Sus miradas nos dicen de feroces deseos:/ más sus labios curvados nos hacen la promesa, con dulce sonrisa/de inefables caricias e ignorados encantos”. Son versos trágicos por la búsqueda de un casi imposible, ya que no hay musa que no se esfume tras la inspiración que provoca.

El autor de este libro dolorosamente bello es profesor de literatura con licenciatura y maestría por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. En la primera página está como epígrafe: “Mira: el celoso abrazo y el espasmo más dulce… ¡No valen lo que un beso largo, aunque nos engañen!”. Y entre sus 100 poemas: “La vi llegar, volver, sentarse, hablarme/ligera y grave, irónica y atenta/ y yo sentí en mi alma ensombrecida/el alegre reflejo de toda ella”.
Ficha bibliográfica:

Autor: Ismael Rubio Alcene

Título: Aviso: se busca musa con referencias

Editorial: Cerro de la Bufa, 2013

*Periodista